31 de enero de 1980: Mortal incendio en Embajada de España

31 de enero de 1980: Mortal incendio en Embajada de España

Toma de sede diplomática termina en siniestro, en el cual perecieron 37 personas, incluyendo al excanciller Adolfo Molina Orantes.

25 julio 2026
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El exvicepresidente Eduardo Cáceres Lehnhoff, el excanciller Adolfo Molina Orantes, dos diplomáticos españoles, cinco damas del personal administrativo de la embajada de España, una visitante y 27 supuestos campesinos que la habían tomado horas antes perecieron carbonizados ayer, a las 15.20 horas, cuando estallaron tres bombas coctel Molotov que llevaban los invasores.

Diplomáticos y personal de la embajada, incluyendo a Jaime Ruiz del Árbol, secretario, perecieron. Escaparon milagrosamente el embajador de España, señor Máximo Cajal y López; el licenciado Mario Aguirre Godoy, que había salido pocos minutos antes de la explosión, y el niño Jaimito Ruiz del Árbol, de 6 años, hijo del infortunado segundo secretario.

Los sucesos

Un grupo de unas 30 personas, hombres y mujeres, se presentó sorpresivamente ayer, a las 11 horas, tomó la Embajada de España, situada en la 10a. calle 6-20, zona 9, y declaró que todas las personas que en ese momento se encontraban quedaban en calidad de rehenes.

Los licenciados Cáceres Lehnhoff y Molina Orantes y el doctor Aguirre Godoy habían llegado a la embajada a visitar a los diplomáticos mencionados, por lo que también quedaron atrapados. A eso de las 11.15, llegaron unidades policiales con dotación de agentes uniformados y de civil, que con megáfonos exigían la rendición de los ocupantes. Unos 40 minutos después, el embajador español utilizó los altavoces de los ocupantes para pedirle a las fuerzas de seguridad que se retiraran, ya que se iniciarían negociaciones.

Las fuerzas de seguridad no atendieron el llamado del embajador. Numerosos policías empezaron a penetrar en la sede diplomática, mientras los demás apuntaban con sus armas puertas y ventanas de la sede. Uno de los ocupantes gritó que si la fuerza pública no se retiraba, estaban dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias y que morirían junto con los rehenes.

FIRMA DE LA PAZ Y CONFLICTO ARMADO
La quema de la embajada de España después del ataque de las fuerzas de seguridad, las llamas se extienden en el segundo piso de la misión diplomática. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La policía continuó entrando en la sede. Localizó víveres, medicinas y dulces que habían llevado los invasores. Asimismo, los agentes localizaron seis bombas incendiarias, consistentes en botellas con gasolina, hule, mechas y “wipe”. Pasaron los minutos, y a eso de las 14 horas, ante la mirada atónita de cientos de curiosos, salió de la sede el doctor Mario Aguirre Godoy, quien fue llevado en un vehículo.

A las 15.20 horas se escucharon dos disparos y de pronto se observó una columna de humo que salía de una ventana de la embajada. De inmediato se vio aparecer al embajador español, con el rostro y las manos quemadas, quien había podido escapar milagrosamente. Todo fueron gritos, y uno o dos minutos después todo quedó en silencio.

*Nota de portada de la edición 8679.

Escribir la historia

Esta nota forma parte de la serie conmemorativa de nuestras bodas de diamante es un recorrido por noticias que marcaron la historia de Guatemala, con textos e imágenes originales de cada época, como un testimonio fehaciente de nuestra misión de servicio.

Fuente original: Prensa Libre

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