Fallece Noel de Jesús Beteta Álvarez, condenado por asesinato de la antropóloga Myrna Mack

Fallece Noel de Jesús Beteta Álvarez, condenado por asesinato de la antropóloga Myrna Mack

Noel de Jesús Beteta Álvarez, exespecialista del Ejército condenado a 30 años por el asesinato de la antropóloga Myrna Mack, falleció en prisión por neumonía, confirmó el Sistema Penitenciario.

9 marzo 2026
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El exespecialista del Ejército guatemalteco, Noel de Jesús Beteta Álvarez, quien cumplía una condena de 30 años por el asesinato de la reconocida antropóloga Myrna Mack Chang, falleció el pasado 7 de marzo en la cárcel Pavón, ubicada en Fraijanes.

Beteta Álvarez, de 61 años, fue encontrado sin vida en su celda del sector conocido como Casa Blanca, sin signos aparentes de violencia, según informó el Sistema Penitenciario Nacional. Posteriormente, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmó que la causa de muerte fue neumonía.

Contexto del caso y antecedentes de Beteta Álvarez

Noel de Jesús Beteta Álvarez fue condenado por su participación en el asesinato de Myrna Mack, ocurrido el 11 de septiembre de 1990 en la zona 1 de la ciudad de Guatemala. La antropóloga realizaba investigaciones sobre desplazamientos de comunidades indígenas durante el conflicto armado interno, un trabajo que generó controversia y riesgos para su seguridad.

Según las investigaciones judiciales, Beteta actuó bajo órdenes del coronel Juan Valencia Osorio, quien fue señalado como autor intelectual del crimen. La antropóloga fue atacada con arma blanca en la 12 calle y 12 avenida de la zona 1, apenas cuatro días después de la presentación de un informe donde detallaba los desplazamientos humanos en el interior del país.

El exmilitar fue capturado inicialmente el 12 de febrero de 1993, pero siete meses después protagonizó una fuga masiva desde la cárcel Pavoncito junto a otros 37 reos. Sin embargo, fue recapturado ese mismo día en Santa Elena Barillas, Villa Canales.

Investigaciones y consecuencias judiciales

El caso también estuvo marcado por la muerte en 1991 del detective José Miguel Mérida Escobar, quien formaba parte de la extinta Policía Nacional y adelantaba pesquisas sobre el asesinato de Myrna Mack. Mérida Escobar logró identificar a Beteta Álvarez como el presunto autor material, hecho que presuntamente motivó su asesinato.

En 2002, Beteta Álvarez colaboró en el juicio contra tres militares del Estado Mayor Presidencial (EMP) acusados de ser los autores intelectuales del homicidio. De los tres, únicamente Juan Valencia Osorio fue condenado a 30 años de prisión, mientras que Edgar Augusto Godoy Gaitán y Juan Guillermo Oliva Carrera fueron absueltos inicialmente.

El Tribunal Tercero de Sentencia calificó el asesinato de Mack como un crimen institucional cometido por el Departamento de Seguridad del Estado Mayor Presidencial, aunque posteriormente la Sala Cuarta de Apelaciones anuló esta resolución y absolvió a los acusados. Finalmente, la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia revocó la absolución dejando firme la condena contra Valencia Osorio.

Condenas relacionadas y el impacto del caso

En 2019, el Tribunal de Mayor Riesgo D condenó a cuatro exdetectives de la extinta Policía Nacional por el asesinato del investigador Mérida Escobar. Estos funcionarios fueron hallados culpables de asesinato y delitos contra los deberes de humanidad relacionados con la muerte de Alfredo de Jesús Guerra Galindo y Gonzalo Cifuentes Estrada, quienes habían sido inculpados falsamente por la muerte de Mérida Escobar.

La jueza que presidió el tribunal en ese momento señaló que la investigación de Mérida Escobar había establecido la responsabilidad de Beteta Álvarez en el asesinato de Mack, y que dicha conclusión fue la causa directa de su asesinato. A pesar de solicitar apoyo por sentirse perseguido, Mérida Escobar no recibió protección, lo que facilitó su asesinato.

Importancia del caso en el contexto guatemalteco

El homicidio de Myrna Mack representa uno de los casos emblemáticos de violaciones a derechos humanos durante y después del conflicto armado interno en Guatemala. La investigación y condena de los responsables ha sido un referente para la justicia transicional en el país, aunque también ha puesto en evidencia la impunidad y dificultades institucionales para procesar crímenes relacionados con el Estado.

La muerte de Beteta Álvarez en prisión cierra un capítulo más en esta compleja historia de violencia, justicia y memoria, que sigue siendo motivo de análisis y preocupación en la sociedad guatemalteca, especialmente en lo que respecta a la protección de defensores de derechos humanos y académicos.

Conclusión

El fallecimiento de Noel de Jesús Beteta Álvarez, exespecialista del Ejército y condenado por el asesinato de Myrna Mack, se produjo mientras cumplía su condena en la prisión de Pavón. La confirmación de que la causa fue neumonía descarta actos violentos en su deceso, pero su muerte recuerda la persistencia de heridas abiertas en la historia reciente de Guatemala y el desafío constante de lograr justicia plena y reparación para las víctimas de la violencia estatal.

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