
Nueve de cada 10 hogares en Guatemala usan efectivo para compras y cobro de remesas, según encuesta del INE
Nueve de cada 10 hogares en Guatemala utilizan efectivo como medio de pago en sus compras frecuentes y ocho de cada 10 para el cobro de remesas, según los resultados de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de los Hogares (ENIFH) 2026.
El uso del efectivo en los hogares guatemaltecos predomina frente a otros medios de pago, como tarjetas de crédito, débito y otros mecanismos, según la muestra. Los resultados evidencian una oportunidad para impulsar el uso de alternativas distintas al circulante.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de los Hogares (ENIFH) 2026, que analizó los indicadores de inclusión financiera desde la perspectiva de la demanda, confirmó que el efectivo es el medio de pago predominante, sin importar el monto de las compras. Esta tendencia se observa entre hombres y mujeres, en áreas urbanas y rurales, así como en población indígena, con una participación superior al 84%.
Los resultados indican que el 93.8% de los hogares realiza compras menores de Q200 en efectivo, mientras que el 6.2% utiliza tarjetas de débito, crédito u otros medios de pago. Asimismo, el 88.6% de los hogares consultados utiliza efectivo para compras superiores a Q200, mientras que el 11.4% afirmó que paga con tarjeta de débito, crédito u otros medios disponibles.
La variable también está asociada con el cobro de remesas. Según la ENIFH, el 71.7% de los hogares que reciben estos recursos los cobra en efectivo en una agencia bancaria, mientras que el 53.7% efectúa retiros en efectivo por medio de un agente bancario, una tienda de barrio u otros establecimientos.
Es decir, ambos indicadores están vinculados y confirman que la mayoría de los hogares cobra remesas y realiza sus compras en efectivo.
El 44.9% de los hogares que reciben remesas las obtiene por medio de un depósito bancario; el 9.8%, mediante una remesadora, y el 3.6%, a través de una billetera electrónica, según los resultados que presentó el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El ingreso de divisas por remesas familiares registró en el 2025 un crecimiento anual de 18.7%, al alcanzar más de US$25 mil 530 millones, equivalentes a unos Q195 mil millones.

Efectivo lidera pagos en hogares
Cristian Cabrera Ayala, subgerente técnico del Instituto Nacional de Estadística (INE),explicó que la encuesta registró el comportamiento de los hogares respecto de los medios de pago utilizados para sus compras. Tanto en las adquisiciones menores de Q200 como en las superiores a ese monto, los encuestados manifestaron que predomina el uso del efectivo.
Añadió que este resultado es coherente con otros indicadores de inclusión financiera, como el uso de créditos, préstamos y tarjetas de crédito. Según la encuesta, solo el 11% de la población utiliza este último instrumento financiero.
“Es coherente que la mayoría de la población utilice el dinero en efectivo para hacer sus transacciones”, apuntó el subgerente.
Ejemplificó que, cuando un hogar realiza una compra menor de Q200, como en una tienda de barrio o el pago de un servicio de parqueo, suele utilizar efectivo. De igual forma, cuando adquiere un bien cuyo valor supera los Q500 o Q700, también recurre a este medio de pago.
William Ariel Cano Hernández, gerente financiero del Banco de Guatemala (Banguat),explicó la semana pasada que la institución adquirió una nueva remesa de billetes y monedas para garantizar el suministro de efectivo durante los próximos cinco años y mantener los inventarios necesarios.
“Es coherente que la mayoría de la población utilice el dinero en efectivo para hacer sus transacciones”.
Cristian Cabrera Ayala, subgerente ´técnico
Explicó que se comprarán 1,020 millones de piezas, de las cuales 600 millones corresponderán a billetes y 400 millones a monedas.
Del total de billetes, el mayor volumen corresponderá a las denominaciones de Q100, seguidas por las de Q50, Q20, Q10 y Q5.
En cuanto a las monedas, la mayor proporción corresponderá a piezas de Q1, seguidas por las de Q0.25, Q0.10 y Q0.05.
Área rural rezaga acceso financiero
Al consultarle qué hallazgos evidencian estos resultados, Cabrera remarcó que existen varias lecturas.
Explicó que el uso de las tecnologías de la información es común en la capital y en otras áreas urbanas, como las cabeceras departamentales. Sin embargo, la situación es distinta en el área rural, donde el uso de herramientas digitales, internet y la banca en línea es menor, debido a limitaciones relacionadas con el conocimiento y el acceso a medios digitales y a otras formas de pago.
El subgerente del INE añadió que los resultados de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024-2027 son útiles para impulsar campañas y acciones de educación financiera orientadas a facilitar el acceso a medios digitales y de pago, así como a servicios como créditos y seguros, con el objetivo de reducir las brechas existentes.

Uso de efectivo refleja brechas financieras
Fernando Spross, investigador de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa),afirmó que le sorprende que todavía se utilice mucho más el efectivo que los medios de pago digitales.
“Uno pensaría que los medios digitales están más implementados, pero hay grandes diferencias entre el área rural y la urbana”, remarcó.
El analista destacó que existe una brecha significativa en la inclusión financiera entre las áreas urbanas y rurales.
Spross coincidió con Cabrera en que la bancarización aún debe profundizarse, sobre todo en el área rural, ya que el uso predominante del efectivo refleja que muchas personas no tienen acceso a servicios bancarios.
Añadió que es necesario trabajar en el acceso a internet y en la disponibilidad de herramientas y servicios financieros. “Hay una oportunidad de seguir profundizando los servicios financieros”, apuntó el analista de Fundesa.
Ahorro informal supera al formal
La encuesta determinó que, a escala nacional, el 38.6% de la población cuenta con productos de ahorro formal. El INE define el ahorro como la parte del ingreso que una persona separa para utilizarla en el futuro. Es decir, corresponde a la porción del ingreso que no se destina al consumo.
En el área urbana, el indicador alcanzó el 47.5%, mientras que en el área rural fue del 27.5%.
Por departamento, Guatemala registró el mayor porcentaje de población con productos de ahorro formal, con 59.2%, seguida de El Progreso, con 53.3%; Escuintla, con 50.6%; Santa Rosa, con 48.2%, y Jutiapa, con 45%. En contraste, Huehuetenango registró el menor porcentaje, con 17%.
La muestra determinó que el 41.3% de la población cuenta con ahorro informal. El indicador fue de 44.1% en el área urbana y de 37.9% en la rural. El INE define el ahorro informal como el dinero que las personas guardan fuera del sistema financiero, ya sea en cuchubales, con familiares, mediante la compra de animales domésticos o bienes, o en cajas de ahorro no formales.
Totonicapán registró la mayor proporción de población con ahorro informal, con 55.2%, seguido de Chimaltenango, con 53%; Escuintla, con 50.8%; Santa Rosa, con 48.6%; Guatemala, con 48.3%; Izabal, con 47.3%, y Sololá, con 47.1%.
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