
Bukele destaca la lucha contra las pandillas como batalla espiritual en encuentro con Trump en Washington
En el Desayuno Nacional de Oración en Washington, Nayib Bukele calificó a las pandillas como un enemigo espiritual y resaltó la reducción histórica de la violencia en El Salvador ante Donald Trump y líderes internacionales.
El 5 de febrero de 2026, en el marco del 74.º Desayuno Nacional de Oración celebrado en Washington D.C., el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ofreció una intervención que llamó la atención por la manera en que abordó el fenómeno de las pandillas en su país. En presencia del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como de miembros del Congreso estadounidense, líderes religiosos y representantes internacionales, Bukele definió a las pandillas no solo como un problema de seguridad, sino también como un enemigo espiritual.
Durante su participación en el evento, Bukele destacó que la violencia y criminalidad vinculadas a las pandillas en El Salvador tienen un trasfondo que va más allá de la criminalidad convencional. En sus palabras, estas organizaciones tienen un "historial documentado de adoración a Satanás", una afirmación que sustentó en hallazgos realizados por las autoridades salvadoreñas durante operativos y capturas.
Un enfoque integral contra la delincuencia
El mandatario explicó que en numerosas ocasiones, las fuerzas de seguridad encontraron altares y objetos utilizados para rituales satánicos entre integrantes de pandillas. "Mucha gente no sabe que nuestro enemigo no era solo de carne y hueso, sino también espiritual. Las pandillas no solo asesinaban, violaban y extorsionaban, también tenían prácticas de adoración a Satanás", enfatizó Bukele ante la audiencia.
Para reforzar sus declaraciones, el presidente salvadoreño aseguró que el gobierno publicó imágenes y videos que documentan estas evidencias, con el fin de transparentar la naturaleza compleja del problema. Esta postura forma parte de la narrativa que ha acompañado las estrategias de seguridad implementadas en El Salvador durante su gestión.
Avances en seguridad: de la capital mundial del homicidio a uno de los países más seguros
Bukele también aprovechó la plataforma que le brindó el Desayuno Nacional de Oración para exponer los resultados en materia de seguridad pública alcanzados en El Salvador. Destacó que el país, que durante décadas fue conocido como "la capital mundial del asesinato" debido a las elevadas tasas de homicidio, ha experimentado una reducción significativa de la violencia.
"El Salvador era la capital mundial del asesinato. Ese era nuestro apodo: el lugar más peligroso del mundo entero", recordó el presidente, para luego afirmar que, tras las acciones implementadas por su administración, el país se ha convertido en "el más seguro del continente".
Este cambio ha sido atribuido a una serie de medidas que incluyen la adopción de políticas de mano dura contra las pandillas, reformas en el sistema penitenciario y la movilización de recursos para reforzar la presencia policial y militar en zonas históricamente afectadas por la delincuencia. La estrategia, aunque polémica, ha sido presentada como un modelo de éxito en la región.
Intercambio con Donald Trump y repercusiones internacionales
La presencia de Bukele en el evento coincidió con la participación del expresidente Donald Trump, quien lo presentó como "su persona favorita" y resaltó la colaboración entre ambos países en materia migratoria y de seguridad. Trump elogió el trabajo realizado por Bukele, particularmente en relación con la aceptación de personas deportadas desde Estados Unidos en una cárcel salvadoreña de máxima seguridad.
El encuentro, que reunió a líderes políticos y religiosos de distintas partes del mundo, sirvió para fortalecer la imagen internacional del presidente salvadoreño y su enfoque en la lucha contra la violencia organizada, que ha sido objeto de atención y debate en la comunidad internacional.
Contexto regional y reflexiones finales
La situación de seguridad en Centroamérica, y en especial en El Salvador, ha sido un tema prioritario para los gobiernos y organismos internacionales debido a las consecuencias que la violencia genera en la estabilidad social, económica y migratoria de la región. La narrativa de Bukele, que introduce un componente espiritual en la comprensión del problema de las pandillas, añade una dimensión particular a la discusión.
En Guatemala, país con desafíos similares en materia de criminalidad y violencia, el análisis de estas estrategias y discursos es relevante para entender las distintas aproximaciones que los gobiernos de la región están adoptando para enfrentar estos fenómenos.
El Desayuno Nacional de Oración en Washington constituye un espacio donde convergen política, religión y diplomacia, y la intervención de Bukele en este evento subraya cómo el combate a las pandillas sigue siendo una prioridad que trasciende las fronteras nacionales.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión