Guatemala y EE. UU. avanzan en acuerdo para reducir aranceles, pero persisten dudas sobre alcance y productos afectados

Guatemala y EE. UU. avanzan en acuerdo para reducir aranceles, pero persisten dudas sobre alcance y productos afectados

Guatemala y Estados Unidos formalizarán un acuerdo para reducir aranceles en exportaciones guatemaltecas, pero sectores productivos manifiestan incertidumbre sobre el listado definitivo de productos exentos y el impacto en algunos sectores agrícolas.

28 enero 2026
0

El gobierno de Guatemala y Estados Unidos se preparan para formalizar un acuerdo comercial que permitirá la reducción de aranceles para productos guatemaltecos exportados a ese país. La firma está programada para el viernes 30 de enero de 2026 en Washington D.C., en la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés). Este avance genera expectativas en sectores productivos y exportadores, aunque persisten incertidumbres sobre el alcance concreto del acuerdo y los productos que quedarán exentos de impuestos aduanales.

Contexto del acuerdo y antecedentes

Desde abril de 2025, Estados Unidos impuso un arancel general del 10% a las importaciones provenientes de Guatemala. Sin embargo, en noviembre del mismo año, ambos gobiernos anunciaron un acuerdo preliminar para eliminar este impuesto en aproximadamente el 70% de las exportaciones guatemaltecas, aunque la formalización y entrada en vigencia de esta medida aún estaban pendientes.

El anuncio conjunto de noviembre generó optimismo en el sector exportador, ya que la reducción abarcaría una amplia gama de productos, especialmente agrícolas y manufacturados. No obstante, las negociaciones técnicas quedaron concluidas en ese momento y ahora la firma oficial es el paso que formalizará dichas decisiones, sin que se esperen modificaciones significativas en la lista de productos beneficiados.

Expectativas y preocupaciones del sector privado

Directivos de diversas cámaras empresariales y sectores productivos coinciden que la reunión del 30 de enero servirá para oficializar el acuerdo ya alcanzado, sin que se incorporen nuevos productos a la lista de exenciones arancelarias. La incertidumbre persiste especialmente en torno al 30% de productos que mantendrán el arancel del 10%, ya que no se dispone aún de un listado oficial que detalle los bienes afectados.

Uno de los sectores más preocupados es el agrícola, particularmente el de frutas y vegetales, que no fueron incluidos en la exoneración global implementada por Estados Unidos en noviembre de 2025. Esto genera inquietudes sobre el impacto económico y social, dado que estos productos representan una fuente importante de empleo en Guatemala.

El director general de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport) ha señalado que, aunque se conoce que algunos productos agrícolas quedaron exentos debido a una decisión unilateral del gobierno estadounidense, la composición del resto de productos liberados de aranceles bajo el nuevo acuerdo bilateral aún no es clara. Por ello, el sector prefiere esperar la oficialización para evaluar el alcance real del beneficio.

Impacto en la competitividad y comercio

El impuesto del 10%, vigente desde abril de 2025, representó un retroceso respecto al Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta),vigente hasta marzo de 2025, cuando más del 99% de las exportaciones guatemaltecas entraban sin aranceles al mercado estadounidense.

Los sectores exportadores insisten en la necesidad de continuar negociando para eliminar las barreras arancelarias restantes, especialmente en productos para los cuales Guatemala ha demostrado una baja producción nacional en Estados Unidos, pero que son relevantes en el comercio bilateral. Además, destacan que otros países de la región, como México, mantienen acceso preferencial sin aranceles para esos mismos productos.

Compromisos y riesgos para Guatemala

La firma del acuerdo implicará que Guatemala asuma compromisos para facilitar el comercio, tales como reducir la burocracia y eliminar barreras no arancelarias. Estas medidas buscan no solo mejorar la competitividad de las exportaciones, sino también atraer inversión extranjera y consolidar el acceso preferencial al mercado estadounidense.

Sin embargo, para cumplir con estos compromisos será necesario implementar reformas legales y acciones concretas, algunas de las cuales requerirán aprobación del Congreso de la República. Autoridades del sector privado advierten que, en caso de incumplimiento, existe el riesgo de que Estados Unidos reimponga aranceles, lo que afectaría la economía guatemalteca.

Delegación guatemalteca para la firma del acuerdo

La delegación oficial que viajará a Washington D.C. para la firma del acuerdo estará integrada por representantes del Ministerio de Economía, el Ministerio de Relaciones Exteriores y líderes del sector privado. Entre ellos destacan el presidente del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif),el presidente y director general de Agexport, así como directivos de cámaras empresariales vinculadas a los sectores agroindustrial y textil.

La ministra de Economía informó que este evento es un paso más en el proceso de diálogo bilateral que se inició en 2025 y que busca consolidar un marco comercial favorable para ambos países. No obstante, las expectativas apuntan a que la firma solo formalice lo ya negociado, sin modificaciones en los términos previamente anunciados.

Perspectivas futuras y desafíos

El acuerdo representa un avance respecto a la situación arancelaria impuesta en 2025, pero no iguala las condiciones previas al año pasado bajo el DR-Cafta. Por ello, el sector exportador enfatiza la importancia de continuar trabajando para ampliar la exoneración de aranceles a más productos y fortalecer las facilidades comerciales con Estados Unidos.

Además, la incertidumbre sobre el listado final de productos exentos y los posibles impactos en sectores vulnerables subraya la necesidad de una comunicación clara y oportuna por parte de las autoridades guatemaltecas. La formalización del acuerdo es un paso clave, pero debe ir acompañada de estrategias para mitigar efectos adversos y aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado estadounidense.

En suma, Guatemala enfrenta el reto de consolidar un marco comercial que fomente la competitividad, genere empleo y contribuya al desarrollo económico, en un contexto global marcado por cambios en las políticas arancelarias de sus principales socios comerciales.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar este artículo.

Debes iniciar sesión para poder comentar.

Iniciar sesión