
Madre del tirador de Teotihuacán revela detalles sobre la última comunicación con su hijo
La madre de Julio César Jasso, autor del ataque en Teotihuacán, detalla la última conversación que tuvo con su hijo y cómo buscó información tras el ataque que conmocionó a México.
La tragedia ocurrida en la zona arqueológica de Teotihuacán, México, ha generado conmoción y múltiples interrogantes sobre el perfil y motivaciones del responsable, Julio César Jasso Ramírez, de 27 años. Recientemente, la madre del atacante, María Guadalupe Ramírez Valencia, ofreció declaraciones en las que reveló detalles sobre la última comunicación que mantuvo con su hijo antes del ataque ocurrido el 20 de abril.
Según la información proporcionada por la madre, la última conversación con Julio César versó sobre un viaje que él realizaría a Rusia. Le indicó que un taxi pasaría por él para trasladarlo al aeropuerto y que la llamaría al llegar. Sin embargo, esa llamada nunca se concretó. Días después, María Guadalupe se enteró a través de los medios de comunicación que su hijo era el hombre que había abierto fuego en la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán, causando la muerte de una turista canadiense y heridas a 13 personas más antes de quitarse la vida frente a agentes policiales.
Estancia previa al ataque y búsqueda de respuestas
La madre, desde el estado mexicano de Puebla, inició una búsqueda para localizar a su hijo luego de que no respondiera sus llamadas. A través de una llamada realizada al Hotel Villa Meztli, ubicado en el municipio de Teotihuacán de Arista, confirmó que Julio César se había hospedado en ese lugar durante los 12 días previos al atentado.
Durante esa comunicación, María Guadalupe solicitó información sobre un taxi que su hijo mencionó que pasaría a recogerlo. Explicó que el joven le había entregado un número de teléfono nuevo, ya que había tenido problemas con su dispositivo anterior. La mujer expresó su preocupación por la falta de comunicación y buscaba confirmar el paradero de Julio César, situación que se tornó trágica al descubrir su implicación en el ataque.
Preparación y modus operandi del agresor
Las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) revelaron que Julio César Jasso planificó el ataque con al menos dos meses de anticipación. El 17 de febrero contactó al Hotel Villa Meztli para reservar una habitación desde el 8 de abril hasta el 20 del mismo mes, día en que perpetró el ataque.
Además, se estableció que el 14 de abril, seis días antes del tiroteo, el agresor adquirió un teléfono análogo, probablemente con la intención de evitar ser rastreado por las autoridades. La investigación oficial determinó que actuó en solitario y que el ataque fue premeditado.
Contexto de seguridad en sitios arqueológicos y repercusiones
Tras el ataque, la Guardia Nacional mexicana reforzó la vigilancia en la zona arqueológica de Teotihuacán, implementando un dispositivo de seguridad para proteger a los visitantes y preservar el patrimonio cultural. Este hecho ha generado preocupación en el ámbito turístico y cultural, dada la importancia histórica y económica de este sitio para México y la región.
Este acontecimiento también ha abierto un debate sobre las medidas de seguridad en espacios públicos de alta afluencia, tanto en México como en países vecinos, incluyendo Guatemala, donde la protección de zonas turísticas y patrimoniales es una prioridad para evitar incidentes similares.
Repercusiones familiares y sociales
Para la familia Ramírez, la noticia representó un golpe inesperado y doloroso. Según la madre, la familia desconocía las intenciones y el alcance de los planes de Julio César. La ausencia de comunicación y los cambios de número telefónico dificultaron el contacto, lo que llevó a María Guadalupe a buscar respuestas en los días previos al ataque.
El caso ha sido ampliamente cubierto por medios mexicanos y ha motivado diversas investigaciones para entender las causas que llevaron a este joven a cometer un acto violento de esta magnitud. Se indaga también en posibles influencias y motivaciones, sin que hasta el momento se hayan divulgado conclusiones definitivas.
Conclusiones
El ataque en Teotihuacán ha puesto en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguridad y prevención en espacios turísticos y culturales. Además, el testimonio de la madre del agresor aporta una dimensión humana al caso, mostrando la preocupación y la incertidumbre de quienes estuvieron en contacto con él antes de la tragedia.
Este incidente recuerda la importancia de abordar temas relacionados con la salud mental, la vigilancia social y la prevención de violencia, tanto en México como en la región centroamericana, para evitar hechos similares que dañen a comunidades y afecten el patrimonio histórico y cultural.
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