Casos de sarampión se duplican en Guatemala y el virus ya afecta al 95% del territorio nacional

Casos de sarampión se duplican en Guatemala y el virus ya afecta al 95% del territorio nacional

Los casos de sarampión en Guatemala se duplicaron en una semana, alcanzando 628 contagios y afectando al 95% del país, con Guatemala como epicentro del brote.

25 febrero 2026
0

El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala reportó un incremento alarmante en los casos de sarampión, con un total acumulado de 628 contagios hasta el 24 de febrero de 2026. Esta cifra representa un aumento del 116.5% en comparación con la semana anterior, cuando se registraron 290 casos. Según las autoridades sanitarias, el virus ya se ha extendido a aproximadamente el 95% del territorio nacional, con solo el departamento de Suchitepéquez sin reportes hasta la fecha.

Distribución geográfica y grupos etarios afectados

El departamento de Guatemala concentra el 44% de los casos, con 281 personas contagiadas, convirtiéndolo en el epicentro del brote actual. En cuanto al perfil epidemiológico, uno de cada dos casos corresponde a personas entre 20 y 39 años, mientras que cuatro de cada diez afectados tienen entre 1 y 19 años. Además, se han detectado 36 casos en menores de un año, un grupo especialmente vulnerable a las complicaciones de la enfermedad.

Origen y evolución del brote

El brote comenzó en diciembre de 2025 en Santiago Atitlán, Sololá, durante una actividad religiosa masiva que congregó a asistentes de diferentes regiones del país, así como de México y Estados Unidos. Los primeros casos oficialmente reportados datan del 9 de enero de 2026. Desde entonces, el virus se ha propagado rápidamente, con un promedio de 12 nuevos casos diarios. Esta dinámica ha generado preocupación en las autoridades sanitarias por el riesgo de una expansión mayor.

Contexto histórico y respuesta del sistema de salud

Guatemala cuenta con un historial vacunal que ha evitado que este brote evolucione hacia una crisis de magnitud similar a la registrada en otros países de la región. El país mantenía la condición de libre de sarampión desde 1990, tras un último gran brote que motivó campañas masivas de vacunación. A pesar de casos importados en 2018 y 2025, el virus no había logrado dispersarse hasta el presente brote.

La vacuna triple viral, que protege contra sarampión, paperas y rubéola (SPR),es aplicada en dos dosis: la primera al cumplir un año de edad y la segunda a los 18 meses. Sin embargo, las autoridades hacen un llamado a la población adulta que no tenga certeza de haber recibido ambas dosis a acudir a los servicios de salud para completar el esquema de inmunización, el cual ofrece protección de por vida.

Vacunación y recomendaciones de salud pública

Ericka Gaitán, epidemióloga encargada de la Vigilancia de Enfermedades Prevenibles por Vacunación del Ministerio de Salud, destacó que la mayoría de los contagios ocurren en personas que no habían enfermado previamente o no contaban con las dosis completas de la vacuna SPR. Por ello, se enfatiza la importancia de la vacunación para prevenir complicaciones y reducir la transmisión.

Las personas para quienes no está recomendada la vacuna incluyen mujeres embarazadas, individuos con antecedentes de alergias a la vacuna o a la neomicina, así como personas con inmunodepresión severa o VIH en etapa clínica sintomática.

Impacto y medidas de vigilancia

El aumento acelerado de casos ha generado preocupación por la carga que representa para los servicios de salud, con un 7% de los infectados requiriendo hospitalización. Las autoridades sanitarias mantienen un sistema de vigilancia epidemiológica activo para identificar nuevos casos y contener la propagación del virus.

Además, se están impulsando campañas de comunicación para informar a la población sobre los signos y síntomas del sarampión, la importancia de completar el esquema de vacunación y las medidas preventivas para evitar el contagio, como el aislamiento de casos sospechosos y el reforzamiento del control en eventos masivos.

Desafíos y perspectivas

El brote actual expone brechas en la cobertura vacunal, especialmente en grupos etarios adultos y poblaciones con acceso limitado a servicios de salud. Además, la movilidad nacional e internacional vinculada al evento inicial en Sololá ha facilitado la expansión del virus a casi todo el país.

Ante este escenario, la coordinación interinstitucional y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica serán fundamentales para contener el brote. También resulta clave la concienciación ciudadana sobre la vacunación y la atención oportuna ante síntomas compatibles con sarampión.

Conclusión

El incremento de casos de sarampión en Guatemala representa un reto urgente para el sistema de salud pública. La rápida expansión del virus a casi la totalidad del territorio nacional, combinada con la afectación de grupos vulnerables, subraya la necesidad de reforzar las estrategias de vacunación y vigilancia epidemiológica, así como la promoción de medidas preventivas comunitarias. La experiencia histórica y la disponibilidad de la vacuna triple viral constituyen herramientas clave para controlar el brote y proteger la salud de la población guatemalteca.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar este artículo.

Debes iniciar sesión para poder comentar.

Iniciar sesión