
MP solicita condena de 112 años contra primo de Litzy Cordón por violación, asesinato y secuestro
El Ministerio Público solicitó una condena total de 112 años para Kevin Manolo Rivas Cordón, acusado de secuestrar, violar y asesinar a su prima Litzy Cordón en Zacapa en 2020.
El Ministerio Público (MP) presentó ante el Tribunal de Mayor Riesgo B una solicitud de condena de 112 años de prisión contra Kevin Manolo Rivas Cordón, primo de Litzy Amelia Cordón Guardado, por su presunta participación en los delitos de violación, asesinato y secuestro agravado. Los hechos ocurrieron en octubre de 2020 en el municipio de Teculután, Zacapa, y conmocionaron a la sociedad guatemalteca.
Detalles del proceso judicial y petición de la Fiscalía
Durante la audiencia de conclusiones, la Fiscalía contra el Delito de Femicidio expuso ante el tribunal que Rivas Cordón debe ser declarado culpable y condenado a las penas máximas establecidas por la ley para cada uno de los delitos imputados. En ese sentido, el MP solicitó 50 años de prisión por el asesinato, 50 años por el delito de secuestro y 12 años por violación, sumando una condena total de 112 años.
El representante del Ministerio Público enfatizó que el asesinato fue cometido en circunstancias agravantes, por lo que la pena debe ser la máxima permitida. Asimismo, explicó que el secuestro fue premeditado y que la víctima fue privada de su libertad bajo amenazas y violencia, lo que justifica también la pena máxima.
“Que se declare al acusado como autor del delito de asesinato y se le imponga una pena de 25 a 50 años, existiendo agravantes y la forma en que se dio el hecho, la pena debería ser la máxima, 50 años”, declaró el fiscal ante el tribunal.
Sobre el delito de violación, el MP solicitó una condena de 12 años, basándose en las pruebas periciales y testimoniales que demuestran que la víctima fue agredida sexualmente.
Pruebas forenses y de investigación
El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) presentó un informe detallado que confirma que Litzy Cordón murió a causa de asfixia por estrangulamiento. Además, el informe forense señala que la víctima presentó severos traumas vaginales y anales, evidenciando agresiones sexuales previas a su muerte.
El Ministerio Público destacó que las evidencias recopiladas durante la investigación, entre ellas grabaciones de cámaras de vigilancia, análisis telefónicos y testimonios, permitieron reconstruir el seguimiento que sufrió la víctima antes de ser secuestrada. Estas pruebas vinculan directamente a Rivas Cordón con el plagio, la agresión sexual y el asesinato.
“Al tener el celular de la víctima y solicitar el pago de rescate, era la persona que podía decidir sobre la integridad, la libertad, la libertad sexual y sobre todo sobre la vida. ¿Qué hizo él? Jugó con la libertad, la libertad sexual, la desdeñó y en cuanto a la vida se la quitó”, afirmó el fiscal.
Las autoridades también señalaron que la investigación de campo fue clave para determinar la responsabilidad del acusado. La revisión de grabaciones de cámaras y el análisis de movimientos telefónicos permitieron establecer un patrón de seguimiento y control sobre la víctima.
Contexto del caso y reacción social
Litzy Cordón, de 20 años, fue secuestrada el 5 de octubre de 2020 en la cabecera municipal de Teculután, Zacapa. Su cuerpo fue encontrado sin vida un día después en una zona cercana. Este caso generó una fuerte conmoción en la región y en todo el país, debido a la brutalidad del crimen y la relación familiar entre víctima y agresor.
El caso también ha sido objeto de análisis en cuanto a los patrones de violencia de género y femicidio en Guatemala, donde la impunidad y la violencia contra las mujeres representan un grave problema social y de derechos humanos. Expertos y organizaciones civiles han señalado que este tipo de delitos evidencian la necesidad de fortalecer las investigaciones y las sanciones para quienes cometen actos de violencia extrema.
Procedimiento judicial y próximos pasos
El Tribunal de Mayor Riesgo B continuará con el proceso de valoración de las pruebas presentadas y escuchará las alegaciones finales antes de emitir una sentencia. La defensa del acusado ha mantenido su postura de negar los hechos imputados y buscará desacreditar las evidencias durante el juicio.
Este caso se enmarca en los esfuerzos del sistema de justicia guatemalteco para enfrentar y sancionar los delitos de violencia contra las mujeres y la impunidad que rodea a muchos femicidios en el país. La resolución del tribunal será observada de cerca por la opinión pública y las organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Implicaciones y reflexiones
La solicitud del Ministerio Público de imponer penas máximas en este caso refleja la gravedad de los delitos cometidos y la intención de establecer precedentes claros en la lucha contra la violencia de género en Guatemala. La sociedad demanda justicia efectiva para las víctimas y que los responsables enfrenten castigos proporcionales a la magnitud de sus crímenes.
El caso de Litzy Cordón pone en evidencia la complejidad de los delitos intrafamiliares y la importancia de implementar mecanismos de prevención y protección para evitar tragedias similares en el futuro. Además, subraya la necesidad de una respuesta integral que incluya atención, justicia y reparación para las víctimas y sus familias.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión