Netanyahu podría perder las elecciones en Israel y seguir en el poder con el respaldo de Trump
Aunque las encuestas sitúan a Gadi Eisenkot por delante de Benjamin Netanyahu, ninguno de los bloques alcanzaría la mayoría parlamentaria. Un gobierno de unidad podría permitir que el actual primer ministro conserve el poder.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, podría quedar segundo en las elecciones nacionales del martes 27 de octubre, por detrás del exjefe militar Gadi Eisenkot, pero aun así regresar para liderar un Gobierno de unidad junto al hombre que prometió reemplazarlo.
Se trata de una posibilidad que genera controversia y que tanto los israelíes como la administración Trump están considerando, ya que las encuestas proyectan que ni el bloque liderado por Netanyahu ni el encabezado por Eisenkot conseguirán los 61 escaños parlamentarios necesarios para formar un Gobierno mayoritario.
Para Eisenkot y muchos de sus partidarios, la idea de darle a Netanyahu una oportunidad de mantenerse en el poder, incluso mediante un acuerdo para alternarse en el cargo de primer ministro, es difícil de aceptar.
En el período previo a la votación, Eisenkot y su bloque han criticado duramente a Netanyahu por no haber impedido el ataque de Hamás del 7 de octubre del 2023 ni haber puesto fin a las guerras posteriores en Gaza y Líbano.
También han condenado sus alianzas con políticos de extrema derecha que han avivado la violencia en Cisjordania y con partidos ultraortodoxos que se oponen al servicio militar de los creyentes devotos.
Pero el entorno de Netanyahu está impulsando la idea con insistencia y cuenta con una actitud favorable del presidente Donald Trump, según tres personas familiarizadas con el asunto que, al igual que muchas de las citadas en este artículo, hablaron bajo condición de anonimato para abordar deliberaciones políticas delicadas.
El 18 de octubre, Trump sorprendió a Israel y a Washington al instar a los israelíes a votar por Netanyahu, a quien describió en las redes sociales como un “gran primer ministro guerrero” y un “socio para la paz en la lucha contra la República Islámica de Irán”. Trump reiteró su apoyo el domingo.
Trump también ha presionado públicamente en repetidas ocasiones al presidente israelí, Isaac Herzog, para que indulte a Netanyahu, quien enfrenta cargos de corrupción.
Las declaraciones de Trump constituyen una intervención sin precedentes de un presidente estadounidense en Israel, donde la mayoría de las encuestas muestran que el electorado prefiere a Eisenkot sobre Netanyahu como próximo primer ministro.
Trump respalda a Netanyahu
Netanyahu ha prometido en privado a funcionarios estadounidenses y europeos que, si une fuerzas con Eisenkot en el próximo Gobierno, podría abandonar a sus socios de extrema derecha, como Itamar Ben Gvir, del partido Poder Judío, y ayudar a liderar una coalición más moderada.
Según estas fuentes, en conversaciones con funcionarios estadounidenses, Netanyahu también ha argumentado que él es el mejor socio israelí para ayudar a reanudar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Aunque Eisenkot aventajaba a Netanyahu en las encuestas de las últimas semanas, representantes cercanos a Trump discutieron en privado con israelíes la posibilidad de un Gobierno de unidad, añadió una de las tres personas.
“Eisenkot ha demostrado que le falta la firmeza y la determinación que tiene Netanyahu, y creo que Trump lo entiende”, dijo una segunda persona, un funcionario del partido Likud de Netanyahu.
“Lo que Trump quiere es un gobierno israelí estable y confiable que pueda formarse lo antes posible después de las elecciones”.
Sin embargo, la administración Trump sigue dividida sobre la idea de un Gobierno de unidad, según fuentes familiarizadas con el asunto.
Algunos funcionarios estadounidenses coinciden con el argumento de Netanyahu de que sería más moderado sin la influencia de Ben Gvir, pero otros desconfían profundamente de él y citan su historial de traicionar a sus aliados para mantenerse en el poder, según declaró un funcionario estadounidense.
Si Eisenkot se muestra reacio a una alianza, Netanyahu también podría intentar aprovechar el estancamiento político, permanecer como primer ministro interino y, finalmente, buscar que se convoquen nuevas elecciones.
En una entrevista, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, dijo que Trump decidió respaldar a Netanyahu “aparentemente por iniciativa propia” y que Netanyahu no estuvo al tanto de la decisión hasta que el presidente estadounidense publicó un mensaje al respecto el 18 de octubre.
Huckabee se negó a comentar las motivaciones de Trump para darle su apoyo o la postura de Estados Unidos sobre un Gobierno de unidad. Añadió que los empleados federales, incluidos los diplomáticos, tienen prohibido participar en actividades políticas en Israel en virtud de la Ley Hatch.
“Mi trabajo consiste en colaborar con el gobierno que resulte elegido, y eso es lo que haré”, declaró Huckabee.
“He mantenido una excelente relación de trabajo con el gobierno actual. Si continúa, estoy seguro de que seguirá así. Pero si el pueblo de Israel elige un gobierno diferente, mi trabajo será representar a Estados Unidos ante ellos con el mismo firme compromiso de ser un socio para ese gobierno”, embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee
Eisenkot rechaza una alianza
Ante el aumento de las especulaciones en las últimas semanas, Eisenkot ha restado importancia a la idea de un Gobierno de unidad nacional.
“Absolutamente no. No serviré bajo las órdenes de Netanyahu, ni siquiera en un acuerdo de rotación”, declaró la semana pasada a la emisora israelí 103FM. “Si eso sucede, lo verán. Renunciaré una hora después”.
Esta semana, sin embargo, se mostró más comedido. Al ser preguntado sobre la insistencia de Trump en la formación de un Gobierno de unidad, Eisenkot afirmó que “solo el pueblo israelí determinará el resultado de las elecciones”.
Muchos observadores políticos en Israel descartan la posibilidad de que Eisenkot y Netanyahu unan fuerzas debido a la falta de confianza entre ambos y al firme compromiso de Eisenkot de sacar del poder a Netanyahu, quien ha gobernado Israel durante casi 19 de los últimos 30 años.
En el 2020, Benny Gantz, otro general retirado, basó su campaña en la oposición a Netanyahu, pero formó un Gobierno de unidad con el Likud que colocó a Netanyahu como primer ministro en un acuerdo de alternancia en el cargo.
La coalición se desmoronó antes de que Gantz asumiera el puesto, en medio de acusaciones generalizadas de que Netanyahu había provocado su ruptura para impedir que Gantz llegara a ser primer ministro.
En las últimas semanas, incluso los propios socios de coalición de Netanyahu han expresado preocupación por sus maniobras políticas.
La semana pasada, Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, emitió un comunicado en el que acusó a Netanyahu de haber dicho a diplomáticos europeos que planeaba destituirlo después de la votación y “nombrar a Eisenkot en su lugar, y entregar estas carteras a la izquierda”.
“Netanyahu debe apoyarme en la derecha e impulsar un gobierno de derecha total”, declaró Ben Gvir a The Jerusalem Post.
“Solo así podremos salvar al Estado de Israel”, Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional.
La dificultad de formar Gobierno
Tras la votación del martes, Eisenkot podría enfrentarse a una decisión similar sobre si confiar en Netanyahu y aliarse con el Likud.
Las encuestas proyectan que Eisenkot tendría suficientes escaños para formar Gobierno con el respaldo de los llamados partidos árabes, que representan en gran medida a los israelíes de origen palestino, quienes constituyen una quinta parte de la población.
Pero algunos de los socios de Eisenkot, como el político judío de línea dura Avigdor Liberman, han descartado aliarse con los partidos árabes.
Eisenkot abordaría cualquier conversación sobre una posible alianza con Netanyahu con extrema cautela, afirmó Menachem Lazar, un destacado encuestador israelí que también dirige las encuestas del periódico Maariv.
“No hay confianza en Netanyahu dentro del ámbito político, y eso es quedarse corto”, dijo Lazar.
“Sería un suicidio político para Gadi, porque la oposición está totalmente en contra de Netanyahu. Pero claro, los políticos hacen cosas que no esperamos”, Menachem Lazar, encuestador israelí.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión