
Congreso ratifica estado de Sitio en Guatemala y exige acciones al Ejecutivo tras ataques del Barrio 18
El Congreso de Guatemala ratificó el estado de Sitio nacional por ataques del Barrio 18, aprobando modificaciones y exigiendo respuestas concretas del Ejecutivo ante la crisis de seguridad.
El Congreso de Guatemala aprobó con 149 votos el estado de Sitio a nivel nacional, una medida decretada por el Ejecutivo para enfrentar la crisis de seguridad derivada de una ola de ataques perpetrados por la Mara 18 contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y motines en cárceles del país. La ratificación incluyó modificaciones al decreto original y generó críticas hacia la administración del presidente Bernardo Arévalo por la gestión en materia de seguridad.
Contexto y antecedentes de la crisis
Durante el fin de semana previo a la aprobación, se registraron motines coordinados en varios centros penitenciarios, protagonizados por miembros de la Mara 18. Los reos exigían ser trasladados a otros centros carcelarios y mejores condiciones para cumplir sus condenas. La situación derivó en la toma de rehenes entre los guardias, quienes fueron rescatados por las fuerzas de seguridad tras varios enfrentamientos.
Posteriormente, el Barrio 18 inició una serie de ataques armados contra agentes de la PNC, dejando varios policías fallecidos y heridos de gravedad. Esta escalada llevó al Ejecutivo a decretar un estado de Sitio por 30 días en todo el territorio nacional, amparado en la Ley de Orden Público, con la opción de ampliación.
Modificaciones al decreto y medidas aprobadas
El Congreso aprobó el estado de Sitio con algunas enmiendas que flexibilizan ciertas restricciones contempladas inicialmente. Entre los principales cambios está la autorización para que se realicen reuniones vinculadas a las elecciones de segundo grado, como las comisiones de postulación, una excepción importante en el marco de esta medida excepcional.
Asimismo, se permitió la realización de eventos religiosos y culturales, y se restableció el permiso legal para la portación de armas por parte de la población civil, una decisión que generó debates y críticas desde la oposición. También se estableció la prohibición de visitas a miembros de las maras Barrio 18 y Mara Salvatrucha durante el periodo del estado de Sitio.
Reacciones políticas y críticas al Ejecutivo
La discusión en el Congreso trascendió el ámbito de seguridad pública y se tornó en un escenario de confrontación política, principalmente entre diputados oficialistas del Movimiento Semilla y representantes de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).
Un líder del bloque oficialista acusó directamente a integrantes de la UNE, y en particular a la excandidata presidencial Sandra Torres, de tener vínculos con los líderes del Barrio 18, lo que desató un cruce de acusaciones en el hemiciclo. Por su parte, la UNE cuestionó la gestión del gobierno de Arévalo, señalando la fuga de aproximadamente 20 cabecillas de las maras en 2025 y la falta de respuestas contundentes para enfrentar la inseguridad.
Demandas de acciones concretas por parte del Legislativo
Aunque la ratificación contó con el respaldo necesario, los diputados hicieron un llamado claro a la administración para que implemente acciones efectivas y coordinadas para contener la violencia. Varios legisladores expresaron su preocupación por el alto número de homicidios diarios en el país y la sensación de impunidad que persiste.
Un representante del partido Compromiso, Renovación y Orden (Creo) enfatizó que la violencia afecta a familias en todo el territorio y criticó que el gobierno parezca enfocado únicamente en ciertos sectores. Otro diputado, de Voluntad Oportunidad y Solidaridad (VOS),destacó que el control que ejercieron las pandillas en las cárceles es un hecho sin precedentes en la historia reciente de Guatemala y que no puede repetirse.
Por su parte, un legislador oficialista instó a que todas las instituciones del Estado trabajen de manera conjunta para combatir la delincuencia, haciendo un llamado explícito al sistema de justicia y al Ministerio Público para que procedan con la imputación de los delitos cometidos por los criminales, buscando así un control efectivo de la crisis.
Implicaciones para la seguridad en Guatemala
La ratificación del estado de Sitio representa un intento del Estado guatemalteco por recuperar el control en un contexto de alta violencia generada por las maras, que han desafiado a las autoridades con acciones coordinadas dentro y fuera de las prisiones. Las medidas aprobadas buscan limitar la movilidad y actividad de estas organizaciones criminales, así como fortalecer la acción de las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, la polémica política y las críticas cruzadas evidencian la complejidad del escenario y la necesidad de una estrategia integral que incluya no solo acciones represivas, sino también políticas de prevención y fortalecimiento institucional.
En definitiva, el Congreso guatemalteco ha manifestado su apoyo a la medida de excepción, pero también ha dejado claro que espera del Ejecutivo un liderazgo efectivo y resultados concretos en la lucha contra la inseguridad que afecta a la población.
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