
Khatara Aponte, la historia de la niña sobreviviente de los terremotos en Venezuela que creó un lazo de amistad con su rescatista
Tras sobrevivir 14 horas bajo los escombros de los terremotos en Venezuela, una niña de 12 años encontró en el voluntario que la rescató un apoyo para reconstruir su vida.
Once días han pasado desde que dos terremotos afectaron varias regiones de Venezuela el 24 de junio. El desastre natural, hasta la fecha, ha cobrado la vida de más de 2,600 personas, según las autoridades del país.
Los terremotos han dejado más de 12 mil personas heridas, alrededor de 15 mil sin vivienda y más de 86 mil familias atendidas por las autoridades. Además, 189 edificios colapsaron por completo y otros cientos sufrieron daños, mientras los equipos de rescate lograron sacar con vida a más de seis mil personas de entre los escombros, según el portal internacional de noticias DW.
Sin embargo, en medio de la tragedia también han surgido historias de solidaridad y apoyo en la comunidad, como la de Khatara Aponte, una niña de 12 años que fue rescatada con vida en La Guaira y que hoy mantiene un vínculo de amistad con el hombre que la ayudó a salir de entre las ruinas.
Este caso fue documentado por el medio N+ Univisión, que una semana después del desastre visitó a la menor y a Jhorman Piñero, el voluntario que participó en su rescate, para conocer cómo la operación de auxilio se transformó en un lazo que ambos describen como parte de su familia.
Atrapada entre los escombros
Khatara quedó atrapada bajo los escombros de un edificio en La Guaira junto con su mamá, quien, según relató la menor, la instó a correr hacia las escaleras antes de que la estructura colapsara por completo. La niña alcanzó a bajar, pero los escombros le cayeron encima a escasos pasos de la salida del edificio. “Me faltaban cinco pasos para llegar a la reja del edificio y yo lograra salir”, cuenta.
“Yo quería cerrar los ojos y hacer como mi mamá, no despertar”, dice Aponte, pues su madre no logró sobrevivir.
Mientras esperaba el rescate, Khatara nunca dejó de hablar. Su hermano, quien escuchó su voz entre los restos de la construcción, guio a los equipos de auxilio hasta el lugar donde se encontraba. El rescate se prolongó durante 14 horas.
Jhorman Piñero, uno de los voluntarios que trabajó para liberarla, relató que ubicó a la menor por el sonido de su voz y que debió entrar en repetidas ocasiones en la zona de escombros para abrirse paso hasta ella.
Según contó, la experiencia lo marcó al punto de que hoy no concibe dejar de acompañarla. “No puedo abandonar a la niña. O sea, ya yo creo que ella ya es parte de mi familia”, dice.
Piñero explicó que, tras el rescate, la abuela de Khatara le dijo que no tenía cómo pagarle por lo que había hecho, a lo que él respondió: “No, ya me pagaron; fue cuando llegué y la niña me escuchó, reconoció mi voz, dijo mi nombre y me pidió que pasara”.
Actualmente, la familia de Khatara se dedica a la agricultura y busca reconstruir su vida con recursos limitados. Piñero se ha mantenido en contacto con ellos y visita a la menor en el hospital con la intención de formar parte de su red de apoyo durante el proceso de recuperación.
Una tragedia de gran escala
Los sismos del 24 de junio, con epicentro en los estados Yaracuy y Carabobo, son considerados los más mortíferos del último siglo en Venezuela.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que podría haber hasta 50 mil personas desaparecidas en la región afectada, aunque el Gobierno de Venezuela no ha ofrecido una cifra oficial al respecto.
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