Monseñor Mario Ríos Montt: Legado y trayectoria de una figura clave en la Iglesia de Guatemala

Monseñor Mario Ríos Montt: Legado y trayectoria de una figura clave en la Iglesia de Guatemala

Monseñor Mario Ríos Montt, obispo auxiliar emérito de la Arquidiócesis de Guatemala, fue un referente en la defensa de los derechos humanos y la Iglesia católica, con más de 65 años de servicio.

5 abril 2026
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Monseñor Mario Ríos Montt, una figura emblemática de la Iglesia católica en Guatemala, falleció el 5 de abril de 2026 a los 94 años, dejando un legado duradero en la defensa de los derechos humanos y el servicio pastoral. Su trayectoria abarcó más de seis décadas dedicadas al sacerdocio y la labor episcopal, convirtiéndose en un referente para la comunidad religiosa y civil del país.

Primeros años y formación religiosa

Nacido en Huehuetenango el 17 de marzo de 1932, Mario Ríos Montt inició su formación eclesiástica con estudios en Colombia y posteriormente en el Seminario Mayor Nacional de Costa Rica. Fue ordenado sacerdote de la Orden de San Vicente de Paúl en 1959, en la capilla de la Casa Central en Guatemala, marcando el inicio de una extensa carrera religiosa.

Ministerio y servicio episcopal

El 27 de septiembre de 1974 recibió la ordenación episcopal y desde entonces dedicó más de 65 años a la Iglesia. En 1987 fue nombrado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala, posición desde la cual ejerció un papel fundamental como vicario de Pastoral en la Oficina de Derechos Humanos de la Arquidiócesis (ODHA).

Su compromiso con los derechos humanos fue reconocido especialmente a partir de 2013, cuando fue designado director de la ODHA, sucediendo a monseñor Juan Gerardi Conedera, quien fue asesinado en 1998 tras denunciar violaciones graves durante el conflicto armado interno guatemalteco.

Un defensor de los derechos humanos

Durante su gestión en la Oficina de Derechos Humanos, monseñor Ríos Montt continuó con la labor de defensa y promoción de la justicia social en Guatemala. En diversas ocasiones expresó su esperanza de que el caso de monseñor Gerardi fuera esclarecido, mostrando un compromiso firme con la verdad y la reconciliación nacional.

Su rol en la Iglesia también incluyó el acompañamiento pastoral y la promoción de la paz en un contexto social marcado por la violencia y la desigualdad. El 22 de septiembre de 2024, la parroquia Nuestra Señora de Concepción en la Catedral de Escuintla realizó una misa de acción de gracias por sus 50 años de ordenación episcopal, un reconocimiento a su dedicación y servicio.

Retiro y últimos años

En 2010 solicitó su retiro, que fue aceptado por la Iglesia, sin embargo, en 2011 fue nombrado administrador apostólico del Vicariato de Izabal a la edad de 79 años. Este nombramiento causó sorpresa tanto en autoridades eclesiásticas como en el clero, debido a su retiro previo en 2010, pero reflejó la confianza depositada en su experiencia y liderazgo.

Su labor pastoral y de derechos humanos continuó hasta sus últimos años, demostrando un compromiso inquebrantable con la Iglesia y la sociedad guatemalteca.

Legado y reconocimiento

Monseñor Mario Ríos Montt es recordado como un sacerdote paulino que dedicó su vida a la defensa de los derechos humanos, la justicia social y la pastoral. Su trayectoria coincidió con momentos históricos importantes en Guatemala, como la transición hacia la paz y la búsqueda de reconciliación tras décadas de conflicto armado.

La Iglesia católica en Guatemala pierde a uno de sus más destacados servidores, cuya influencia trascendió el ámbito religioso para incidir en la promoción de valores fundamentales en la sociedad.

Contexto en Guatemala

Guatemala ha vivido procesos complejos relacionados con la defensa de los derechos humanos, especialmente durante y después del conflicto armado interno (1960-1996). En este contexto, la labor de figuras como monseñor Ríos Montt ha sido fundamental para impulsar la reconciliación y la justicia, contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa.

Su fallecimiento en la Pascua de Resurrección de 2026 simboliza, para muchos, el cierre de un ciclo importante en la historia eclesiástica y social del país.

Conclusión

El paso de monseñor Mario Ríos Montt por la Iglesia católica guatemalteca dejó una huella imborrable. Su compromiso con la fe, los derechos humanos y la justicia social lo convirtieron en un pilar fundamental para la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala y para la nación en general. Su vida y obra constituyen un legado que continuará inspirando a futuras generaciones en el camino hacia la reconciliación y el respeto a la dignidad humana.

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