
Estudiantes de Medicina asumirán plazas tras salida de médicos cubanos en Guatemala
Con la no renovación del acuerdo con Cuba, el Ministerio de Salud de Guatemala utilizará estudiantes en su último año de Medicina para cubrir vacantes que dejará la Brigada Médica Cubana, junto a un plan progresivo de incorporación de personal nacional...
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) de Guatemala implementará un plan progresivo para cubrir las vacantes que dejarán los 412 profesionales cubanos que formaban parte de la Brigada Médica Cubana en el país. Ante la no renovación del acuerdo de cooperación con Cuba, la cartera de salud ha decidido apoyar la atención con estudiantes en su último año de la carrera de Medicina que realizan el Ejercicio Profesional Supervisado (EPS),además de reorganizar el recurso humano nacional para mantener la operatividad de los servicios públicos de salud.
Este año, aproximadamente 1,400 estudiantes de Medicina realizan el EPS en distintos hospitales y centros de salud a nivel nacional. El MSPAS considera a estos epesistas como una alternativa para llenar el vacío de atención que dejarán los médicos cubanos, aunque enfatizó que la responsabilidad no recaerá únicamente en ellos. La institución aún evalúa cuántos estudiantes serán asignados para cubrir cada una de las plazas que quedarán vacantes tras la salida de los profesionales extranjeros.
Plan escalonado para el relevo de personal médico
Además del despliegue de estudiantes, el Ministerio de Salud ha diseñado un plan para incorporar personal nacional de manera escalonada en los puestos vacantes, priorizando la redistribución estratégica de los recursos humanos existentes para evitar la desatención en la red pública de salud. La estrategia contempla incentivos económicos para quienes acepten plazas en áreas de difícil acceso, con el objetivo de fortalecer la permanencia y calidad del servicio.
La Brigada Médica Cubana que cesó actividades en Guatemala estaba integrada por 412 profesionales, entre ellos especialistas en ginecología, medicina interna, anestesiología, pediatría, cirugía, ortopedia y medicina general integral, así como personal de enfermería y técnicos de laboratorio clínico y de radiología. El 80% de estos trabajadores prestaba servicios en ocho departamentos, mientras que 40 médicos se encontraban en el área metropolitana de Guatemala.
Reacciones y desafíos en la transición
En el ámbito político, el diputado José Chic, de la bancada VOS, señaló que la salida de la Brigada Médica Cubana evidenció la falta de un plan de transición oportuno por parte del Ministerio de Salud para cubrir con recurso humano guatemalteco las plazas vacantes. En declaraciones a un medio nacional, indicó que la dependencia exclusiva en los epesistas no resolverá el problema de fondo, debido a que el EPS es una práctica temporal sin garantía de continuidad en la atención a la población.
Asimismo, criticó que no exista una asignación presupuestaria clara para la contratación permanente de personal nacional. Según el diputado, la cartera de salud se limitó a solicitar a los directores de hospitales que realicen readecuaciones internas para cubrir los gastos de contratación, cuando esta planificación debió haberse realizado con anticipación.
Además, resaltó la necesidad de establecer un marco normativo permanente para el EPS, ya que la actual regulación depende de disposiciones presupuestarias anuales que pueden variar, poniendo en riesgo la estabilidad del programa.
Condiciones económicas para estudiantes en EPS
En cuanto a la remuneración, el MSPAS informó que para el año 2026 los estudiantes del EPS recibirán una bolsa de estudios equivalente al salario mínimo mensual para actividades no agrícolas, según lo establecido en el artículo 28 del Decreto 3-2026, que amplió el presupuesto aprobado por el Congreso de la República para el presente ejercicio fiscal.
El monto establecido para quienes realicen sus prácticas en el departamento de Guatemala es de Q3,384.59, mientras que para el resto del país es de Q3,227.82. Este beneficio se extiende no solo a estudiantes de Medicina, sino también a epesistas de otras carreras de Ciencias de la Salud como Ciencias Químicas y Farmacia, Odontología y Químicos Biólogos, así como a internos fijos y rotarios en hospitales urbanos y rurales.
El pago se otorgará de forma no discriminatoria a estudiantes de diversas universidades, incluyendo la Universidad de San Carlos de Guatemala y otras instituciones privadas reconocidas.
Proceso de contratación y pago retroactivo
Hasta la fecha, el Ministerio de Salud ha procesado 774 expedientes de epesistas de diversas carreras y universidades, quienes comenzaron a firmar contratos para formalizar la entrega de la bolsa de estudios. Un segundo grupo de 921 estudiantes se encuentra en proceso de revisión para cumplir con los requisitos previos a la contratación.
El desembolso de estos recursos se proyecta para mayo o junio del presente año, con un pago retroactivo que cubrirá los meses desde el inicio de la práctica profesional. Esta medida busca reconocer formalmente el trabajo que realizan los estudiantes en los servicios públicos de salud.
Sin embargo, en años anteriores los pagos han sufrido retrasos significativos, lo que ha generado dificultades para los estudiantes en aspectos básicos como hospedaje, alimentación, transporte y comunicación, especialmente cuando son asignados a lugares alejados de sus lugares de origen.
Contexto nacional y retos para el sistema de salud pública
La salida de la Brigada Médica Cubana plantea un reto considerable para el sistema de salud pública guatemalteco, que históricamente ha enfrentado limitaciones en infraestructura, recursos humanos y financiamiento. La incorporación progresiva de personal nacional y el aprovechamiento del EPS son pasos estratégicos para mitigar el impacto inmediato, pero la sostenibilidad de la atención médica dependerá de una planificación integral y recursos adecuados.
El Ministerio de Salud deberá continuar fortaleciendo sus capacidades para contratar y retener profesionales, mejorar la distribución del personal en todo el territorio y garantizar la calidad de los servicios, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso, donde la demanda es alta y la oferta de atención médica es limitada.
En este contexto, la colaboración interinstitucional, el fortalecimiento de la formación profesional y la asignación de incentivos adecuados serán factores clave para superar la transición y mejorar la cobertura y calidad de la salud pública en Guatemala.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión