
Movilizaciones globales del movimiento “No Kings” contra Trump, la guerra en Medio Oriente y el ICE
El movimiento “No Kings” impulsa una de las mayores movilizaciones en EE. UU. contra Donald Trump, la guerra en Irán y el ICE, con manifestaciones también en México y Europa.
El movimiento denominado “No Kings” ha organizado una masiva serie de manifestaciones en Estados Unidos y diversas ciudades del mundo, con el objetivo de protestar contra la administración del presidente Donald Trump, la guerra en Medio Oriente y las acciones del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
El 28 de marzo de 2026, más de 3 mil 300 concentraciones se registraron en los cincuenta estados estadounidenses, marcando la mayor movilización hasta la fecha contra el mandatario republicano. Esta convocatoria, impulsada por una coalición conformada por aproximadamente 400 grupos, superó los eventos anteriores del movimiento que en octubre de 2025 reunió a 7 millones de personas en 2 mil 700 eventos y en marzo del mismo año congregó a 5 millones de manifestantes en 2 mil 100 sitios.
Contexto y motivaciones de las protestas
Las protestas se articulan en torno a tres ejes principales: la oposición al autoritarismo percibido en el segundo mandato de Trump, la condena a la guerra que Estados Unidos mantiene en Irán y el rechazo a las acciones del ICE en los operativos migratorios.
Particularmente, la indignación se ha intensificado tras el fallecimiento de dos ciudadanos estadounidenses durante un operativo del ICE y la Patrulla Fronteriza en Minnesota, registrado a inicios de febrero. Este hecho ha sido uno de los catalizadores que motivaron la concentración principal en ese estado, considerada también la más numerosa.
La coalición organizadora expresó a través de un comunicado que los ciudadanos están cansados de la “constante crisis” y se solidarizan contra lo que califican como actos excesivos de la administración presidencial en contra de familias trabajadoras y migrantes.
Participación destacada en Minnesota
En Minneapolis, la ciudad más grande de Minnesota, se prevé la participación de figuras públicas y políticas relevantes, incluyendo al senador Bernie Sanders y a la actriz Jane Fonda, además de líderes sindicales como Liz Schuler, presidenta de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO).
Estas manifestaciones se desarrollan en un contexto de creciente desaprobación hacia Donald Trump, con encuestas que indican que más del 59 % de la población estadounidense rechaza su gestión presidencial, reflejando un clima político polarizado.
Expansión internacional de las protestas
Las movilizaciones del movimiento “No Kings” no se limitaron a Estados Unidos. En varias ciudades alrededor del mundo se registraron manifestaciones simultáneas en solidaridad con las protestas en territorio estadounidense y para expresar rechazo al presidente Trump.
En Ciudad de México, decenas de personas salieron a las calles para manifestarse contra las políticas del gobierno estadounidense, con especial énfasis en el racismo atribuido a los agentes del ICE. En Europa, manifestantes se reunieron en Lisboa y Oporto, en Portugal, exigiendo la dimisión de Trump bajo el lema del movimiento, argumentando que su administración representa una amenaza para la democracia tanto en Estados Unidos como a nivel global.
Asimismo, Londres y Roma fueron escenarios de grandes concentraciones convocadas para “frenar a la extrema derecha”, con miles de participantes que recorrieron las principales avenidas en un ambiente mayormente pacífico y festivo. Estas movilizaciones europeas se consideran de las más significativas en los últimos años en la región.
Implicaciones y perspectivas
El desarrollo de estas protestas evidencia un rechazo transversal a las políticas del gobierno estadounidense en materia migratoria, militar y de concentración de poder. La articulación de miles de organizaciones y la participación masiva de ciudadanos reflejan un movimiento social consolidado que busca influir en el debate público y en la agenda política tanto nacional como internacional.
En el contexto guatemalteco, donde la migración hacia Estados Unidos es un fenómeno recurrente, estas protestas adquieren relevancia adicional. La atención a las políticas migratorias y los derechos humanos en la región centroamericana se vincula directamente con las acciones del ICE y las decisiones de la Casa Blanca, por lo que este tipo de movilizaciones podría incidir en la percepción y dinámica migratoria.
En suma, el movimiento “No Kings” representa un punto de convergencia de distintas demandas sociales y políticas que trascienden las fronteras de Estados Unidos, evidenciando un rechazo global al autoritarismo, a los conflictos armados y a las políticas migratorias restrictivas.
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