Director de la PNC propone participación del Ejército para controlar cárceles con pandilleros

Director de la PNC propone participación del Ejército para controlar cárceles con pandilleros

El director de la Policía Nacional Civil propuso que el Ejército intervenga en cárceles con presencia de pandilleros para evitar que coordinen crímenes desde prisión y fortalecer el control interno frente a la violencia en Guatemala.

21 enero 2026
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El director general de la Policía Nacional Civil (PNC) planteó la necesidad de que el Ejército de Guatemala refuerce el control interno en las cárceles donde se encuentran recluidos miembros de pandillas. Esta propuesta surge ante la creciente evidencia de que desde el interior de estos centros penitenciarios se coordinan diversos delitos, entre ellos extorsiones, asesinatos y tráfico de armas.

Actualmente, la PNC mantiene presencia principalmente en el perímetro de las prisiones, pero no tiene atribuciones para el control directo dentro de las mismas. Por ello, el director señaló que otras instituciones del Estado deben asumir un compromiso más activo para limitar las acciones criminales que emergen desde estos espacios.

Contexto de inseguridad y control penitenciario

La propuesta se da en un contexto de incremento de la violencia atribuida a estructuras criminales que operan desde la prisión. Según el jefe policial, la coordinación de actividades ilícitas, como extorsiones y asesinatos, continúa desarrollándose a pesar de los esfuerzos para contenerlas.

"No podemos seguir esperando que los pandilleros coordinen sus actividades criminales y las extorsiones desde las cárceles. Podemos tener 100 mil policías más en las calles, pero si la coordinación criminal sigue dentro de las mismas, las extorsiones van a ir subiendo", advirtió.

Medios para la coordinación delictiva dentro de las prisiones

Uno de los principales problemas detectados es el uso de teléfonos celulares y cuentas bancarias que los privados de libertad utilizan para mantener sus redes de apoyo externas y continuar con sus operaciones delictivas. El director enfatizó que basta con un teléfono, una cuenta bancaria y una persona que reciba los depósitos para sostener estas estructuras.

Además, algunos reclusos han sido catalogados como "no reinsertables" debido a su historial criminal violento y su participación en organizaciones delictivas fuertemente financiadas por actividades ilícitas como el narcotráfico y la trata de personas.

Necesidad de reformas legales y mejora en la gestión penitenciaria

El director de la PNC criticó que la legislación actual no se adecua a la peligrosidad real de estas estructuras criminales. Considera imprescindible una ley más estricta y moderna que responda a la realidad actual de criminalidad en Guatemala.

También señaló que durante gobiernos anteriores las cárceles fueron desatendidas, lo que permitió el fortalecimiento de los grupos delictivos dentro de los centros penitenciarios, convirtiéndolos en focos de violencia y criminalidad.

Reacción ante recientes hechos violentos

En su intervención, el director lamentó el asesinato reciente de nueve agentes policiales, hecho atribuido a pandilleros del Barrio 18. En respuesta, informó que se ha reforzado la concentración de personal policial a nivel nacional y que se tiene previsto incrementar las operaciones conjuntas con el Ministerio Público y el Ejército en el marco del estado de sitio decretado por el Ejecutivo.

Estas acciones buscan desarticular las redes criminales que operan tanto dentro como fuera de los centros penitenciarios, buscando reducir la violencia y la inseguridad que afecta a la población guatemalteca.

Implicaciones para la seguridad nacional

La propuesta de integrar al Ejército en el control interno de las cárceles representa un cambio significativo en la estrategia de seguridad. Tradicionalmente, la vigilancia y administración penitenciaria han estado bajo la competencia de instituciones civiles, pero la complejidad y peligrosidad de las pandillas dentro de prisión exige nuevas medidas.

Este planteamiento abre el debate sobre el rol de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interna, un tema sensible en la historia de Guatemala, que requiere un equilibrio entre garantizar el orden y respetar los derechos humanos de los privados de libertad.

Desafíos en la implementación

Para que esta propuesta sea efectiva, será necesario definir claramente las competencias y responsabilidades de cada institución, así como establecer protocolos claros para evitar abusos y garantizar el debido proceso en el manejo de los reclusos.

Además, la política penitenciaria debe contemplar medidas para la rehabilitación y reinserción social, diferenciando entre los internos que pueden ser reinsertados y aquellos catalogados como altamente peligrosos, que requieren aislamiento y control estricto.

Conclusión

La iniciativa de la Policía Nacional Civil para que el Ejército intervenga en el control interno de las cárceles con presencia de pandilleros busca atacar un problema estructural en la seguridad guatemalteca: la continuidad de actividades criminales desde las prisiones. Frente a la escalada de violencia y la sofisticación de las redes delictivas, esta propuesta refleja la necesidad de fortalecer las instituciones y modernizar la legislación para proteger a la sociedad.

El desafío para las autoridades será implementar estas medidas de manera que garanticen la seguridad nacional sin comprometer los derechos fundamentales, mientras se construye un sistema penitenciario más eficiente y seguro para todos los guatemaltecos.

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