
Conferencia Episcopal exige elecciones transparentes para preservar la democracia en Guatemala
La Conferencia Episcopal de Guatemala insta a autoridades a asegurar elecciones de segundo grado transparentes, resalta la crisis penitenciaria y llama a reformas institucionales para fortalecer la democracia.
La Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) emitió un pronunciamiento este 30 de enero en el que subraya la importancia de garantizar procesos electorales transparentes en las elecciones de segundo grado que definirán cargos claves para el rumbo democrático del país.
En el marco de su Asamblea Plenaria Anual 2026, los obispos del país alertaron sobre la delicada coyuntura política y social que atraviesa Guatemala, destacando la urgencia de fortalecer las instituciones públicas mediante elecciones limpias y reformas profundas. El mensaje enfatiza que la designación de magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE),de la Corte de Constitucionalidad (CC),así como del Contralor General de Cuentas (CGC) y de la Fiscal General y jefa del Ministerio Público (MP),incidirá directamente en la estabilidad democrática, la certeza jurídica y la confianza ciudadana en los órganos de gobierno.
Prioridad en la elección de autoridades con transparencia
El comunicado de la CEG resalta la relevancia de la elección del nuevo rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac),resaltando que este cargo representa no solo un liderazgo académico, sino también un importante eje de poder político y judicial. En consecuencia, exhortan a las comisiones de postulación, al Congreso de la República y a todos los organismos involucrados a actuar con pluralismo político, responsabilidad constitucional y sentido social, seleccionando a profesionales con capacidad, idoneidad y honradez.
Crisis penitenciaria y clima de inseguridad
La Conferencia Episcopal también se refirió a la reciente escalada de violencia en el sistema penitenciario nacional, que ha dejado un saldo de 10 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) fallecidos y varios heridos, generando un ambiente de temor en la población. Este fenómeno fue calificado como una expresión de ingobernabilidad y como un reflejo de la fragilidad institucional de los organismos encargados de garantizar justicia y orden.
Los obispos hicieron un llamado para que esta crisis penitenciaria sea aprovechada como una oportunidad para impulsar una depuración institucional profunda y promover cambios estructurales necesarios para fortalecer el Estado de derecho. En sus palabras, las crisis representan momentos propicios para cambios profundos que puedan marcar un mejor futuro para Guatemala.
Desconfianza hacia el sistema democrático y juventud
El documento también pone énfasis en la creciente desconfianza que existe hacia el sistema democrático, especialmente entre los jóvenes. Destacan la importancia de restaurar la legitimidad de las instituciones públicas para evitar que actores al margen de la ley, como el crimen organizado, la extorsión y el sicariato, se establezcan como referentes o protagonistas en la vida pública nacional.
Reformas legales pendientes
En el ámbito legislativo, la Conferencia Episcopal instó al Congreso de la República a promover una reforma integral a la Ley de Orden Público, normativa que data de 1965 y que, según señalan, debe adecuarse a las nuevas realidades sociales, así como a los principios constitucionales vigentes y a los estándares internacionales en materia de derechos humanos.
Impacto social y económico de la migración
Otro aspecto destacado en el pronunciamiento es la situación de la migración guatemalteca, haciendo énfasis en la criminalización y el racismo que enfrentan los connacionales en Estados Unidos. La CEG reconoció el papel fundamental que tienen los migrantes en la economía nacional, señalando que en 2025 las remesas enviadas al país superaron el 20% del Producto Interno Bruto (PIB).
Ante este contexto, hicieron un llamado a las familias receptoras para fomentar una cultura del ahorro y orientar el consumo a necesidades básicas, dejando de lado gastos superfluos. Así, la migración es presentada no solo como un fenómeno humanitario, sino también como un eje económico y social que demanda políticas públicas más justas, sostenibles y respetuosas de los derechos humanos.
Un llamado a la esperanza y la responsabilidad
Finalmente, la Conferencia Episcopal exhorta a la sociedad guatemalteca a mirar hacia el futuro con esperanza, a pesar de las tensiones políticas y sociales que atraviesa el país. Recalcan que la transparencia en los procesos electorales y la depuración institucional son indispensables para fortalecer la democracia y garantizar la justicia social.
El pronunciamiento de la CEG se produce en un momento clave para Guatemala, cuando las decisiones que se tomen en los próximos meses tendrán un impacto significativo en la estabilidad del sistema democrático y en la confianza ciudadana hacia las instituciones públicas.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión