Guatemala expulsó al segundo sospechoso vinculado a la muerte de cinco policías hondureños

Guatemala expulsó al segundo sospechoso vinculado a la muerte de cinco policías hondureños

Guatemala entregó a Honduras al segundo sospechoso vinculado al asesinato de cinco policías antipandillas en Omoa. El hombre ingresó herido y permaneció internado bajo custodia.

29 mayo 2026
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Las autoridades guatemaltecas confirmaron la expulsión y entrega a las autoridades de Honduras del segundo sospechoso vinculado al asesinato de cinco policías antipandillas en la zona fronteriza entre ambos países. Este operativo se desarrolló en la frontera de Corinto, donde agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) coordinaron la transferencia del individuo.

El hombre identificado como Jefri Josseth Guardado Herrera, de 21 años, ingresó al territorio guatemalteco con heridas de bala y fue internado en un sanatorio privado bajo custodia policial. Según la investigación oficial, Guardado Herrera está relacionado con el ataque armado que costó la vida a cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco) en el municipio hondureño de Omoa.

Contexto del caso y antecedentes

El 26 de mayo, Guatemala también expulsó a otro sospechoso, Eli Nahúm Guerra, de 44 años, quien ingresó de forma irregular y herido a territorio guatemalteco. Guerra estuvo hospitalizado y, tras recibir el alta, fue entregado a las autoridades hondureñas. Ambos hombres contaban con órdenes de aprehensión emitidas por Honduras por su presunta participación en el ataque que terminó con la vida de los cinco policías.

De acuerdo con reportes policiales, los agentes fallecidos fueron encontrados desmembrados y parcialmente quemados en una zona montañosa en Corinto, Omoa. Los fallecidos fueron identificados como Lester Josué Amador Herrera, Leonel Alejandro Valdés Núñez, Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Nels Makley Eguigure Benavídez y Emerson Josué Canales Fúnez.

Investigación y coordinación binacional

La Policía Nacional Civil de Guatemala informó que la detención y posterior expulsión de Guardado Herrera se realizó en coordinación directa con las autoridades de Honduras, en un esfuerzo conjunto para combatir el crimen organizado y la violencia transfronteriza. Este caso es un ejemplo de la cooperación regional en materia de seguridad, especialmente en zonas fronterizas donde la delincuencia organizada representa un desafío constante.

Guardado Herrera presentaba una herida de bala en el abdomen al momento de su ingreso a Guatemala, mientras que Guerra sufrió un disparo en la cabeza. Ambos casos de ingreso irregular y herido evidencian la violencia que rodea a este tipo de delitos en la región.

Implicaciones para la seguridad en la frontera

La muerte de los cinco policías hondureños ha generado preocupación en ambos países debido a la gravedad del ataque y la brutalidad con que fue cometido. La zona fronteriza de Corinto, Omoa, se ha convertido en un punto crítico para el tránsito de grupos criminales dedicados a la pandillería y el narcotráfico.

Guatemala ha reforzado la presencia policial en esta área estratégica y ha intensificado los mecanismos de vigilancia y control migratorio para evitar el ingreso irregular de individuos buscados por la justicia de países vecinos. Asimismo, estas acciones buscan disminuir la violencia y mejorar la seguridad ciudadana en los departamentos fronterizos de Guatemala.

Respuesta institucional y próximos pasos

Las autoridades hondureñas continúan con la investigación para esclarecer completamente el ataque y judicializar a todos los implicados. La entrega de los sospechosos es parte fundamental de este proceso, que contará con la colaboración de Guatemala para garantizar que los responsables enfrenten la justicia.

Por su parte, la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público de Guatemala mantienen una vigilancia constante en la frontera y trabajan en conjunto con sus contrapartes hondureñas para desarticular redes criminales que operan en la región.

Este caso también ha motivado la discusión sobre la necesidad de fortalecer las políticas de seguridad regionales y la cooperación interinstitucional para afrontar de manera más eficaz los delitos transfronterizos que afectan a ambas naciones.

Conclusión

La expulsión del segundo sospechoso vinculado al asesinato de cinco policías hondureños representa un avance significativo en la cooperación binacional para combatir la criminalidad en la frontera entre Guatemala y Honduras. La coordinación entre las fuerzas de seguridad de ambos países es clave para enfrentar los retos que plantea la violencia y el crimen organizado en esta zona estratégica.

Las autoridades continúan con los esfuerzos para esclarecer los hechos, garantizar justicia a las víctimas y fortalecer la seguridad en la región fronteriza, donde la presencia de grupos delictivos representa una amenaza constante para la estabilidad y el bienestar de las comunidades locales.

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