Brote de hantavirus en crucero MV Hondius: historia de los pacientes cero Leo y Mirjam

Brote de hantavirus en crucero MV Hondius: historia de los pacientes cero Leo y Mirjam

El brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, con tres fallecidos y seis contagios confirmados, se vincula a Leo y Mirjam Schilperoord, jubilados neerlandeses con amplia trayectoria científica. El análisis epidemiológico detalla su viaje y posibles...

9 mayo 2026
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Un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha generado alarma internacional tras confirmarse al menos seis contagios y tres fallecidos, entre ellos una pareja de jubilados neerlandeses que se considera el posible origen del contagio. Se trata de Leo Schilperoord, un biólogo y ornitólogo de 70 años, y su esposa Mirjam Schilperoord-Huisman, de 69. Ambos viajaban a bordo desde el 1 de abril, cuando zarparon desde el puerto de Ushuaia, Argentina, con destino a Cabo Verde.

Detalles del viaje y desarrollo del brote

El crucero MV Hondius transportaba 88 pasajeros y 59 tripulantes, entre ellos un guatemalteco. La travesía se desarrollaba por el océano Atlántico cuando Leo Schilperoord comenzó a manifestar síntomas como fiebre, dolor de cabeza y diarrea. El 11 de abril presentó complicaciones respiratorias severas y falleció ese mismo día dentro del barco. Su cuerpo permaneció a bordo hasta el 24 de abril, cuando fue desembarcado en la isla británica de Santa Elena, ubicada en medio del Atlántico.

Tras la muerte de Leo, Mirjam abandonó el crucero junto al cuerpo de su esposo, pero poco después empezó a presentar síntomas gastrointestinales. Fue trasladada a Johannesburgo, Sudáfrica, debido al deterioro de su estado de salud. En el aeropuerto internacional OR Tambo, Mirjam sufrió un desmayo y falleció en el hospital tras su ingreso.

Además de esta pareja, se reportó el fallecimiento de una mujer alemana el 2 de mayo, quien desarrolló neumonía cuatro días después de presentar síntomas, y un hombre británico que también requirió atención médica en Johannesburgo tras enfermar mientras el crucero navegaba de Santa Elena hacia la isla Ascensión.

Confirmación de la cepa y características del hantavirus

Autoridades sanitarias de Sudáfrica confirmaron que los casos de Mirjam y el hombre británico corresponden a la cepa Andes del hantavirus, la única documentada con transmisión humana directa. En el caso de Leo Schilperoord, aunque no se le practicó una prueba diagnóstica confirmatoria, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sospecha que su muerte también fue consecuencia de esta infección viral.

La OMS elevó a seis los casos confirmados vinculados al brote en el MV Hondius y continúa con investigaciones en conjunto con Argentina y Chile para determinar el origen y la cadena de contagio. El director general de la OMS enfatizó que, pese a la gravedad, el riesgo actual para la salud pública es bajo y aclaró que no se trata de una amenaza comparable a la pandemia de COVID-19.

Recorrido previo a la embarcación y posible foco de contagio

El Ministerio de Salud argentino informó que la pareja ingresó al país el 27 de noviembre de 2025 y realizó un extenso recorrido por Argentina, Chile y Uruguay durante más de tres meses antes de abordar el crucero. Esta trayectoria incluye desplazamientos por tierra de varios días entre ambos países, con visitas reiteradas que permitieron múltiples exposiciones potenciales.

Chile descartó que la infección haya ocurrido en su territorio, mientras que expertos sugieren que el contagio pudo haberse producido durante actividades previas, como la observación de aves en Argentina, actividad científica a la que ambos estaban dedicados.

Perfil académico y trayectoria de Leo y Mirjam Schilperoord

Leo y Mirjam Schilperoord eran residentes de Haulerwijk, un pequeño pueblo neerlandés con poco más de tres mil habitantes. Ambos contaban con una amplia trayectoria en el campo de la ornitología y la biología. Leo, en particular, fue reconocido como investigador científico y miembro activo de su comunidad, con estudios realizados en las universidades de Ámsterdam y Groninga.

Durante décadas, se dedicaron al estudio y observación de aves migratorias y fauna ártica. Sus nombres aparecen en múltiples publicaciones científicas neerlandesas y trabajos internacionales relacionados con especies como la oca piquicorta y los patrones migratorios de aves del Ártico, así como los impactos antropogénicos en colonias de gansos salvajes. Estas investigaciones datan desde la década de 1980 y han sido ampliamente citadas en la literatura científica.

Medios neerlandeses indican que la pareja se oponía activamente a proyectos urbanísticos en su localidad y eran considerados vecinos comprometidos y respetados.

Situación actual y contexto regional

El brote de hantavirus en el MV Hondius ha generado preocupación en distintos países, incluido Guatemala, debido a la presencia de un tripulante nacional en la embarcación. El Ministerio de Salud guatemalteco descartó una alerta sanitaria en el país, aunque mantiene seguimiento del caso por protocolos internacionales.

Expertos en infectología han señalado que la infección por hantavirus se produce principalmente por contacto con roedores infectados o ambientes contaminados con sus excretas. La cepa Andes es particularmente relevante por su capacidad de transmisión entre humanos, lo que exige medidas sanitarias específicas.

En la región centroamericana y Guatemala en particular, las autoridades refuerzan la vigilancia epidemiológica y la educación sobre prevención, dada la presencia de roedores en zonas rurales y urbanas.

Conclusiones y perspectivas

El caso del crucero MV Hondius pone en evidencia la complejidad de controlar brotes de enfermedades zoonóticas en contextos de movilidad internacional y turismo. La historia de Leo y Mirjam Schilperoord, científicos dedicados a la observación de la naturaleza, añade una dimensión humana y científica a la emergencia sanitaria.

Las investigaciones continúan para aclarar el origen exacto del brote, la dinámica de contagio y las medidas necesarias para evitar futuras transmisiones. Mientras tanto, las autoridades sanitarias de los países implicados mantienen protocolos de contención y comunicación para proteger la salud pública.

La situación también subraya la importancia de la cooperación internacional en la vigilancia epidemiológica y el manejo de enfermedades infecciosas emergentes, así como la necesidad de informar con rigor y transparencia a la población.

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