Fundadores de Prensa Libre: Isidoro Zarco Alfasa
Nacido en Panamá, Isidoro Zarco Alfasa (1912-1970) se convirtió en uno de los fundadores de Prensa Libre, dejando así un invaluable legado periodístico en Guatemala.
En 1945, Isidoro Zarco asistió a la Conferencia de Chapultepec, en México y las crónicas que escribió fueron publicadas en Nuestro Diario, donde se convertiría en columnista. Allí conoció a quienes posteriormente se convertirían en sus socios en la fundación de Prensa Libre.
Aunque nació en Panamá, Zarco llegó a Guatemala a los 14 años. Se dedicó al comercio, actividad que le dio solvencia económica la cual fue determinante para dedicarse a su gran pasión: el periodismo.
Según contó el propio Álvaro Contreras Vélez, Zarco era el único de los fundadores que poseía los Q1500 que cada uno debía aportar a la sociedad; los otros debieron buscar préstamos para tener dicha suma. Aún así, se trataba de alguien sencillo y bondadoso.
Inicialmente se hizo cargo del departamento administrativo, dada su experiencia empresarial; sin embargo, con el paso de los años llegaría a ser subdirector, puesto en el cual se hacía cargo de escribir la columna “Problemas y soluciones” en la cual abordaba de forma seria, mesurada y ecuánime diversas situaciones del país, a diversos niveles: desde problemas económicos y sociales del país, hasta necesidades cotidianas de la comunidad.
Valentía periodística
Como periodista siempre fue valiente y desafió incluso los riesgos que se empezaron a vivir con el comienzo del Conflicto Armado Interno. En 1963 consiguió una entrevista exclusiva con el expresidente Juan José Arévalo, quien había llegado de forma clandestina al país para participar como candidato a la presidencia. Al día siguiente hubo un golpe de Estado, encabezado por el general Enrique Peralta Azurdia; Zarco fue apresado y posteriormente liberado.
Muchas personas llegaban a Prensa Libre para solicitarle ayuda para medicinas y lo que él hacía era pedir que le dejaran la receta y por la tarde ya tenía el producto para entregarlo sin costo alguno. De la misma forma le interesaba el bienestar de la niñez desprotegida.
A comienzos de 1970 organizaba un concierto de marimba a beneficio de un Centro de Hidratación Infantil, pero el 28 de enero de aquel año fue asesinado a tiros, en la zona 5 de la capital, a inmediaciones del estadio Mateo Flores, pero lo que aquellos subversivos nunca lograron eliminar fue su legado de rectitud, dignidad y honradez. Dos de sus herederos vendieron sus acciones de la empresa.
Fuente: Libro Evolución: 60 años de escribir la historia de Guatemala , 2011
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