
La inversión en movilidad debe convertirse en una prioridad de Estado, afirma Jorge Briz de la CCG
Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala (CCG),explica en entrevista a Prensa Libre Radio, por qué los proyectos de infraestructura y movilidad, como el MetroRiel y el Anillo Metropolitano, deben convertirse en políticas de Estado...
Guatemala acumula décadas de rezago en infraestructura y movilidad, opina Jorge Briz, presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala; sin embargo, el anuncio de los proyectos estratégicos para el área metropolitana representa una oportunidad para comenzar a revertir ese atraso, siempre que las obras trasciendan los cambios de administración y se conviertan en políticas permanentes del Estado, refirió el representante gremial durante una entrevista para Prensa Libre Radio.
Durante el encuentro “Guatemala se transforma”, organizado por la Cámara de Comercio de Guatemala, en el cual el Gobierno presentó proyectos de transporte y conectividad junto con autoridades municipales y funcionarios del Ejecutivo, Briz afirmó que el país necesita pasar de las promesas a la ejecución y evitar que las inversiones vuelvan a quedar inconclusas por decisiones políticas.
¿Qué balance hace de la presentación de los proyectos de infraestructura?
Durante el evento, el presidente Bernardo Arévalo presentó 13 proyectos prioritarios para modernizar el sistema metropolitano de transporte y asumió un compromiso claro para ejecutarlos. Algunas obras ya están en marcha y otras avanzan en la firma de convenios para iniciar en el menor tiempo posible. También el alcalde capitalino, Ricardo Quiñónez, presentó proyectos complementarios, por lo que existe una visión más integral sobre cómo atender el problema de movilidad.
¿Qué diferencia observa respecto de otros anuncios realizados en años anteriores?
La diferencia es que ahora varios proyectos ya tienen convenios, financiamiento o procesos iniciados. Según explicó el presidente, algunos cuentan con acuerdos internacionales, otros con préstamos aprobados y varios ya comenzaron su ejecución. Eso genera una expectativa distinta porque no se trata únicamente de ideas, sino de proyectos que empiezan a tener sustento técnico y financiero.
Usted ha dicho que la infraestructura ya no puede verse como un tema de gobierno. ¿Por qué?
Porque este ya es un problema de Estado. Los guatemaltecos desperdiciamos alrededor de 54 días al año atrapados en el tráfico y muchas personas pasan entre tres y cuatro horas diarias desplazándose. Esa realidad afecta la calidad de vida, reduce la productividad, disminuye la competitividad y también limita el tiempo que las familias pueden compartir. Si no resolvemos este problema, cada año será peor.
¿Cuáles son las obras que considera más urgentes?
Todos los proyectos son importantes porque están pensados para funcionar de manera integrada. Sin embargo, el MetroRiel podría ser uno de los primeros en materializarse, ya que se informó sobre avances en los convenios para su desarrollo. También son estratégicos la segunda fase del puente Belice, que incluye un segundo nivel en la calzada Martí, y el Anillo Metropolitano, porque permitirán descongestionar buena parte del tránsito que actualmente atraviesa la capital.
Los proyectos anunciados requieren inversiones millonarias. ¿Cómo garantizar que esos recursos se utilicen correctamente?
Lo primero es entender que el país sí tiene recursos para desarrollar estas obras. Estamos hablando de proyectos que implican inversiones de cientos o incluso miles de millones de dólares, pero también debemos recordar cuántos recursos públicos se han perdido durante años por corrupción. Si esos fondos se hubieran administrado correctamente, muchas de estas obras ya existirían.
¿Qué importancia tiene que estos proyectos funcionen como un sistema?
Es fundamental. El MetroRiel, por ejemplo, contempla estaciones de interconexión y estará acompañado por la incorporación de nuevos autobuses para alimentar el sistema de transporte. La idea es que las distintas obras no funcionen de manera aislada, sino como una red que facilite la movilidad de miles de personas todos los días.
Faltan menos de dos años para que concluya el actual gobierno. ¿Llega tarde este esfuerzo?
Yo diría que llegamos tarde, pero no 18 meses, sino unos 30 años. Guatemala lleva décadas hablando de estos proyectos sin ejecutarlos. Lo importante ahora es que muchos ya cuentan con convenios firmados o procesos avanzados y que comiencen las obras cuanto antes. Más vale iniciar ahora que seguir postergándolos indefinidamente.
¿Cómo evitar que un cambio de gobierno detenga las obras?
Ese es el gran desafío. En Guatemala ha sido común que un gobierno inicie proyectos y el siguiente los abandone. Lo que ahora se busca es crear mecanismos institucionales y jurídicos para garantizar su continuidad. Debe existir un compromiso del Ejecutivo, el Legislativo, el Organismo Judicial, las municipalidades y el sector privado para que estas inversiones sigan adelante, sin importar quién esté en el poder.
¿Considera que estos proyectos deben formar parte de la próxima campaña electoral?
No deberían utilizarse como promesas de campaña. Lo que los candidatos deben asumir es un compromiso público para respetar y continuar esta hoja de ruta. Guatemala ya no necesita más anuncios; necesita que las obras se ejecuten y concluyan. Eso es lo que la población espera.
¿Qué papel desempeñan la transparencia y el combate de la corrupción?
Son determinantes. Recursos existen, pero históricamente se han utilizado de manera ineficiente. Hay que fortalecer la transparencia, combatir la corrupción y priorizar la inversión sobre el gasto de funcionamiento.
¿Existe riesgo de que acciones legales o decisiones políticas retrasen nuevamente las obras?
Ese riesgo siempre existe, y por eso es importante que las instituciones actúen con responsabilidad. No sería conveniente que proyectos de interés nacional se paralicen por acciones sin fundamento, se necesita certeza jurídica.
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