
Condena de 70 años a primo por secuestro y asesinato de Litzy Cordón en Zacapa
Tras casi seis años de investigación y proceso judicial, Kevin Manolo Rivas Cordón fue condenado a 70 años de prisión por el secuestro y asesinato de su prima Litzy Cordón en Teculután, Zacapa.
El caso del secuestro y asesinato de Litzy Amelia Cordón Guardado, una joven universitaria de 20 años originaria de Teculután, Zacapa, concluyó con la condena a 70 años de prisión para su primo, Kevin Manolo Rivas Cordón. La sentencia fue dictada por el Tribunal de Mayor Riesgo B tras un proceso judicial que se extendió por casi seis años y que mantuvo en alerta a la comunidad local y nacional.
Desaparición y hallazgo del cuerpo
El 5 de octubre de 2020, Litzy Cordón desapareció en su comunidad. Su familia reportó la desaparición inmediatamente, generando preocupación en Teculután y en todo Zacapa. Ese mismo día, la familia recibió llamadas en las que se les exigía un rescate de cinco millones de quetzales para la liberación de Litzy.
Las negociaciones telefónicas continuaron durante la jornada, donde un interlocutor, que se identificaba como negociador, presionaba para el pago del rescate bajo la amenaza de atentar contra la vida de la joven. Sin embargo, el 6 de octubre las autoridades localizaron el cuerpo sin vida de Litzy en el caserío Los Pasitos, en la aldea Los Puentes, Teculután.
El hallazgo generó gran consternación entre sus familiares y la comunidad. Edgar Cordón, padre de la víctima, relató la difícil experiencia de encontrar a su hija entre la vegetación, una escena que calificó como imposible de asimilar.
Investigación y vínculo familiar
Las investigaciones del Ministerio Público (MP) inmediatamente apuntaron hacia un círculo cercano a la víctima. El principal sospechoso fue identificado como su primo, Kevin Manolo Rivas Cordón, lo que generó conmoción debido a la cercanía familiar entre ambos.
De acuerdo con la Fiscalía, Litzy fue víctima de secuestro seguido de asesinato, un crimen que se presume fue planificado y ejecutado por personas del entorno de la joven. Esta hipótesis se sustentó en el análisis de pruebas y testimonios recabados durante la pesquisa.
Proceso judicial y captura
El 10 de diciembre de 2020, dos meses después del crimen, Kevin Manolo Rivas Cordón fue capturado. En enero de 2021 fue ligado a proceso por los delitos de secuestro y asesinato que le imputó la Fiscalía.
Durante el desarrollo del expediente, el MP presentó una serie de evidencias que incluyeron testimonios, peritajes y otras pruebas materiales para sostener la acusación en contra del acusado. El caso fue llevado a debate oral y público varios años después, reavivando el interés y el seguimiento por parte de la opinión pública y los medios.
Sentencia y repercusiones
Finalmente, el Tribunal de Mayor Riesgo B emitió una sentencia condenatoria contra Kevin Manolo Rivas Cordón, imponiéndole una pena total de 70 años de prisión. Esta fue distribuida en 35 años por el delito de secuestro y 35 años por el asesinato de Litzy Cordón.
Esta resolución judicial marca un punto final en una de las etapas más importantes del caso, que mantuvo en vilo a Zacapa y a Guatemala durante casi seis años. La condena busca no solo hacer justicia para la víctima y su familia, sino también enviar un mensaje contundente frente a delitos de alta gravedad como el secuestro y asesinato.
Contexto y relevancia en Guatemala
El caso Litzy Cordón es uno de los tantos que evidencian los retos del sistema de justicia guatemalteco en la atención y resolución de crímenes violentos, especialmente aquellos que involucran a jóvenes y comunidades en zonas rurales como Zacapa. Además, pone sobre la mesa la problemática del secuestro, un delito que afecta la seguridad y la confianza ciudadana.
En los últimos años, las autoridades han impulsado esfuerzos para fortalecer las capacidades de investigación y persecución penal en casos de secuestro, con el fin de garantizar la protección de las víctimas y sus familias. Sin embargo, la complejidad de estos crímenes y la implicación de vínculos familiares o cercanos, como en este caso, representan desafíos adicionales para el sistema judicial.
Conclusión
La condena de 70 años contra Kevin Manolo Rivas Cordón por el secuestro y asesinato de su prima Litzy Amelia Cordón Guardado refleja la culminación de un proceso judicial riguroso que buscó esclarecer los hechos y establecer responsabilidades. Esta sentencia representa un avance en la lucha contra la impunidad en Guatemala y un llamado a continuar fortaleciendo los mecanismos para la protección de los derechos humanos y la seguridad ciudadana.
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