
EE. UU. oficializa su salida de la OMS: implicaciones y contexto internacional
Estados Unidos formalizó su salida de la OMS el 22 de enero de 2026, decisión impulsada por críticas a la organización y con repercusiones en la cooperación sanitaria mundial.
El 22 de enero de 2026 se concretó oficialmente la salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS),decisión que responde a una orden ejecutiva firmada en 2025 y que marca un hito en la historia de la cooperación sanitaria internacional. Esta medida ha generado preocupación entre expertos y organismos internacionales, dado el peso estratégico y financiero que posee Washington en este organismo multilaterial.
Contexto y antecedentes de la salida
Desde su fundación en 1948, Estados Unidos fue miembro fundador de la OMS y participó activamente en la definición de políticas sanitarias globales. Sin embargo, la resolución conjunta con la que el Congreso estadounidense ratificó su adhesión contemplaba la posibilidad de que el país norteamericano pudiera retirarse del organismo, lo que se materializó tras un proceso iniciado durante el primer mandato del expresidente Donald Trump (2017-2021).
El motivo principal del retiro, según la administración estadounidense, radica en una crítica profunda hacia la gestión y el funcionamiento de la OMS. La orden ejecutiva que formalizó la salida señala deficiencias en la capacidad de respuesta de la organización durante la pandemia de COVID-19, además de cuestionar su independencia y acusarla de estar sujeta a influencias políticas indebidas, particularmente de países con mayor peso poblacional y económico, como China.
Implicaciones financieras y administrativas
Estados Unidos ha sido tradicionalmente el mayor contribuyente financiero a la OMS, aportando aproximadamente el 25% del presupuesto total de la organización. Un funcionario del Departamento de Salud estadounidense indicó que esta desproporcionalidad en las cuotas ha sido un motivo central para la retirada, ya que otros países con poblaciones más grandes contribuyen con montos significativamente menores.
En relación con las obligaciones financieras pendientes, la administración Trump ha manifestado que no tiene intención de cancelar las cuotas correspondientes al periodo 2024-2025, estimadas entre 260 y 280 millones de dólares. No obstante, otro funcionario aclaró que la resolución de 1948 que regula la membresía no establece la obligación de pagar cuotas pendientes como condición previa para la salida del organismo.
Repercusiones en la salud global y la cooperación internacional
La salida de Estados Unidos de la OMS genera inquietud en el ámbito internacional por el posible debilitamiento de la capacidad de respuesta global ante emergencias sanitarias. La OMS juega un papel fundamental en la coordinación de esfuerzos para prevenir y controlar enfermedades transmisibles, además de promover políticas de salud pública que impactan a nivel mundial.
Para Guatemala y otros países de la región, la decisión estadounidense podría traducirse en desafíos adicionales para el acceso a recursos, cooperación técnica y programas de vacunación, especialmente en un contexto donde la pandemia de COVID-19 aún deja efectos y donde la preparación para futuras crisis sanitarias es esencial.
Expertos en salud pública señalan que la ausencia de Estados Unidos en la OMS podría afectar tanto la asignación de fondos como la influencia en la toma de decisiones estratégicas en la organización, lo que podría limitar la efectividad de la respuesta global ante amenazas sanitarias.
Críticas y defensa de la decisión
La administración estadounidense sostiene que a pesar de la inversión financiera y la confianza depositada en la OMS, esta organización ha fallado en asumir responsabilidades claras durante la crisis sanitaria mundial. En particular, se critica la supuesta falta de reformas internas y la insuficiente independencia respecto a influencias políticas externas.
Por otra parte, sectores internacionales y multilaterales advierten que la retirada de Estados Unidos podría desencadenar un efecto dominó que debilite la cooperación global en materia de salud, poniendo en riesgo la capacidad colectiva para enfrentar futuras pandemias y otras crisis sanitarias.
Proyecciones futuras y contexto regional
La salida efectiva de Estados Unidos tras 77 años de membresía representa un cambio importante en el panorama de la salud internacional. La OMS deberá reconfigurar sus estrategias financieras y de gobernanza para adaptarse a esta nueva realidad.
Para Guatemala, país que ha enfrentado retos sanitarios significativos y que depende en parte del apoyo técnico y financiero de organismos internacionales, esta decisión subraya la necesidad de fortalecer las capacidades nacionales y regionales en materia de salud pública.
En resumen, la oficialización de la salida de Estados Unidos de la OMS constituye un antecedente relevante con múltiples implicaciones políticas, financieras y sanitarias a nivel global, que se deberán monitorear de cerca en los próximos meses para evaluar sus efectos en la cooperación internacional y en la salud pública mundial.
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