El día que Navi Pillay, Premio Nobel de la Paz del 2026, escuchó las denuncias de los pueblos indígenas en Totonicapán

El día que Navi Pillay, Premio Nobel de la Paz del 2026, escuchó las denuncias de los pueblos indígenas en Totonicapán

Antes de recibir el Premio Nobel de la Paz del 2026, Navi Pillay visitó Guatemala. En Totonicapán escuchó las denuncias de las autoridades indígenas sobre racismo, exclusión y militarización.

9 octubre 2026
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El 13 de marzo del 2012, la jurista sudafricana Navi Pillay, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026, llegó a Totonicapán como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. En el estadio Atanasio Tzul escuchó las denuncias de representantes de pueblos indígenas sobre discriminación, despojo de tierras, proyectos extractivos y militarización de sus comunidades.

Aquel encuentro, celebrado durante una visita oficial a Guatemala, permitió a las autoridades ancestrales exponer sus preocupaciones ante una de las principales representantes internacionales de los derechos humanos.

Pillay, quien había vivido la discriminación racial durante el régimen del apartheid en Sudáfrica, encontró semejanzas entre su experiencia personal y los testimonios que escuchó en Totonicapán.

“Lo que he escuchado hoy me recuerda de mi experiencia personal cuando crecí y viví en Sudáfrica”, expresó ante los asistentes.

La entonces alta comisionada advirtió sobre las consecuencias del racismo y la intolerancia. “El racismo y la discriminación racial atacan las bases mismas de la dignidad de la persona”, afirmó en esa oportunidad.

Las demandas de Totonicapán

Durante la actividad, representantes de distintas comunidades entregaron a Pillay el documento denominado Posicionamiento Político de Pueblos Originarios de Ixim Ulew ante la Visita de la Señora Navi Pillay, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

El documento reunía planteamientos sobre cuatro asuntos: autonomía y libre determinación; megaproyectos; criminalización, remilitarización, persecución legal, amenazas e intimidaciones; y discriminación y racismo.

La funcionaria sostuvo que la participación de los pueblos indígenas en las decisiones relacionadas con sus territorios era fundamental para el desarrollo del país.

Advertencia por la militarización

Otro de los asuntos abordados durante el encuentro fue la presencia de fuerzas militares en territorios indígenas.

Pillay reconoció que esa situación podía recordar a las comunidades las experiencias vividas durante el conflicto armado interno.

“La responsabilidad fundamental de luchar contra la delincuencia corresponde a las autoridades civiles”, afirmó.

Agregó que cualquier intervención militar en tareas de seguridad debía limitarse a circunstancias excepcionales, con protocolos establecidos y bajo dirección y control civil.

En su discurso reconoció el compromiso de las autoridades de los 48 Cantones de Totonicapán contra la violencia hacia las mujeres indígenas y destacó la elección de una mujer para presidir el Concejo de Comunidades.

Antes de concluir su intervención, aseguró que su oficina daría seguimiento a las situaciones que amenazaran los derechos de los pueblos indígenas de Guatemala.

“Me siento alentada al ver que a pesar de las luchas en curso y las violaciones que siguen sufriendo lo pueblos indígenas en el país, la organización de las comunidades sigue siendo muy fuerte”, expresó.

El mensaje al concluir su visita a Guatemala

En la conferencia de prensa ofrecida al finalizar su visita oficial, Pillay retomó varias de las preocupaciones que había escuchado en Totonicapán.

La funcionaria sostuvo que Guatemala enfrentaba problemas estructurales derivados del incumplimiento de los Acuerdos de Paz, firmados 15 años antes de su visita.

“Guatemala debe decidir entre romper con el pasado y transformarse en un Estado moderno firmemente cimentado en la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, o si desea más del mismo viejo sistema fracasado que ha beneficiado sólo a unos pocos”, declaró.

Durante su estancia se reunió con el entonces presidente Otto Pérez Molina, integrantes del Gobierno, autoridades judiciales, representantes del Congreso, organizaciones sociales, autoridades indígenas y miembros del sector privado.

De Totonicapán al Premio Nobel de la Paz

Catorce años después de aquella visita, el 9 de octubre del 2026, Navi Pillay fue anunciada como ganadora del Premio Nobel de la Paz, según los despachos de EFE.

El reconocimiento destacó su trayectoria en defensa del derecho internacional y su participación en procesos judiciales relacionados con crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio.

Nacida en Durban, Sudáfrica, en 1941, Pillay desarrolló su carrera jurídica durante el apartheid y posteriormente ocupó cargos en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y la Corte Penal Internacional.

Entre el 2008 y el 2014 fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, período durante el cual visitó Guatemala.

Su trayectoria también incluye investigaciones internacionales sobre violaciones de derechos humanos en distintos conflictos.

Con información de EFE

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Fuente original: Prensa Libre

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