
Entendimiento entre Estados Unidos e Irán disminuye presión sobre indicadores económicos
El entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán, las autoridades monetarias plantearon escenarios para la economía guatemalteca, por lo que disminuye la presión sobre la evolución de ciertos indicadores que podrían verse afectados.
Las autoridades monetarias de Guatemala plantearon los escenarios económicos para el país luego de alcanzarse un entendimiento entre Estados Unidos e Irán la semana pasada, por lo que se mantienen las expectativas de inflación y crecimiento económico para este año.
Durante una presentación sobre el escenario económico del país y el desempeño de sus variables, las autoridades del Banco de Guatemala (Banguat) confirmaron que el cese al fuego reduce la presión, desde la perspectiva internacional, sobre la evolución de varios indicadores económicos en Guatemala.
Tanto la inflación como el crecimiento de la producción nacional evolucionarán de acuerdo con las previsiones originales; sin embargo, cuando comenzó el conflicto a finales de febrero, se generó un sesgo en las expectativas debido a la tendencia alcista que registró el precio del petróleo.
Johny Gramajo Marroquín, gerente económico del Banco de Guatemala, brindó a Prensa Libre una visión de corto plazo.
¿Cómo hay que entender la evolución del entorno internacional desde la perspectiva económica en Guatemala?
Lo que se tiene en la actualidad es un memorándum de entendimiento. No es todavía un acuerdo final. El memorándum de entendimiento básicamente establece un cese al fuego más formal y abre el estrecho de Ormuz para el tránsito de petróleo por esa vía marítima.
¿Cuáles son las implicaciones?
Con solo la noticia de que se iba a llegar a un acuerdo disminuyó el precio del petróleo el martes y miércoles pasados a niveles en torno a US$76 por barril.
El precio ha tenido sesiones con apertura del mercado de US$73 por barril, que es más o menos en lo que ha estado.
Entonces, si lo comparamos con las cotizaciones que teníamos, por ejemplo, hace un mes, cerca de US$100 por barril, pues básicamente es una caída de 25% en el precio del petróleo.
Con esta tendencia, ¿qué se espera en el corto plazo?
El precio local está bastante influenciado por el precio internacional. Esperamos que efectivamente los precios en Guatemala empiecen a disminuir en la medida en que permanezca esa caída del precio del petróleo.
Hay que aclarar que esto es preliminar. Hace falta el acuerdo final.
Con el acuerdo final ya habría una finalización del conflicto y con eso ya no habría presión por ese motivo en el precio internacional del petróleo.

¿Cómo se relaciona esa tendencia con la inflación?
Los menores precios de los combustibles en Guatemala generan una caída en la inflación importada y esto, pues, lo que hace es disminuir la inflación total. La estimación de inflación la mantenemos en 3.75%.
¿Qué otros cambios se observan en lo trazado cuando comenzó el conflicto?
Primero, que ya no vemos presiones al alza como las que veíamos si el conflicto se siguiera prolongando. En un ambiente donde el conflicto se prolongaba, en realidad el temor era que los precios siguieran aumentando, que se mantuvieran altos y que entonces la reducción de la inflación fuese más difícil.
Pero ese riesgo ahora ha disminuido por el acuerdo.
Esas amenazas tanto para la inflación como para el crecimiento económico se reducen para este año…
Preliminarmente, nuestras estimaciones ya no presentan ese riesgo tan acentuado al alza en la inflación y el riesgo que veíamos para el crecimiento, que era un poco a la baja, no como lo mencionó el Fondo Monetario Internacional (FMI),pero sí una disminución que podría darse.
En realidad, el incremento de los combustibles afecta más la inflación que el crecimiento económico.
¿Qué escenario hay para el corto plazo?
Lo que vemos ahora es un escenario en el cual el cumplimiento de las proyecciones actuales es muy factible, como los indicadores originales de un cierre de la inflación en 3.75% a diciembre del 2026 y de 4.1% de crecimiento del PIB.
Con solo la noticia de que se iba a llegar a un acuerdo disminuyó el precio del petróleo el martes y miércoles pasados a niveles en torno a US$76 por barril.
Se mantendrán intactas las estimaciones…
Sí, con este escenario es más seguro el cumplimiento de esas proyecciones.
El precio del barril de petróleo en la proyección base era de alrededor de US$73 en promedio y, cuando comenzó el conflicto, incluso podría superar los US$85 (promedio),que era si se mantenía el conflicto.
En las sesiones del Gabinete Económico, cuando empezó esta crisis, la expectativa era que el precio empezara a disminuir en junio. Eso se materializó, no para inicios de junio, pero sí se concretó. Hay algo que nosotros obviamente no podíamos prever y era el daño a la infraestructura en el Golfo Pérsico.
Los países del Golfo Pérsico, incluidos Irán, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar, tuvieron daños en la infraestructura. Hay que reparar esos daños. O sea, se liberó el tránsito de petróleo, pero hace falta hacer reparaciones. Eso podría implicar que el precio no baje tanto como los precios que teníamos a inicios de año.
Esta situación de infraestructura no va a generar una presión al alza de los precios, pero sí que pueda ser un poco más lento el regreso a los niveles anteriores al conflicto.
Recuperación de Ormuz no será inmediata
Durante un panel realizado en mayo pasado, los analistas Sergio Recinos, expresidente del Banco de Guatemala (Banguat); Maynor Cabrera, de la Fundación Economía para el Desarrollo (Fed),y Hugo Maul, del Centro de Investigaciones Económicas (Cien),expusieron escenarios económicos para el 2026 y anticiparon posibles efectos del incremento del precio internacional del barril de petróleo y sus derivados.
Aseguraron que el conflicto geopolítico y los eventuales efectos del fenómeno de El Niño son factores que preocupan, y que sus consecuencias se acentuarán a finales del 2026 y durante el 2027.
Citaron como ejemplo que se prevé un aumento en productos como los fertilizantes, insumo utilizado en la producción agrícola, y que los ajustes coinciden con la posible prolongación de la sequía.
También prevén que la situación incidirá en otros sectores, como la industria, debido a un posible aumento en el costo de la energía eléctrica.
Cabrera explicó que ya se observa un debilitamiento en la agricultura, pero que “todavía faltan algunos golpes que pueda sufrir este sector, al igual que la industria va a sufrir por el mayor costo de la energía”.
Aunque existe un escenario optimista en el que se logre un acuerdo en el conflicto geopolítico internacional, este no se resolverá de inmediato, ya que se destruyó infraestructura clave para la producción de fertilizantes y gas natural. Además, será necesario desminar la zona, es decir, el estrecho de Ormuz, explicaron.
Por ello, reiteraron que “esto no será inmediato y el costo de la energía no será el mismo del año pasado, sino más alto en los primeros meses y luego irá bajando”.
En todo caso, el alivio de esta presión ocurrirá entre noviembre y diciembre, expusieron.
Factores que han incidido en el comportamiento del precio
Factores de oferta:
- El avance en las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán, a la espera de la firma de un memorándum de entendimiento.
- El estrecho de Ormuz se encuentra parcialmente abierto y se espera su apertura total en las próximas semanas.
Factores de demanda:
- La demanda mundial de petróleo se mantiene estable, con una reducción reciente por parte de China.
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