
Banguat reporta que casi el 70% de adultos guatemaltecos tienen cuenta bancaria
El Banco de Guatemala señala que alrededor del 68% de adultos en el país posee cuenta bancaria, y sumando cooperativas y fintech, la inclusión financiera podría alcanzar hasta el 75%. La digitalización y el manejo de remesas son claves en este avance.
El Banco de Guatemala (Banguat) informó que aproximadamente el 68% de la población adulta en el país cuenta con al menos una cuenta bancaria formal. Si se consideran además los servicios ofrecidos por cooperativas financieras y billeteras electrónicas, la inclusión financiera podría ubicarse entre el 70% y el 75% de los adultos guatemaltecos, de acuerdo con declaraciones del presidente de la entidad, Álvaro González Ricci, en una reciente conversación con medios locales.
Avances en inclusión financiera y digitalización
El presidente de Banguat destacó que el crecimiento en bancarización ha sido impulsado principalmente por reformas regulatorias y avances tecnológicos que facilitan la apertura de cuentas bancarias a través de dispositivos móviles en cuestión de minutos, sin necesidad de acudir físicamente a una sucursal. Este proceso ha permitido agilizar la formalización financiera y ampliar el acceso a sectores tradicionalmente excluidos.
Además, González Ricci resaltó el papel fundamental de las cooperativas financieras, que atienden a segmentos de menores ingresos y áreas rurales, donde la banca tradicional no siempre tiene presencia. Estas instituciones complementan el sistema financiero formal y contribuyen a la inclusión de personas que, de otro modo, permanecen fuera del sistema.
El rol de las remesas en la inclusión financiera
Otro factor clave en la evolución de la inclusión financiera ha sido la gestión de las remesas enviadas desde el extranjero. Históricamente, se estima que hasta un 80% de los beneficiarios retiraba estos recursos en efectivo, lo que limitaba la capacidad de aprovechar servicios financieros adicionales como créditos, seguros o productos electrónicos. Actualmente, existe un impulso para que las remesas permanezcan dentro del sistema financiero formal, facilitando así el acceso a otros productos y contribuyendo a la formalización económica.
Datos y metodología para medir la inclusión financiera
El dato del 68% de bancarización proviene de una depuración exhaustiva de la información proporcionada por la Superintendencia de Bancos, que incluye registros de cuentas activas y un análisis para eliminar duplicados. Paralelamente, el Banco de Guatemala solicitó al Instituto Nacional de Estadística la realización de una encuesta robusta sobre inclusión financiera, que profundiza en aspectos como género, etnia, ubicación geográfica, ingresos y acceso a remesas.
Este análisis conjunto permitió contrastar y actualizar la cifra anterior del 37% de inclusión financiera que reportaba el Banco Mundial, cifra que reflejaba el acceso desde el lado de la demanda, mientras que el nuevo dato se basa en la oferta formal de servicios financieros.
El presidente de Banguat puntualizó que, aunque no se cuenta con datos oficiales completos sobre cooperativas y billeteras electrónicas debido a la autorregulación de estas entidades, su incremento y cobertura en la base de la pirámide contribuyen a elevar la inclusión financiera hasta un rango estimado del 70% al 75%.
Comparaciones internacionales y metas de inclusión financiera
En comparación, países de la región como Costa Rica reportan una inclusión financiera cercana al 90%, mientras que en Europa la cobertura es prácticamente universal. Guatemala, con un rango entre 70% y 75%, se encuentra por debajo del promedio, pero ha mejorado significativamente respecto a años anteriores.
No obstante, no existe una meta formal establecida para la inclusión financiera en el país, aunque las autoridades consideran que los avances actuales representan un progreso importante hacia una mayor formalización y acceso a servicios.
Estrategias implementadas y desafíos pendientes
El Banco de Guatemala, a través de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF),ha promovido la digitalización de servicios bancarios y la simplificación de procesos para abrir cuentas. El acceso móvil ha sido un cambio sustancial, facilitando la inclusión de nuevos usuarios.
Adicionalmente, se han implementado acciones para fomentar que las remesas permanezcan dentro del sistema financiero, buscando aprovechar el potencial del dinero recibido para la adquisición de productos financieros y la generación de emprendimientos.
Sin embargo, persisten retos importantes, como la educación financiera. Muchas personas desconocen conceptos básicos sobre productos financieros y tienen temor a la formalización, asociándola erróneamente con cargas tributarias o procesos complejos.
En respuesta, se ha establecido un convenio con el Ministerio de Educación para integrar contenidos de educación financiera en el Currículo Nacional Base, con el fin de capacitar a los jóvenes desde temprana edad sobre el manejo responsable de cuentas y créditos.
Uso de tecnología y pagos digitales en Guatemala
El crecimiento de la digitalización se refleja también en el aumento de pagos electrónicos, que han registrado incrementos cercanos al 17%. Aunque no existen cifras oficiales completas sobre el uso de billeteras electrónicas, la tendencia apunta a una reducción progresiva del uso de efectivo, acercando a Guatemala a modelos financieros más ágiles y seguros.
La digitalización no solo mejora la rapidez y transparencia de las transacciones, sino que también reduce riesgos asociados al manejo de dinero en efectivo, especialmente en contextos donde el valor promedio de remesas es alto y la seguridad es un factor crítico.
Perspectivas tecnológicas para la inclusión financiera
De cara al futuro, la inclusión financiera ya no debe medirse únicamente por la posesión de una cuenta bancaria, sino por el acceso efectivo a productos financieros como créditos. Países con mayor desarrollo en esta materia, como Colombia, se enfocan en el uso del crédito como indicador.
La inteligencia artificial está emergiendo como una herramienta clave para el análisis y otorgamiento de créditos, facilitando la inclusión de sectores que antes tenían dificultades para acceder a financiamiento formal.
En Guatemala, solo el 36% de los usuarios bancarizados tienen acceso a crédito, lo que indica que hay espacio para fortalecer el sistema y ampliar los beneficios económicos para la población.
Conclusiones
El panorama actual de la inclusión financiera en Guatemala muestra avances significativos en cobertura y acceso a servicios, gracias a cambios regulatorios, digitalización y el fortalecimiento de cooperativas y fintech. No obstante, la educación financiera y la ampliación del acceso a productos crediticios permanecen como desafíos prioritarios para consolidar un sistema financiero más inclusivo y eficiente.
El fortalecimiento de estos aspectos contribuirá a la formalización económica, la generación de emprendimientos y el desarrollo sostenible del país, facilitando que un mayor número de guatemaltecos puedan salir de la pobreza y participar activamente en la economía formal.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión