De Iker Casillas a Unai Simón: así cambió el papel del portero en la selección de España

De Iker Casillas a Unai Simón: así cambió el papel del portero en la selección de España

Unai Simón no figura entre los porteros con más atajadas del Mundial 2026, pero su influencia va más allá: apoya a la defensa, participa en la salida y cumple una función distinta de la que desempeñó Iker Casillas en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.

14 julio 2026
0

Unai Simón suma 14 atajadas en el Mundial 2026 y ocupa el puesto 17 de esa clasificación, según las estadísticas oficiales de la FIFA. Orlando Gill, de Paraguay, lidera el registro con 28.

El dato, por sí solo, podría sugerir una participación discreta. Sin embargo, el contexto explica otra realidad. España concede pocas ocasiones claras y utiliza la posesión, la presión tras pérdida y una defensa adelantada para reducir el peligro antes de que exista un remate.

Por eso, la influencia de Simón comienza muchas veces lejos de su portería.

El portero que completa la defensa

España adelanta a sus centrales para comprimir el campo, recuperar el balón cuanto antes y mantener cerca a sus mediocampistas y atacantes. Esa decisión deja espacio entre la última línea y el arco.

Ahí aparece Simón.

La FIFA lo describe como un portero con funciones de líbero. Cuando el rival intenta un pase largo, debe decidir si sale del área, despeja, controla o entrega el balón a un compañero. Muchas de sus intervenciones más importantes no quedan registradas como atajadas porque ocurren antes del disparo: anticipaciones, coberturas o despejes que neutralizan el ataque antes de que llegue al área.

Ese trabajo permite que Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y los laterales mantengan posiciones más adelantadas. El guardameta no juega separado de la defensa; forma parte de su estructura.

También participa en la salida

El trabajo de Simón no termina cuando España recupera el balón.

Las estadísticas de la FIFA le atribuyen 108 pases intentados y 84 completados, una precisión del 77.8%. Ese porcentaje, por sí solo, no permite compararlo de forma concluyente con otros porteros porque no distingue entre pases cortos y largos, pero sí confirma su participación constante en la construcción.

Cuando el rival presiona a los centrales, Simón ofrece una línea de pase adicional y ayuda a crear superioridad numérica desde el fondo. Si el adversario cierra los espacios cortos, también puede iniciar el juego con un envío largo.

Su influencia no depende únicamente de cuántos remates detiene, sino de cómo contribuye a que España conserve el balón y progrese desde la primera línea.

Casillas y Simón responden a dos épocas distintas

La comparación con Iker Casillas no pretende establecer quién fue mejor. Ambos representan modelos condicionados por el fútbol de su tiempo.

Casillas fue uno de los grandes protagonistas del título mundial conseguido en Sudáfrica 2010. Mantuvo cinco veces la portería en cero, detuvo el penal de Óscar Cardozo en los cuartos de final contra Paraguay y protagonizó el mano a mano con Arjen Robben que ayudó a sostener el empate antes del gol de Andrés Iniesta en la final.

Su juego con los pies formaba parte de sus recursos, pero no constituía el eje del sistema español. Su principal valor residía en sus reflejos, su capacidad para reducir espacios y su respuesta en las acciones que podían decidir un campeonato.

Simón también debe resolver esas situaciones. La diferencia es que el modelo actual le exige, además, intervenir de manera constante en la construcción del juego y cubrir el espacio detrás de la defensa.

El portero dejó de esperar el remate

España ya había contado con porteros capaces de jugar adelantados y participar en la salida del balón. Lo que cambió no fue la existencia de esa cualidad, sino la importancia que adquirió dentro del sistema.

La presión alta y la construcción desde el fondo convierten hoy al guardameta en una pieza indispensable para crear superioridad numérica. El portero ya no espera únicamente el remate: también participa en la fase que intenta evitarlo.

Luis de la Fuente mantuvo su confianza en Simón porque conoce esos mecanismos desde las selecciones menores. Su continuidad ha permitido que España conserve la misma idea de juego sin modificar la salida del balón en cada torneo.

Un récord colectivo

Durante este Mundial, Simón extendió su racha sin recibir gol hasta los 650 minutos, la más larga registrada en la historia de la Copa del Mundo, tras superar el récord de 517 minutos que Walter Zenga mantenía desde Italia 1990.

La marca pertenece al portero, pero también refleja el funcionamiento colectivo de España.

La selección protege su portería mediante la posesión, la presión tras pérdida y la reducción de espacios. Simón participa en esas tres tareas: ofrece una salida cuando el equipo tiene el balón, cubre la espalda de los defensores cuando la presión se rompe y responde bajo los tres palos cuando el rival consigue finalizar la jugada.

No es únicamente el beneficiario de una defensa organizada. Su presencia permite que esa defensa juegue más lejos de su propia portería.

El primer pase de España

Casillas simbolizó al portero que salvó a España con una atajada histórica en la final del 2010. Simón representa otra evolución: un guardameta que también construye el juego desde atrás y permite que la selección defienda lejos de su propia área.

España no reemplazó al portero tradicional. Amplió sus responsabilidades.

Hoy, el guardameta sigue obligado a proteger el arco, pero también debe anticipar, ofrecer soluciones en la salida y convertirse en el primer pase del ataque.

La final pondrá a prueba ese modelo. Simón está a un partido de integrar, como Casillas hace 16 años, una selección española campeona del mundo. No necesita parecerse a él para lograrlo.

Dos estilos diferentes, dos épocas distintas y una misma ambición: llevar a España hasta la cima del fútbol mundial.

Fuentes: FIFA, Real Federación Española de Futbol y estadísticas oficiales del Mundial 2026.

Fuente original: Prensa Libre

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar este artículo.

Debes iniciar sesión para poder comentar.

Iniciar sesión