
Los precios del hospedaje se disparan hasta US$5 mil por noche para la Copa Mundial 2026
Los costos de alojamiento en las 16 ciudades sede del Mundial 2026 se elevan hasta US$5 mil por noche, principalmente en México, mientras que en EE. UU. la baja demanda ha generado reducciones de precios.
La proximidad de la Copa Mundial de Fútbol 2026 ha provocado un incremento significativo en los precios de hospedaje en las 16 ciudades que albergarán partidos oficiales del torneo. En particular, México registra aumentos de hasta 27 veces sobre las tarifas habituales, con precios por noche que alcanzan los US$5 mil (aproximadamente Q38 mil 125). Este fenómeno ha generado un impacto considerable en la industria hotelera y en los viajeros que planean asistir al evento.
En la Ciudad de México, capital mexicana y una de las sedes del Mundial, se ha reportado que la renta de apartamentos con servicios hoteleros, ofrecidos a través de plataformas digitales especializadas en alojamiento temporal, superó los US$6 mil (Q45 mil) por noche para la fecha del partido inaugural, programado del 11 al 12 de junio. De manera similar, en las ciudades mexicanas de Guadalajara y Monterrey, donde también se disputarán encuentros, los precios en hoteles y alojamientos por aplicación móvil han subido considerablemente, alcanzando tarifas aproximadas de US$4 mil (Q30 mil 500) durante la fase de grupos y los dieciseisavos de final.
Contexto regional y comparación con Estados Unidos y Canadá
Este aumento pronunciado en México contrasta con la situación que enfrentan los hoteles en Estados Unidos y, en menor medida, Canadá, que también serán sedes de la Copa del Mundo. Pese a la expectativa que genera el torneo, la ocupación hotelera en ciudades estadounidenses clave se encuentra por debajo de los niveles registrados en el mismo periodo del año anterior, según reportes de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA, por sus siglas en inglés).
Ante esta baja demanda, algunos establecimientos en Estados Unidos han optado por reducir sus precios para incentivar la llegada de turistas y mejorar la tasa de ocupación. Esta estrategia busca contrarrestar factores externos que afectan la afluencia, como el contexto político y social vivido recientemente en el país.
Factores que afectan la demanda hotelera en Estados Unidos
La AHLA ha señalado que el llamado “clima político” durante el segundo mandato del expresidente Donald Trump ha influido en la percepción de seguridad y atractivo turístico, especialmente debido a acciones como las redadas migratorias coordinadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta situación, sumada a los elevados precios de las entradas para los partidos, ha generado una menor participación anticipada de aficionados.
Un ejemplo emblemático de los costos elevados son las entradas para la final del Mundial en Nueva Jersey, cuyos boletos de reventa han alcanzado precios de hasta US$1 millón, cifra que incluso el expresidente Trump calificó como inaccesible. Esta realidad ha contribuido a la decepción de hoteleros y organizadores, quienes esperaban una mayor anticipación en las reservas.
Recomendaciones y solicitudes al organismo organizador
Frente a este escenario, la AHLA ha realizado solicitudes formales a la FIFA y al Gobierno de Estados Unidos. Entre las principales peticiones se encuentran la reducción del precio de las entradas para los partidos y la agilización de los trámites de visas para los aficionados extranjeros que deseen asistir al evento. Estas medidas buscan facilitar el acceso y estimular tanto la participación como la economía local en las ciudades sede.
Rosanna Maietta, presidenta y directora ejecutiva de la AHLA, ha señalado además que factores internacionales, como la tensión bélica entre Estados Unidos e Irán, también repercuten en la incertidumbre que enfrenta el sector turístico. Mientras tanto, en México, la situación económica limita el acceso de la población con ingresos promedio a las entradas para los primeros partidos de la selección nacional, lo que añade un componente social al análisis del impacto del Mundial.
Perspectivas para Guatemala y la región
Aunque Guatemala no será sede de la Copa Mundial 2026, la proximidad geográfica y cultural con México y Estados Unidos puede generar efectos indirectos en el turismo y la movilidad regional. El aumento en los costos de hospedaje en las ciudades anfitrionas podría incentivar a algunos viajeros guatemaltecos a considerar alternativas de alojamiento más accesibles o buscar destinos turísticos alternativos dentro del país o en la región.
Además, el evento representa una oportunidad para que Guatemala fortalezca su oferta turística y mejore la infraestructura hotelera, con miras a captar visitantes durante grandes eventos internacionales. La experiencia de los países anfitriones puede servir como referencia para la planificación estratégica y la promoción del turismo en el país.
Conclusiones
La Copa Mundial de Fútbol 2026 genera un impacto significativo en el mercado de hospedaje en las ciudades sede, con aumentos considerables en los precios, especialmente en México. Al mismo tiempo, la baja demanda anticipada en Estados Unidos ha llevado a ajustes a la baja en las tarifas hoteleras, en un contexto marcado por factores políticos, sociales y económicos.
Las solicitudes de la industria hotelera a la FIFA y a los gobiernos buscan equilibrar el acceso a los partidos y fomentar la participación global. Este panorama invita a una reflexión sobre la accesibilidad y sostenibilidad de los grandes eventos deportivos, así como sobre la importancia de estrategias integrales para beneficiar tanto a los anfitriones como a los visitantes.
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