
Impuesto del 1% en EE. UU. generó US$19.5 millones en tributos sobre remesas en enero 2026
En enero de 2026, la aplicación del impuesto del 1% en EE. UU. sobre remesas familiares dejó US$19.5 millones en recaudación. Guatemala recibió US$1,954 millones en remesas, aunque aún se evalúa su impacto económico.
Desde el 1 de enero de 2026, Estados Unidos implementó un impuesto del 1% sobre las remesas familiares enviadas por migrantes hacia sus países de origen. En el caso de Guatemala, esto implicó una recaudación aproximada de US$19.5 millones en impuestos durante el primer mes del año, según datos oficiales difundidos por el Banco de Guatemala (Banguat) el 5 de febrero de 2026.
De acuerdo con el informe oficial, el total de remesas familiares recibidas en enero alcanzó los US$1,954 millones, equivalentes a cerca de Q14,948 millones. El tributo del 1% se aplicó sobre el monto transferido por los migrantes, generando una nueva carga fiscal que afecta tanto a quienes envían como a quienes reciben estos recursos.
Contexto y repercusiones económicas
El aporte de las remesas a la economía guatemalteca es significativo, con un crecimiento sostenido en los últimos años. Entre enero de 2015 y enero de 2026, el envío de remesas aumentó un 380%, pasando de US$407 millones a US$1,954 millones. Este flujo de divisas representa más del 20% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, consolidándose como una fuente vital de ingresos para millones de familias guatemaltecas.
Sin embargo, la reciente imposición del impuesto en Estados Unidos genera incertidumbre sobre el comportamiento futuro de las remesas. Las autoridades monetarias de Guatemala aún no cuentan con información concluyente sobre si los migrantes están absorbiendo la carga fiscal aumentando el monto enviado o si, por el contrario, reducen la cantidad transferida para cubrir el impuesto.
Perspectivas y análisis de expertos
Especialistas en economía y migración coinciden en que es prematuro evaluar el impacto definitivo del impuesto en el envío de remesas. El director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) señaló que podría existir un efecto de reducción en el volumen de las remesas, pero también es posible que los migrantes incrementen sus envíos para mantener el flujo económico hacia sus familias.
Este análisis se complementa con la observación de un factor estacional: enero suele registrar un ingreso de divisas relativamente bajo, dificultando aislar el efecto del nuevo impuesto. Se espera que el comportamiento durante los próximos trimestres permita determinar tendencias más claras.
Por su parte, el economista experto en temas territoriales destacó que la coyuntura migratoria actual en Estados Unidos, caracterizada por redadas y un ambiente de incertidumbre para los migrantes, continúa siendo un factor importante que influye en la dinámica de las remesas. Esta situación podría estar impulsando el aumento en el envío de recursos, a pesar de la nueva carga tributaria.
Impacto en los canales de envío y regularización migratoria
El impuesto también podría estar motivando a algunos migrantes a regularizar su situación migratoria para utilizar vías formales de transferencia y evitar inconvenientes con el tributo. Al mismo tiempo, existe la posibilidad de que aumente el uso de mecanismos informales para evadir el impuesto, especialmente entre quienes prefieren no ser identificados en los sistemas oficiales.
Este escenario diferencial podría generar una segmentación en el comportamiento de los migrantes: quienes cuentan con estatus legal podrían incrementar el monto enviado por canales formales, mientras que otros optan por vías informales para evitar la carga fiscal.
Comparación regional y experiencia internacional
Es relevante considerar referencias en la región. Por ejemplo, México experimentó una contracción en el envío de remesas durante 2025, aunque menor en comparación con años anteriores. Esta información sugiere que la implementación de impuestos o cambios regulatorios puede afectar la dinámica de transferencia de recursos, aunque los efectos suelen manifestarse con cierto retraso.
Perspectivas para el año 2026
El Banco de Guatemala y la Junta Monetaria han comenzado a analizar escenarios más conservadores para el crecimiento de las remesas durante 2026. A pesar de que en 2025 se registró un ingreso récord de US$25,530.2 millones, impulsado por un crecimiento del 18.7% respecto al año anterior, para este año se proyecta una desaceleración en la tasa de crecimiento.
Las proyecciones indican un aumento moderado del 5% en el flujo de remesas para 2026, lo que representaría un ingreso total de alrededor de US$26,806.7 millones. Aunque el crecimiento sigue siendo positivo, se espera un ritmo menos agresivo que en años recientes, influenciado por factores como el impuesto recién implementado y la evolución de la situación migratoria.
Es importante destacar que los países vecinos El Salvador, Honduras y Nicaragua también experimentaron incrementos en el envío de remesas durante 2025, pero se anticipa que la tendencia de desaceleración se mantenga en la región durante 2026, según análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Conclusiones
El impuesto del 1% sobre remesas en Estados Unidos marcó un nuevo capítulo en la relación económica entre los migrantes guatemaltecos y sus familias. En enero de 2026, la recaudación alcanzó US$19.5 millones, reflejando el impacto inmediato de la medida. Sin embargo, el efecto sobre el volumen y comportamiento de las remesas aún está por definirse, ya que factores como la incertidumbre migratoria, el uso de canales formales e informales, y la respuesta de los migrantes ante esta nueva carga impositiva jugarán un papel determinante en los próximos meses.
Las remesas continúan siendo un pilar fundamental para la economía guatemalteca, y su evolución en 2026 será un indicador clave para evaluar el impacto de las políticas tributarias y migratorias en la región.
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