Europa manifiesta por la vivienda, educación y el costo de la vida: qué ocurre en seis países y cuáles son sus demandas
El costo de la vida, las dificultades para conseguir vivienda, el deterioro de los servicios públicos y la desconfianza en los gobiernos alimentan una serie de manifestaciones en Europa.
Miles de personas han salido a las calles de Francia, España, Italia, Portugal, Serbia y Albania durante las últimas semanas. Las manifestaciones, que en algunos lugares han derivado en enfrentamientos con la Policía, evidencia una preocupación común: la dificultad de mantener o mejorar las condiciones de vida.
El sábado 24 de octubre, las movilizaciones volvieron a ocupar plazas y avenidas europeas. Hubo marchas pacíficas, concentraciones estudiantiles y protestas sindicales, pero también incidentes violentos en determinadas ciudades.
Detrás de las imágenes de manifestantes y policías hay una pregunta que atraviesa las fronteras: ¿por qué tantos ciudadanos, especialmente los jóvenes, sienten que su futuro económico es cada vez más incierto?
La respuesta cambia de un país a otro. En Francia reclaman mejores condiciones educativas y mayor poder adquisitivo; en España, pensiones públicas y acceso a la vivienda; en Portugal, alquileres asequibles; y en Serbia y Albania, cambios políticos y medidas contra la corrupción.
Francia: hasta 800 mil manifestantes y presión sobre Macron
Francia protagoniza una de las mayores movilizaciones de esta jornada. El Ministerio del Interior contabilizó 410 mil participantes en 289 manifestaciones celebradas el 24 de octubre. Los sindicatos elevaron la estimación a 800 mil personas.

Las protestas comenzaron con demandas estudiantiles por mejores condiciones en los centros educativos, pero han incorporado reclamos por salarios, pensiones, servicios públicos y encarecimiento de la vida.
El presidente Emmanuel Macron afronta así una nueva presión social en la etapa final de su mandato y antes de las elecciones presidenciales del 2027.

Aunque gran parte de las marchas transcurrió de forma pacífica, se registraron enfrentamientos en algunas ciudades. El Gobierno desplegó unos 70 mil agentes y reportó cerca de mil detenciones.
España: pensiones, educación y disturbios en Barcelona
En Madrid, unas 25 mil personas, según las autoridades, marcharon el 24 de octubre para defender el sistema público de pensiones y rechazar posibles medidas de privatización.
Los manifestantes exigieron que las jubilaciones mantengan su poder adquisitivo frente a la inflación. En septiembre, España registró una tasa interanual de inflación del 4.9%.

El debate adquiere relevancia antes de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre. El descontento también alcanza al sector educativo y a los movimientos que reclaman viviendas asequibles.
En Barcelona, una concentración juvenil convocada mediante redes sociales derivó en enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra, saqueos y daños al mobiliario urbano.
La protesta se difundió bajo el lema “Institut Indignats”, inspirado en las movilizaciones estudiantiles francesas. Los incidentes ocurrieron en la plaza de Cataluña y sus alrededores, cerca de una acampada que reclama el derecho a la vivienda.
Italia: protestas contra el costo de la vida y el rearme militar
En Italia, las manifestaciones llegaron a Roma, Milán, Turín, Bolonia y Florencia, entre otras ciudades.
Los participantes manifestaron por el encarecimiento de la vida, las dificultades para acceder a una vivienda, las políticas del Gobierno de Giorgia Meloni y el aumento del gasto militar.

La jornada estuvo marcada por un amplio despliegue de seguridad, después de los saqueos y destrozos registrados el fin de semana anterior en Milán.
Aunque numerosas marchas fueron pacíficas, se produjeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en algunas ciudades. En Roma hubo momentos de tensión en las inmediaciones del Coliseo y enfrentamientos posteriores en el centro de la capital.
Las autoridades también investigan al presunto promotor del Movimiento 17 de Octubre, surgido en redes sociales durante las recientes movilizaciones.
Portugal: la vivienda se convierte en el centro de las manifestaciones
En Portugal, la indignación tiene un motivo principal: el precio de la vivienda.
Manifestantes en Lisboa y Oporto denuncian que los alquileres y el costo de los inmuebles dificultan la independencia económica de los jóvenes, incluso de quienes tienen empleo.
Las movilizaciones incluyen marchas y acampadas para reclamar medidas que faciliten el acceso a una vivienda digna.
El Gobierno del primer ministro Luís Montenegro impulsa cambios en la legislación de alquileres, mientras los movimientos sociales advierten de que algunas propuestas podrían debilitar la protección de los inquilinos.

Los activistas también han propuesto una huelga general ibérica para el 11 de noviembre, en coordinación con protestas previstas en España.
Serbia: estudiantes desafían al oficialismo en las urnas
En Serbia, las movilizaciones juveniles han adquirido una dimensión electoral.
El presidente Aleksandar Vucic y su partido, el SNS, afrontan las elecciones parlamentarias anticipadas del 25 de octubre ante una candidatura vinculada con el movimiento estudiantil que ha encabezado las protestas contra la corrupción y el autoritarismo.
El malestar se intensificó tras la muerte de 16 personas en el derrumbe de una estructura de una estación ferroviaria renovada, tragedia que provocó cuestionamientos sobre la adjudicación y ejecución de las obras.
Las protestas evolucionaron hasta dar paso a una alternativa electoral impulsada por universitarios.
A diferencia de las organizaciones políticas tradicionales, el movimiento estudiantil ha promovido una estructura basada en asambleas y decisiones colectivas.
Para muchos de sus participantes, la elección representa una oportunidad de transformar el descontento en cambios institucionales.
Albania: el rechazo a un proyecto turístico amplía las demandas contra el Gobierno
En Albania, una protesta iniciada contra un proyecto turístico vinculado con Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump, evolucionó hacia un movimiento de oposición más amplio.
Las manifestaciones han incluido reclamos contra la corrupción, el deterioro de los servicios públicos, el encarecimiento de la vivienda y la falta de oportunidades para los jóvenes.
En Tirana, la capital, los participantes también han exigido la renuncia del primer ministro Edi Rama.
La participación estudiantil y los enfrentamientos con la Policía han colocado estas manifestaciones entre los focos recientes de tensión en Europa.
¿Qué tienen en común las protestas europeas?
Aunque cada país atraviesa circunstancias diferentes, varios factores ayudan a explicar por qué las movilizaciones coinciden en el tiempo.
El aumento de los precios, los problemas de acceso a la vivienda y la incertidumbre laboral afectan especialmente a las generaciones jóvenes.
A estas dificultades se suma la percepción de que las instituciones no responden con suficiente rapidez a sus necesidades.
El catedrático de Sociología Beltrán Roca identifica factores estructurales compartidos, como la inflación y el incremento del costo de los combustibles, que deterioran las condiciones de vida.
La proximidad de elecciones en varios países añade presión política: los movimientos sociales intentan situar sus demandas en el centro del debate público.
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