Demócratas apuestan por el costo de vida para recuperar la Cámara de Representantes de EE. UU.
Los demócratas necesitan tres escaños adicionales para obtener la mayoría, mientras una encuesta revela mayor confianza ciudadana en su manejo de la economía.
PEEKSKILL, Nueva York. Aún faltaban días para las elecciones, pero en un mitin celebrado el sábado en esta ciudad del valle del río Hudson, una multitud coreaba consignas y ya proclamaba al líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, como su próximo presidente: “¡PRESIDENTE JEFFRIES!”.
Los demócratas están convencidos de que ganarán los escaños necesarios para obtener la mayoría en la Cámara de Representantes y elegir a Jeffries, representante por Nueva York, como presidente de ese órgano legislativo. Necesitan tres escaños adicionales, pero aspiran a conseguir decenas más.
El partido espera alcanzar esas victorias mediante una estrategia inspirada en la exitosa campaña presidencial de Donald Trump en el 2024, cuando convirtió los altos precios en uno de los temas centrales de su discurso.
Los demócratas observaron la eficacia de ese mensaje y han intentado canalizar el descontento por los precios, que han seguido aumentando, mientras reclutan candidatos capaces de abordar el problema.
A medida que los índices de aprobación de Trump han caído a mínimos históricos y los votantes manifiestan una creciente preocupación por los altos precios, los demócratas han aprovechado su condición de partido opositor para construir un mensaje sencillo de cara a las elecciones legislativas: los republicanos son responsables del aumento del costo de vida y los demócratas tienen la solución.
Los republicanos han intentado contrarrestar esas críticas al argumentar que la administración de Joe Biden es responsable de la inflación y que los demócratas pretenden continuar con lo que califican de políticas socialistas.
El Partido Republicano también ha recurrido a la redistribución de distritos electorales a mitad de la década para intentar obtener ventajas en estados como Florida y Texas.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Luisiana, ha cuestionado la precisión de las encuestas y ha afirmado repetidamente que su partido mantendrá el control de ese órgano legislativo.

Los economistas, sin embargo, se muestran escépticos ante la posibilidad de que los demócratas logren controlar los precios si llegan al poder la próxima semana.
En la recta final de la campaña, los demócratas mantienen el optimismo. La redistribución de distritos no los ha perjudicado tanto como sugerían las proyecciones iniciales y, pese a la considerable ventaja financiera del Partido Republicano, creen que sus candidatos han logrado responder a los ataques de sus adversarios.
También consideran que este es un año propicio para competir en distritos donde sus posibilidades de victoria parecían reducidas.
“Cada dólar, cada voluntario se está utilizando ahora mismo, y no nos arrepentimos”, dijo la representante Suzan DelBene, demócrata por Washington y presidenta del Comité de Campaña Demócrata para el Congreso, a un grupo de votantes la semana pasada.
DelBene visitó un distrito de Colorado donde Trump ganó por una ventaja de 10 puntos porcentuales en el 2024.
“No hay que dejar nada al azar”, añadió a representante Suzan DelBene, demócrata por Washington y presidenta del Comité de Campaña Demócrata para el Congreso.
El costo de vida, eje de la campaña
En noviembre del 2024, los demócratas estaban desanimados. Trump regresaba a la Casa Blanca, los republicanos habían recuperado el control del Senado y conservado su mayoría en la Cámara de Representantes.
Además, el Partido Republicano había logrado avances significativos al canalizar el descontento por los altos precios y la inflación durante la presidencia de Biden.
Los demócratas tomaron nota. Jeffries consideraba que su partido debía esforzarse por convencer a los votantes de que podía hacer que la vida fuera más asequible.
Conforme avanzaba la campaña electoral, los precios cobraron mayor relevancia, debido a que los aranceles de Trump y la guerra en Irán los elevaron aún más.
Encuesta tras encuesta, los votantes identificaron la economía como su principal preocupación.

Los demócratas aprovecharon ese sentimiento y criticaron a los republicanos por el encarecimiento de la vida. Cuestionaron los aranceles generalizados de Trump, se concentraron en los costos de la atención médica durante el cierre del Gobierno en el 2025 y destacaron los altos precios de los productos básicos durante la campaña.
Una encuesta realizada en octubre por The Washington Post, ABC News e Ipsos sugiere que la estrategia ha dado resultados.
Según el sondeo, el 37% de los estadounidenses confía más en los demócratas en materia económica, mientras que el 28% confía más en los republicanos.
La misma encuesta reveló que el 59% de los estadounidenses preferiría que los demócratas controlaran el próximo Congreso para que sirvieran de contrapeso a Trump.
Los republicanos han intentado responsabilizar a los demócratas de los altos costos, con el argumento de que heredaron una inflación elevada durante la administración de Biden.
“Los demócratas arruinaron esta economía, y los votantes saben que se tarda más en limpiar un desastre que en crearlo”, dijo en un comunicado el representante Richard Hudson, republicano por Carolina del Norte y presidente del Comité Nacional Republicano del Congreso.
JoAnna Mendoza, candidata demócrata de Arizona y exsargento instructora de la Infantería de Marina, compite en una de las contiendas más reñidas del país por un escaño en la Cámara de Representantes.
Mendoza considera que volver a centrar el discurso del partido en el costo de vida ha sido una corrección fundamental respecto de años anteriores, cuando los demócratas daban mayor protagonismo a asuntos sociales como el aborto.
La candidata señaló que la incapacidad de su partido para abordar los altos costos durante la administración de Biden fue una de las razones por las que muchos votantes latinos de distritos fronterizos y de clase trabajadora apoyaron a Trump en el 2024.
Según Mendoza, el cambio de discurso explica por qué algunos votantes latinos, particularmente en el sur de Texas, parecen estar alejándose del Partido Republicano.
“No se prestó suficiente atención a los temas que realmente le importan a la gente”, dijo JoAnna Mendoza una tarde reciente, después de ayudar a empacar comidas para distribuirlas entre adultos mayores.
“El 2024 fue un punto de inflexión para muchos demócratas, que se dieron cuenta de que debían hablar de la economía”, agregó.
La selección de candidatos, otra apuesta demócrata
Uno de los resultados favorables para los demócratas en el 2024 fue la obtención de dos escaños adicionales en la Cámara de Representantes.
DelBene atribuyó ese resultado al “ingrediente secreto” del partido: la calidad de sus candidatos.
“Hay que tener ese atractivo para todos los votantes”, dijo DelBene.
“Estamos hablando de distritos electorales indecisos”.
Con la intención de fortalecer esa estrategia, el partido comenzó a reclutar candidatos desde diciembre del 2024 para las elecciones que se celebrarían dos años después.
La dirigencia alentó a participar a personas conocidas en sus distritos, capaces de atraer tanto a votantes independientes como a republicanos y que resultaran creíbles al hablar de economía.
Posteriormente, la dirección demócrata intervino en varias elecciones primarias con el objetivo de dejar fuera a los aspirantes que consideraba menos competitivos.
Los resultados fueron desiguales. Varios de los candidatos preferidos por la dirigencia en Michigan, Maine y California no lograron llegar a las elecciones generales, lo que podría haber intensificado la competencia para los republicanos.
Además, la estrategia provocó controversia, pues algunos demócratas locales la consideraron una intromisión excesiva de la dirección nacional del partido.

De cara a las elecciones generales, la dirigencia demócrata ha destacado la diversidad de perfiles de sus candidatos, incluidos varios que compiten en distritos donde Trump ganó por márgenes de dos dígitos en el 2024.
“Sus experiencias vitales incluyen el servicio como veteranos de combate, médicos, enfermeros, pastores, agricultores, maestros, trabajadores sociales, una sargento instructora de la Infantería de Marina que también era madre soltera, un negociador de rehenes, bomberos, policías, una superestrella de la música tejana en el Valle del Río Grande e incluso un bombero paracaidista en Montana”, declaró Jeffries recientemente a los periodistas.
En algunos casos, reclutar candidatos con distintos perfiles implicó apoyar a personas que no comparten todos los puntos del programa del Partido Demócrata, pero que pueden mantener un mensaje coherente sobre el costo de vida.
Algunos candidatos se han distanciado del partido en asuntos que van desde la inmigración hasta los derechos de las personas transgénero, con el propósito de obtener apoyo en sus distritos y evitar los ataques republicanos.
Nancy Lacore, candidata que busca arrebatar un escaño a los republicanos en Carolina del Sur, difundió la semana pasada un anuncio en el que un alcalde republicano afirma que ella “garantizará la seguridad de nuestra frontera” y “protegerá los deportes femeninos”.
Sin embargo, Lacore ha centrado su campaña en aumentar los salarios y reducir los costos.
“La gente no tiene por qué estar de acuerdo al 100% en ninguna plataforma, pero quieren saber que hay alguien que los va a escuchar y que será su voz en Washington”, dijo Katherine Clark, líder de la minoría demócrata, representante por Massachusetts, durante una gira de campaña por Florida.
El alcance de una posible mayoría
Los demócratas esperan obtener una victoria histórica este año. La expresidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, demócrata por California, quien dirigió al partido durante sus importantes avances electorales del 2006 y el 2018, dijo que espera conseguir hasta 30 escaños adicionales.
Sin embargo, incluso si los demócratas obtienen la mayoría en la Cámara de Representantes, con Trump en la Casa Blanca durante los próximos dos años, probablemente tendrían que concentrarse en supervisar a su administración, en lugar de aprobar una ambiciosa agenda legislativa.
Los republicanos tienen mayores posibilidades de conservar el control del Senado que el de la Cámara de Representantes. Además, no se espera que ninguna de las dos cámaras cuente con mayorías lo suficientemente amplias para superar un veto presidencial.
Jeffries afirmó que su partido aún está definiendo los detalles de las medidas legislativas con las que buscaría enfrentar los altos costos.
Varios grupos de trabajo dedicados a la vivienda, la atención médica, los alimentos, la energía y los cuidados intentan establecer una agenda para los primeros 100 días de una eventual mayoría demócrata.
No obstante, los economistas señalan que el Congreso podría tener una capacidad limitada para reducir los precios.
Aun así, los demócratas consideran que incluso una agenda legislativa estancada podría ofrecerles una oportunidad para presentar su propuesta a los votantes de cara a las elecciones presidenciales del 2028.
En Peekskill, los simpatizantes que acudieron a escuchar a Jeffries expresaron optimismo sobre el próximo Congreso, pero también un sentido de urgencia.
Anne Hess, activista liberal, afirmó que el partido necesita demostrar que puede obtener resultados.
“Si controlamos el Congreso y la vida de la gente no mejora de forma tangible”, advirtió Hess, “no volveremos a ganar en 2028”.

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