29 de diciembre de 1996: Se firman Acuerdos de Paz
La firma de los Acuerdos de Paz marcó el fin de los 36 años del Conflicto Armado Interno en Guatemala.
Con la presencia de 10 jefes de Estado y Gobierno como testigos de honor, el presidente de la República, Álvaro Arzú Irigoyen, y los comandantes de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), suscribieron ayer el Acuerdo de Paz Firme y Duradera, que pone fin al conflicto armado de 36 años, durante una ceremonia efectuada en el Palacio Nacional, en medio de estrictas medidas de seguridad. El acto, que tuvo más de dos horas de duración, contó con la presencia de dos mil invitados, quienes fueron ubicados en el ala poniente del Palacio.
El Acuerdo de Paz Firme y Duradera, que consta de siete páginas, fue suscrito por los cuatro comandantes de la URNG: Rolando Morán, Pablo Monsanto, Carlos González y Jorge Rosal, así como por la Copaz: Gustavo Porras, Raquel Zelaya, Richard Aitkenhead Castillo y el general Otto Pérez Molina por parte del Ejército.
El presidente de la República, Álvaro Arzú Irigoyen, destacó en su discurso la misión cumplida por las partes y la necesidad del perdón. “Hoy venimos a decir misión cumplida y, al mismo tiempo, a plantear con responsabilidad y realismo, así como con ilusión y entusiasmo, lo mucho que nos falta por hacer”.
Poco después de la ceremonia, Álvaro Arzú Irigoyen, acompañado del comandante guerrillero Rolando Morán, se dirigió a la Plaza de la Constitución.
Recibieron una antorcha de manos de Silvia, una niña víctima del conflicto armado. Arzú y Morán encendieron la llama de la paz, que estará en medio de la Plaza de la Constitución, al pie de la bandera, permanentemente encendida.
50 mil en la plaza
En la Plaza de la Constitución se respiraba un ambiente de júbilo. Unas 50 mil personas entre familias, jóvenes, organizaciones sindicales y representantes de organizaciones indígenas acudieron a presenciar el acontecimiento de la firma de la paz. Como en una celebración de feria, no faltaron los algodones, chupetes, gorras para el sol y los banderines de colores con motivos alusivos a la paz. Las organizaciones indígenas oraron por el acontecimiento en la tarima central.
La diputada Rosalina Tuyuc se dirigió al público en quiché y en español para pedir apoyo a los acuerdos de pacificación. La celebración en la plaza incluyó varios números culturales. El baile de gigantes, baile de moros y cristianos, el grupo folclórico de Tezulutlán en la Concha Acústica.

Festejo en área ixil
Sobre las cenizas de aldeas arrasadas, los pobladores del Triángulo Ixi1 celebraron también la firma de la paz. Una de las regiones más afectadas por la represión durante el conflicto armado interno, el área lxil —integrada por los municipios quichelenses de Nebaj, Chajul y San Juan Cotzal— acogió con optimismo el inicio de una nueva era de paz.
Celebraciones religiosas, conmemoraciones y presentaciones culturales en las que participaron miles de campesinos, pusieron simbólicamente fin al enfrentamiento, mismo que los pobladores recuerdan como la obscuridad, la violencia o la gran enfermedad.
Percepción de la población acerca de los Acuerdos de Paz
La mayoría de guatemaltecos aprueba que el Gobierno y el Ejército hayan negociado el fin del conflicto armado con la comandancia de la guerrilla, pero al mismo tiempo existe poco conocimiento sobre el contenido de los acuerdos suscritos, según demuestra una encuesta de opinión realizada por Prensa Libre a pocos días de que se firme la paz firme y duradera.
Un alto porcentaje, el 78 por ciento, respondió que sí aprueba que las partes en conflicto se hayan sentado a la mesa de negociaciones para poner fin a 36 años de enfrentamiento bélico, contra apenas un 19 por ciento que dijo que no aprueba la mecánica que se utilizó, mientras el restante 3 por ciento no quiso opinar sobre el particular.
La encuesta Una paz firme y duradera realizada por el diario se realizó a nivel capitalino, por lo que se debe tomar en cuenta que el resultado no puede proyectarse a nivel nacional, sobre todo por el diferente impacto que tuvo la guerra en el interior.
Por ejemplo, un 87 por ciento de los capitalinos estima que el conflicto armado no le afectó, contra apenas un 13 por ciento que respondió que sí le afectó de manera directa o indirecta sobre ellos o sus familias.
Aunque la Prensa ha dedicado grandes espacios y los principales titulares al tema de la paz, el conocimiento sobre los acuerdos es muy bajo: un 74 por ciento de encuestados reconoció que no conoce el contenido de los mismos.
Curiosamente, el mayor índice de desconocimiento se muestra en los grupos de edad de mayores de 46 años, en donde el porcentaje de personas sube hasta el 81 por ciento. Un 59% no cree que los acuerdos vayan a ser respetados y un 78% considera necesaria una verificación internacional.
*Con información de notas del especial de la edición 14686
Escribir la historia
Esta nota forma parte de la serie conmemorativa de nuestras bodas de diamante es un recorrido por noticias que marcaron la historia de Guatemala, con textos e imágenes originales de cada época, como un testimonio fehaciente de nuestra misión de servicio.
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