Lionel Scaloni y Luis de la Fuente: cómo llegaron a la final del Mundial 2026 sin dirigir grandes clubes

Lionel Scaloni y Luis de la Fuente: cómo llegaron a la final del Mundial 2026 sin dirigir grandes clubes

Lionel Scaloni y Luis de la Fuente disputarán la final del Mundial 2026 después de recorrer un camino poco habitual. Ninguno llegó desde los grandes clubes: ambos construyeron su experiencia dentro de las selecciones y mediante procesos sostenidos con...

16 julio 2026
0

Mientras durante décadas las selecciones nacionales buscaron entrenadores consagrados en los principales clubes del mundo, la final del Mundial 2026 presenta un escenario diferente.

Argentina y España llegan al partido por el título con dos seleccionadores cuya trayectoria se forjó principalmente dentro de las estructuras federativas y no en los grandes banquillos de Europa o Sudamérica.

No son entrenadores sin experiencia. Son técnicos cuya experiencia se construyó de otra manera.

Scaloni comenzó como un interino

Cuando Lionel Scaloni asumió la selección argentina en agosto de 2018, lo hizo de forma provisional tras la salida de Jorge Sampaoli.

Hasta ese momento había trabajado como asistente técnico en el Sevilla y en la Albiceleste, además de dirigir brevemente a la selección Sub-20. Nunca había sido entrenador principal de un club profesional.

Aquella designación, inicialmente temporal, terminó convirtiéndose en uno de los procesos más exitosos del fútbol argentino.

Desde entonces conquistó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Catar y ahora conduce a Argentina a una segunda final mundialista consecutiva.

EL DATO
Antes de esta final, ni Lionel Scaloni ni Luis de la Fuente habían construido su prestigio como entrenadores desde los grandes clubes europeos. Ambos llegaron al partido por el título tras desarrollar procesos de largo plazo dentro de sus respectivas selecciones nacionales.

De la Fuente creció dentro de la federación

El recorrido de Luis de la Fuente tampoco siguió el camino habitual.

Su experiencia en clubes se desarrolló principalmente en categorías inferiores del fútbol español antes de incorporarse en 2013 a la Real Federación Española de Fútbol.

Allí dirigió a las selecciones Sub-19, Sub-21 y Olímpica.

Durante ese proceso trabajó con buena parte de la generación que hoy disputa el Mundial, incluidos Rodri, Fabián Ruiz, Mikel Merino, Dani Olmo y Unai Simón.

Cuando asumió la selección absoluta a finales de 2022, ya conocía desde hacía años a muchos de los futbolistas que ahora sostienen el proyecto español.

Cuando la experiencia se construye dentro de la selección

La trayectoria de ambos rompe con una tendencia que dominó durante décadas.

Vicente del Bosque llegó a España después de conquistar dos Ligas de Campeones con el Real Madrid.

Marcello Lippi dirigió a la Juventus antes de ganar el Mundial con Italia.

Luiz Felipe Scolari conquistó dos Copas Libertadores antes de levantar la Copa del Mundo con Brasil.

Didier Deschamps pasó por el Mónaco, la Juventus y el Olympique de Marsella antes de asumir Francia.

Scaloni y De la Fuente recorrieron otro camino.

Su prestigio no nació en la Liga de Campeones ni en la Copa Libertadores, sino dentro de las selecciones nacionales.

El fútbol de selecciones también cambió

Durante años, muchas federaciones buscaron entrenadores consolidados en clubes porque ofrecían experiencia en competiciones de máxima exigencia.

Los procesos de Scaloni y De la Fuente muestran otra posibilidad.

Ambos crecieron acompañando generaciones de futbolistas, construyendo relaciones de confianza y desarrollando una identidad colectiva desde las categorías juveniles hasta la selección absoluta.

El éxito de sus proyectos no demuestra que el modelo tradicional haya desaparecido.

Sí confirma que el prestigio adquirido en los grandes clubes ya no es el único camino para llegar a una final del Mundial.

Mucho más que una coincidencia

Existe otra similitud. Scaloni fue lateral derecho. De la Fuente fue lateral izquierdo. Sin embargo, el verdadero punto de encuentro está lejos de la posición que ocuparon como futbolistas.

Los dos aprendieron a dirigir antes a una selección que a un club. Los dos construyeron procesos largos. Los dos llegaron a la final respaldados por generaciones de jugadores con las que llevan años trabajando.

La final del Mundial 2026 no solo enfrentará a Argentina y España. También reunirá dos maneras de formar a un seleccionador.

Scaloni y De la Fuente no llegaron después de conquistar la Liga de Campeones o la Copa Libertadores. Llegaron tras desarrollar durante años un proyecto dentro de sus federaciones y consolidar una relación de confianza con sus futbolistas.

En una época en la que los grandes clubes parecen marcar el camino hacia la élite, ambos demostraron que también existe otra ruta para llegar al partido más importante del fútbol.

Más que un duelo entre maestro y alumno, la final enfrentará a dos entrenadores que construyeron su prestigio siguiendo un camino distinto al habitual.

Fuente original: Prensa Libre

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar este artículo.

Debes iniciar sesión para poder comentar.

Iniciar sesión