Las llamadas, el amigo señalado y la última captura: la cronología del secuestro del odontólogo Julio Martínez Murillo

Las llamadas, el amigo señalado y la última captura: la cronología del secuestro del odontólogo Julio Martínez Murillo

La investigación sostiene que el odontólogo fue vigilado desde que salió de su vivienda el día que desapareció y que el rescate exigido coincidía con el valor de un terreno que estaba por vender.

9 julio 2026
0

La llamada terminó de forma abrupta. Al otro lado del teléfono, la secretaria del odontólogo Julio Amílcar Martínez Murillo escuchó una voz desconocida que rompió la conversación con una orden violenta: “Maneje, maneje…”. Después, el silencio.

Aquel 28 de mayo del 2025 comenzó el caso que ahora se ventila en Tribunales. Más de un año después, el profesional continúa desaparecido, mientras la investigación ha llevado a una nueva captura el 8 de julio y al envío a juicio de varios presuntos integrantes de la estructura señalada responsable denominada“Escorpión”.

Las pesquisas del Ministerio Público (MP) han reconstruido, paso a paso, cómo el odontólogo habría sido vigilado desde que salió de su vivienda, cómo se ejecutó el plagio y qué ocurrió durante las horas posteriores, cuando su familia intentaba reunir un millonario rescate para salvarle la vida.

Esta es la cronología de una investigación que, pese a las capturas y el avance del proceso penal, aún no ha permitido establecer qué ocurrió con Martínez Murillo.

Una mañana que parecía como cualquier otra

Los miércoles eran parte de una rutina. Julio viajaba desde la capital hacia su clínica en El Jocotillo, Villa Canales, donde atendía pacientes a bajo costo antes de continuar con sus labores en un sanatorio de Agua Blanca, Jutiapa.

La mañana del 28 de mayo de 2025 hizo una parada para comprar desayuno en un centro comercial ubicado en la ruta a El Salvador. Lo que parecía una compra cotidiana quedó registrado por las cámaras de seguridad y, más tarde, se convertiría en una pieza clave de la investigación.

Según el MP, desde ese momento ya era seguido por tres vehículos.

Entre quienes aparecían en las imágenes estaba Alejandro Girón Castañeda, un hombre que, de acuerdo con la Fiscalía, mantenía una amistad de más de 12 años con el odontólogo.

La llamada que marcó el inicio del secuestro

Mientras conducía hacia El Jocotillo, Martínez Murillo hablaba con la secretaria del sanatorio, una conversación habitual cada miércoles.

En medio de la llamada comentó que había un vehículo bloqueándole el paso y pidió que lo movieran. Instantes después, la conversación cambió por completo.

Una tercera persona irrumpió con una orden en tono autoritario. “Maneje, maneje, maneje, hijo de la gran p…”

La comunicación terminó en ese instante. Nunca volvió a responder. Para la Fiscalía, esa grabación registra los segundos en que el odontólogo habría sido interceptado.

La búsqueda comenzó minutos después. Al notar que algo no estaba bien, la secretaria llamó a la hermana del odontólogo. La familia salió a buscarlo por la ruta hacia El Jocotillo.

Minutos después encontraron el picop abandonado cerca del ingreso a un área residencial rumbo a San José Pinula. Del odontólogo ya no había rastro.

Fotograma del odontólogo Julio Amílcar Martínez Murillo saliendo de centro comercial en ruta a El Salvador antes de su secuestro
Fotograma muestra al odontólogo Julio Amílcar Martínez Murillo al salir de una plaza comercial en la ruta a El Salvador, momentos antes de su desaparición. (Foto Prensa Libre: Moisés Xec)

La desesperación por reunir Q5 millones

Ese mismo día comenzaron las llamadas de los secuestradores. La exigencia era clara, eran Q5 millones a cambio de su liberación.

Durante una de las comunicaciones, el propio Martínez Murillo habló con su esposa. Su voz reflejaba la urgencia. Le pidió conseguir el dinero “como fuera”, vender las camionetas aunque fuera por debajo de su valor y buscar ayuda entre familiares y conocidos.

Antes de despedirse, dejó un mensaje que hoy forma parte de la investigación. “Deciles a mis hijas que las amo.”

Según el Ministerio Público, el monto exigido coincidía con el valor de un terreno que el odontólogo estaba por vender en El Jocotillo, un dato que los investigadores consideran relevante y que podría dar a entender el móvil del plagio.

Los secuestradores exigieron inicialmente Q5 millones. Tras varios días de negociación, la suma fue reducida hasta Q763 mil.

Tras varios días de negociaciones, la familia logró reunir el dinero y entregó el rescate.

El 5 de junio del 2025, la familia entregó el dinero en una gasolinera ubicada al final de la avenida Hincapié, en la zona 13 de la ciudad de Guatemala. Sin embargo, la liberación nunca ocurrió. Julio Amílcar Martínez Murillo sigue desde entonces desaparecido.

Con el avance de la investigación, el MP sostiene que el secuestro fue ejecutado por una estructura con funciones específicas.

La Fiscalía señala a Alejandro Girón Castañeda como el presunto planificador del hecho y vincula a otros integrantes con el seguimiento de la víctima, las negociaciones con la familia y el cobro del rescate.

Una llamada desde prisión amplió la investigación

Meses después, el caso dio un nuevo giro.

El 12 de septiembre del 2025, ya detenido en Mariscal Zavala, Girón Castañeda sostuvo una llamada telefónica con Anelsi Adelí Quiñones Corado, quien permanece prófuga.

La conversación, interceptada por las autoridades, revela cómo le aconseja no entregarse a la justicia porque, según él, existían chats, grabaciones y otros indicios que podían comprometerla.

También menciona que consiguió un teléfono dentro de la prisión para comunicarse y habla sobre la posibilidad de conseguir dinero para “arreglar” su situación judicial.

El caso sigue abierto

En mayo del 2026, cinco personas fueron enviadas a juicio por el secuestro y, semanas después, las autoridades capturaron a tres sospechosos más, ampliando el alcance de la investigación.

El 8 de julio del 2026, investigadores de la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público capturaron a Andrés Alcázar Crespo, señalado como elsexto implicado en el caso y presunto integrante del “Escorpión”.

Tras su captura, se ordenó su ingreso preventivo a Mariscal Zavala y programó para el 15 de agosto su audiencia de primera declaración, diligencia en la que el Ministerio Público buscará imputarle el delito de plagio o secuestro y exponer los indicios sobre su presunta participación.

Pero, pese a las capturas, las audiencias y los nuevos indicios, la pregunta sobre qué ocurrió con Julio Martínez Murillo, que dio origen al caso, sigue sin respuesta.

Lea también: Uniformes similares a los de la PNC y el MP han sido usados en robos, falsos allanamientos y asesinatos durante el 2026

Con información de los periodistas Elmer Vargas, Rubén Lacán y Edwin Pitán.

Fuente original:Prensa Libre

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar este artículo.

Debes iniciar sesión para poder comentar.

Iniciar sesión