
Maga detalla causas del alza en carne de res y plantea importar desde Brasil para estabilizar precios
La ministra de Agricultura explicó el alza en el precio de la carne de res debido a la reducción del inventario ganadero en EE.UU. y la intermediación en mercados locales. Propone facilitar la importación desde Brasil y fortalecer el hato nacional.
El incremento en el precio de la carne de res en Guatemala ha generado preocupación tanto en el sector legislativo como en los consumidores. Este fenómeno fue abordado el 19 de febrero de 2026 durante una citación en el Congreso de la República, en la que la titular del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga),María Fernanda Rivera, explicó los factores que han influido en esta alza, así como las acciones que se evalúan para mitigar el impacto en el mercado nacional.
Contexto internacional y su impacto en Guatemala
La ministra Rivera indicó que una de las principales causas detrás del aumento en los precios de la carne de res es la reducción en los inventarios ganaderos de Estados Unidos, país que registra su nivel más bajo en 75 años, con 84.6 millones de cabezas de ganado según datos oficiales. Esta baja histórica se atribuye a la sequía severa que afectó la región en 2023, lo que obligó a los productores estadounidenses a reducir su hato ganadero.
Este fenómeno ha provocado que Estados Unidos incremente sus importaciones de carne y ganado, lo que a su vez ha generado un efecto en cadena que impacta a México y a los países de Centroamérica, incluido Guatemala. El aumento en la demanda internacional ha encarecido la oferta regional y ha producido una presión al alza en los precios locales.
Diferenciales de precios y exportaciones hacia México
Un aspecto relevante señalado por la Maga es el diferencial de precios que existe entre el mercado nacional y el mexicano. Mientras que en Guatemala los productores reciben entre Q8 y Q10 por libra de ganado en pie, en México el pago oscila entre Q14 y Q18 por libra. Esta diferencia hace que la exportación de ganado sea más rentable, incentivando a los ganaderos y comerciantes a vender hacia el país vecino.
Según cifras oficiales, Guatemala exporta aproximadamente 100 mil cabezas de ganado anuales hacia México. Sin embargo, datos mexicanos estiman que el ingreso de ganado desde Centroamérica, tanto por vías legales como ilegales, oscila entre 800 mil y un millón de cabezas al año. Este flujo considerable contribuye a la reducción de la oferta interna y, en consecuencia, al aumento de precios.
Además, el diputado Orlando Blanco de la bancada Vos advirtió sobre problemas relacionados con el contrabando, que no solo afectan el mercado formal sino que en algunos casos estarían vinculados con el traslado de sustancias ilícitas, complicando aún más la regulación del sector.
Variación de precios según cadena de comercialización
La ministra Rivera detalló que el incremento en los precios no se refleja de manera uniforme en toda la cadena productiva. Mientras que los productores mantienen precios relativamente estables, la mayor fluctuación se presenta en la intermediación, especialmente en los mercados cantonales o tradicionales.
En estos mercados, donde predominan múltiples intermediarios, la libra de carne de res puede alcanzar precios de hasta Q50, dependiendo del corte. Por ejemplo, el hueso sin carne, un producto accesible para muchas familias guatemaltecas, se vende hasta en Q25 en mercados tradicionales, mientras que en supermercados oscila entre Q9.40 y Q20.74, evidenciando una marcada diferencia.
Esta disparidad se explica por el esquema de comercialización vigente en el país. En Guatemala coexisten dos canales principales:
- Canal informal o tradicional: donde el productor vende el ganado en pie a un intermediario o abastecedor, quien luego lo traslada a mercados o rastros para su sacrificio y posterior distribución a carniceros minoristas. Este esquema implica un recorrido más largo y la participación de varios intermediarios.
- Cadena formal: utilizada principalmente por supermercados, donde el ganado pasa directamente del productor a plantas procesadoras certificadas, que garantizan controles sanitarios y una distribución más directa y eficiente hacia el consumidor final.
El estudio de la Estrategia Nacional de Ganadería Bovina Sostenible 2018, en colaboración con USAID, ya advertía sobre la falta de una relación consolidada entre ganaderos y la industria formal, manteniendo vigente el esquema tradicional con múltiples intermediarios que afecta la formación de precios.
Medidas para enfrentar la coyuntura
Ante este escenario, la ministra Rivera anunció que la medida más inmediata para aliviar la presión en los precios es facilitar la importación de carne, enfocándose en agilizar los procesos de admisibilidad sanitaria sin que el Estado actúe como comprador directo. Para ello, desde 2025 el Maga trabaja en la habilitación de proveedores internacionales, con énfasis en Brasil, país que actualmente posee un amplio inventario ganadero y excedentes de producción.
Una misión técnica guatemalteca visitará Brasil en marzo para evaluar las condiciones de inocuidad y sanidad agropecuaria, con el objetivo de evitar el ingreso de plagas y enfermedades al territorio nacional. La ministra enfatizó que este proceso debe desarrollarse de manera gradual, cuidando a los productores nacionales y procurando un equilibrio entre oferta y demanda.
Plan estratégico 2026-2030 para fortalecer el hato nacional
De cara al mediano y largo plazo, el Ministerio de Agricultura trabaja en un plan estratégico 2026-2030 orientado a reactivar y fortalecer el hato ganadero nacional. Este plan busca recuperar los inventarios, mejorar la productividad y acortar la cadena de intermediación sin afectar negativamente a productores ni consumidores.
La ministra Rivera subrayó que la situación actual es producto de una coyuntura internacional y también refleja la necesidad de modernizar y formalizar el sector ganadero guatemalteco para hacerlo más competitivo y sostenible.
Conclusiones
El alza en los precios de la carne de res en Guatemala responde a una combinación de factores internacionales, como la reducción del inventario ganadero en Estados Unidos, y factores internos, principalmente relacionados con la estructura de comercialización y la intermediación en el mercado local. La propuesta de apertura a importaciones desde Brasil representa una solución inmediata para aliviar la presión en los precios, mientras que el plan de fortalecimiento del hato nacional apunta a una estrategia integral para garantizar la sostenibilidad del sector en el futuro.
El desafío para las autoridades y el sector ganadero será equilibrar la necesidad de estabilizar los precios con la protección de los productores nacionales, promoviendo una cadena de valor más eficiente y formalizada que beneficie a todos los actores involucrados y a los consumidores guatemaltecos.
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