Comunidad de San Andrés Xecul defiende restauración de su iglesia ante supervisión oficial

Comunidad de San Andrés Xecul defiende restauración de su iglesia ante supervisión oficial

La comunidad de San Andrés Xecul respalda la restauración de la icónica iglesia local, mientras el Ministerio de Cultura y Deportes verifica trabajos no autorizados en la fachada del templo.

7 marzo 2026
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La emblemática iglesia de San Andrés Xecul, ubicada a 18 kilómetros de Totonicapán, es reconocida por su fachada colorida y su estilo barroco popular, que combina elementos coloniales con expresiones de la cultura maya k’iche’. En días recientes, la intervención en la fachada del templo ha generado una fuerte reacción entre los habitantes de este municipio, quienes defienden los trabajos realizados, mientras las autoridades culturales llevan a cabo una revisión para constatar si estos trabajos cuentan con la debida autorización.

La controversia comenzó cuando el Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) denunció públicamente, el pasado 6 de marzo, la ejecución de trabajos de pintura en la fachada de la iglesia sin contar con los permisos correspondientes. Esta información, difundida a través de redes sociales y videos compartidos en plataformas locales, movilizó a la comunidad, que se reunió frente al templo para manifestar su descontento ante la presencia oficial y defender la continuidad de las labores.

Contexto histórico y cultural de la iglesia

San Andrés Xecul es un municipio con una rica tradición cultural y religiosa, donde la iglesia católica ha sido un punto central desde la época colonial. Según registros históricos, el templo data de principios del siglo XVIII, alrededor de 1710 o 1720, y su característica fachada con columnas salomónicas es testimonio de la arquitectura barroca introducida durante ese periodo en Guatemala.

Los daños ocasionados por terremotos en el pasado, sumados a la expulsión de los frailes franciscanos en 1829, dejaron al templo en proceso de reparación sin presencia sacerdotal. La comunidad local asumió entonces la responsabilidad de mantener y restaurar la iglesia, lo que dio origen a una particularidad única: la imagen del Padre Eterno en la fachada está ubicada en una posición inusual en términos de la tradición católica, reflejando las circunstancias históricas de aquel momento.

El colorido intenso que distingue a esta iglesia es resultado de procesos de restauración iniciados después de 1860, cuando comenzaron a usarse pinturas industriales más accesibles. Este esquema cromático, con predominancia de colores como el amarillo y el rojo, refleja una fusión entre la estética colonial y las expresiones culturales indígenas, evocando símbolos de la cosmovisión maya, como el amanecer y los sacrificios ancestrales.

Elementos distintivos y simbolismo

En el interior del templo, la devoción se expresa mediante velas, imágenes religiosas, rosarios y candelabros, manteniendo viva la tradición católica en la comunidad. La iglesia está dedicada a San Andrés Apóstol, patrón del municipio, cuya festividad se celebra cada 30 de noviembre con manifestaciones religiosas y culturales propias.

Intervención reciente y postura comunitaria

Las labores de restauración que motivaron la denuncia oficial consisten principalmente en trabajos de pintura. El 7 de marzo, técnicos y representantes jurídicos del MCD realizaron una visita para verificar el avance de las intervenciones y establecer contacto con la comunidad y el clero local. Sin embargo, no fue posible dialogar con el líder religioso y los vecinos manifestaron que no se les había informado sobre el alcance o los permisos vinculados al proyecto.

En redes sociales, especialmente en la página de Facebook de Pak’otz’i’j, se muestran avances donde se observa que la base blanca fue aplicada para preparar la superficie antes de colocar los colores característicos. La comunidad asegura que estos trabajos han sido realizados por años mediante la cofradía del patrón San Andrés, con recursos propios y mano de obra local.

Santos Vásquez, integrante de la cofradía, explicó que desde la década de 1970 la población ha llevado a cabo restauraciones periódicas, como la raspada completa que se realizó en 1970 durante aproximadamente 15 días, y la pintura que se documentó en actas de 1978. La cofradía mantiene un fondo económico que permite realizar estas labores cuando los recursos lo permiten.

Vásquez expresó su rechazo a la intervención del MCD, argumentando que los trabajos son financiados con recursos del pueblo y que hasta el momento no han recibido apoyo económico o técnico de la entidad estatal. Esta postura refleja un fuerte sentido de identidad y autonomía comunitaria en el manejo de su patrimonio cultural.

Importancia patrimonial y desafíos actuales

La iglesia de San Andrés Xecul es un bien cultural de gran relevancia para Totonicapán y Guatemala, que combina elementos históricos, artísticos y espirituales. Su valor radica no solo en la arquitectura y el colorido que la hacen única en Centroamérica, sino también en la memoria colectiva que representa para la población local.

El Ministerio de Cultura y Deportes, por su parte, enfatiza la necesidad de regularizar las intervenciones en patrimonio para garantizar su conservación adecuada y evitar daños irreversibles. La situación en San Andrés Xecul evidencia los retos que enfrenta el país para armonizar la preservación patrimonial con el respeto a las tradiciones y la participación comunitaria.

El caso invita a un diálogo constructivo entre autoridades y comunidades para lograr acuerdos que protejan el patrimonio cultural sin menoscabar la identidad y el compromiso local. La iglesia de San Andrés Xecul continúa siendo un símbolo vivo de fe, historia y cultura, cuyo cuidado requiere la colaboración de todos los actores involucrados.

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