
CIV reconoce vacío legal en regulación de jetcars tras desaparición en lago de Atitlán
El Ministerio de Comunicaciones confirma que los jetcars no están regulados en Guatemala, en medio de la búsqueda de un joven desaparecido en el lago de Atitlán tras lanzarse para recuperar un dron.
El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) confirmó la existencia de un vacío legal en la regulación de los jetcars, un tipo de embarcación recreativa que opera sin supervisión normativa en Guatemala. Esta declaración surge en el marco de la búsqueda de Jesler Estuardo Palacios, un joven desaparecido en el lago de Atitlán tras lanzarse al agua para recuperar un dron que cayó durante su operación.
Jetcars: embarcaciones sin regulación específica
Los jetcars han ganado popularidad en destinos turísticos como el lago de Atitlán, ubicado en el departamento de Sololá, pero su uso no está contemplado en la legislación vigente. Según explicó el viceministro de Transportes, José Fernando Suriano, la Ley de Transporte del país, vigente desde 1946, no incluye disposiciones específicas que regulen este tipo de vehículos acuáticos.
Este vacío legal implica que no existen mecanismos formales para la verificación o supervisión de los jetcars, lo que representa un desafío para la seguridad y regulación del transporte acuático recreativo en Guatemala. El funcionario agregó que aproximadamente el 80% del transporte actual tampoco está regulado bajo esta normativa, situación que el CIV busca corregir mediante una iniciativa para actualizar la legislación.
Desaparición en el lago de Atitlán
La atención pública sobre esta problemática aumentó tras la desaparición de Jesler Estuardo Palacios, originario de Barillas, Huehuetenango, quien se lanzó al lago de Atitlán el pasado Sábado de Gloria para recuperar un dron que había caído al agua mientras lo operaba.
De acuerdo con investigaciones preliminares del Ministerio Público, Palacios se encontraba en una embarcación tipo jetcar junto a una acompañante. Él conducía el vehículo y fue quien se lanzó al agua, mientras que la acompañante permaneció en la embarcación y requirió asistencia para maniobrarla después del incidente.
Los hechos ocurrieron en la bahía San Buenaventura, Panajachel, área caracterizada por su gran profundidad y baja visibilidad, factores que complican las labores de búsqueda y rescate.
Operativo de búsqueda y rescate
Desde el momento de la desaparición, los Bomberos Voluntarios junto a la División de Hombres Rana y personal de la Naval del Pacífico iniciaron un operativo de búsqueda en el lago. Las inmersiones realizadas han sido limitadas por las condiciones del agua, que incluyen poca visibilidad y profundidades considerables.
Los equipos continúan con los esfuerzos de localización, conscientes de las dificultades que presenta el entorno lacustre. Hasta la fecha, Jesler Estuardo Palacios permanece desaparecido, mientras las autoridades mantienen la esperanza de encontrarlo y buscan implementar medidas para evitar incidentes similares.
Desafíos y perspectivas para la regulación
La ausencia de un marco normativo específico para los jetcars evidencia una necesidad urgente de adaptación legislativa en Guatemala, especialmente en zonas turísticas donde estas embarcaciones se utilizan con frecuencia. Además, el caso ha puesto en relieve la importancia de establecer protocolos de seguridad y control que garanticen la protección de los usuarios y terceros.
El CIV trabaja actualmente en una propuesta para modernizar la Ley de Transporte, con la intención de incluir regulaciones para el transporte acuático recreativo y formalizar el uso de vehículos como los jetcars. Esta actualización busca mejorar la supervisión, el registro y la certificación de estos medios de transporte, contribuyendo a la seguridad marítima y lacustre en el país.
Contexto en Guatemala
Guatemala cuenta con numerosos cuerpos de agua que son destinos turísticos y recreativos reconocidos, como el lago de Atitlán, el lago Izabal y otros lagos y ríos navegables. Sin embargo, la regulación de las actividades acuáticas recreativas ha quedado rezagada, lo que genera riesgos para visitantes y residentes.
La desaparición de Jesler Estuardo Palacios es un llamado de atención para las autoridades y la sociedad guatemalteca sobre la necesidad de fortalecer la seguridad en estos espacios y garantizar un marco jurídico actualizado que regule adecuadamente las actividades náuticas y recreativas.
Conclusiones
La confirmación por parte del Ministerio de Comunicaciones sobre el vacío legal que existe para los jetcars en Guatemala coincide con el trágico incidente ocurrido en el lago de Atitlán, donde un joven continúa desaparecido tras un accidente. Este caso pone en evidencia la urgencia de actualizar la legislación y establecer mecanismos de control y seguridad para el transporte acuático recreativo.
Los esfuerzos de búsqueda y rescate continúan en el lago, y las autoridades hacen un llamado a la prudencia y la responsabilidad en el uso de embarcaciones recreativas, mientras se avanza en la adecuación normativa que regule estos vehículos y proteja a los usuarios.
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