
Denny Beuerbach: el peluquero alemán que convierte cada corte en una oportunidad para fomentar la lectura
Conocido por promover la lectura de una forma única, al combinar su amor por las historias y su trabajo como peluquero, Denny Beuerbach llegará a Guatemala durante Filgua 2026 para promover la lectura con cada corte de cabello.
Con tijeras en mano, una silla y diversos libros, Denny Beuerbach llegará al país para participar en la Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua),donde ofrecerá una experiencia que combina un corte de cabello con un momento de lectura en voz alta.
Conocido internacionalmente como el Peluquero Lector, Beuerbach se ha hecho popular por un concepto sencillo: mientras corta el cabello a sus clientes, estos leen un libro en voz alta, lo que convierte un acto cotidiano en una experiencia difícil de olvidar. Además, su libro infantil El peluquero mágico forma parte de su propuesta para fomentar la lectura entre las nuevas generaciones.
La iniciativa nació como un experimento motivado por una necesidad personal: encontrar más tiempo para leer. Con el paso de los años, el proyecto se transformó en un fenómeno que lo ha llevado a distintos países para demostrar que un acto cotidiano puede convertirse en una oportunidad para promover la lectura y fortalecer la lectura en voz alta.
“El protagonista nunca soy yo; siempre es el lector”, dijo Denny Beuerbach en entrevista con Prensa Libre. El peluquero explicó que la idea no surgió de un momento de genialidad, sino por necesidad; simplemente ocurrió.
Compartió que la fusión entre la lectura y el corte de cabello nació durante una época en la que trabajaba demasiado.”Soy peluquero y trabajaba en el salón, pero además siempre estaba involucrado en proyectos y haciendo otras cosas aparte de mi trabajo, lo que me llevó a cuestionarme que me faltaba algo. Me di cuenta de que necesitaba más tiempo para mí y para leer”.
Un día, mientras pensaba cómo conseguir más tiempo para la lectura, llegó a la barbería un amigo cercano. Mientras lo atendía, este comenzó a leer en voz alta una revista.
Entonces le dijo: “Escucha, voy a sacar un libro. Si lees este libro en voz alta, te haré un descuento del 50%”. Su amigo aceptó y Beuerbach descubrió que también podía convertir ese momento en un espacio de aprendizaje.
“Lo divertido fue que mi siguiente clienta preguntó si también podía leer. Le respondí: ‘Claro, pero lo siento, no puedo darte descuento también a ti’. Ella respondió: ‘No importa, es divertido’. Y comenzó a leer el mismo libro”, recordó. Ese día marcó un antes y un después.
El libro pasó de un cliente a otro, mientras todos leían en voz alta. A partir de entonces comenzó a ofrecer esa experiencia de manera ocasional a quienes visitaban su barbería.
Un año después, el primer niño que leyó durante un corte de cabello cambió por completo la perspectiva del proyecto. “Ya no era solo divertido; estaba ocurriendo algo mágico, algo muy personal para mí”. Desde entonces decidió orientar la iniciativa hacia la promoción de la lectura entre los niños.

_(Foto Prensa Libre: cortesía Denny Beuerbach)
Con el tiempo comprendió que el proyecto era un éxito. Sin embargo, aunque ofreciera descuentos del 50% o incluso cortes gratuitos, sentía que todavía no llegaba a los niños a quienes realmente quería alcanzar. Por ello decidió salir del salón. Tomó su alfombra roja, una gran caja llena de libros y comenzó a recorrer espacios públicos.
“Mi objetivo principal es que algún día, en cualquier parte del mundo, sea completamente normal que un niño entre a una peluquería y lea un libro en voz alta mientras le cortan el cabello. Eso es lo que realmente deseo”, resaltó.
Todo esto forma parte de mí. No es simplemente algo que hago; es parte de mi vida. No soy la Madre Teresa ni alguien que piense: “Estoy haciendo algo extraordinario”. Al contrario, siento que son todas esas personas y todos esos niños quienes hacen algo hermoso por mí cuando me leen.
“Con este proyecto tenemos un escenario, que en realidad es una alfombra, pero el protagonista nunca soy yo, sino el niño que lee para mí”, agregó.
Explicó que tiene la costumbre de pedir al público que aplauda cuando un niño termina de leer. “Eso los hace felices y orgullosos, lo que para mí es más valioso”.
Aunque ha recibido premios en Alemania por su trabajo en la promoción de la lectura, asegura que su mayor satisfacción es que los niños se sientan orgullosos de sí mismos, “Eso vale más que promover la lectura por sí sola”.
“No me importa si leen en voz alta o en silencio, rápido o despacio, si leen perfectamente o si se equivocan. Yo no los juzgo”, destacó el Peluquero Lector, quien explicó que su objetivo es que los niños simplemente se animen a leer.
Durante estos años, cada experiencia ha sido distinta, pero recuerda una que considera muy especial, ocurrió en una biblioteca. Llegó un niño acompañado por su hermana, quien le explicó que él no sabía leer, pero quería participar. Beuerbach aceptó.
“Le pedí al público que lo animara y leyera junto con él. Toda la audiencia comenzó a acompañarlo, diciendo las letras y ayudándolo a avanzar. Cuando el niño se detenía, todos lo animaban. Poco a poco fue ganando confianza. Una semana después regresó. Ya estaba leyendo”, contó.
Lo que más lo impresionó fue observar a la madre del niño llorando de emoción mientras su hermana lo abrazaba. “Él había encontrado el valor para hacerlo. Ya no tenía vergüenza ni miedo. Eso, para mí, es realmente importante”. Añadió que lograr que una persona se sienta orgullosa de poder leer es darle algo que nadie podrá quitarle.

_(Foto Prensa Libre: cortesía Denny Beuerbach)
Leer en voz alta tiene grandes beneficios.
“Leer en voz alta produce algo muy especial. Muchas personas ni siquiera recuerdan cuándo fue la última vez que leyeron en voz alta. Y cuando lo hacen, sucede algo tanto con la voz como con la historia, porque ambas son escuchadas por otras personas”.
Beuerbach considera que leer en voz alta transforma tanto a quien lee como a la propia historia. Explica que incluso se puede jugar con distintas voces mientras se lee.
Cuando atiende a niños, prefiere cuentos cortos que puedan terminar durante un solo corte de cabello. De esa manera pueden completar la historia durante la experiencia y sentir que alcanzaron una meta.
“La verdad es que me gustan prácticamente todo tipo de historias”. Al terminar la lectura siempre dedica unos minutos para conversar sobre el libro.
Además, confesó que está emocionado por visitar Guatemala por primera vez y conocer nuevas historias y nuevos lectores que, asegura, también transformarán su vida.

_(Foto Prensa Libre: cortesía Denny Beuerbach)
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