“Pensaron que iban a trabajar” así fueron engañados dos hondureños para combatir en la guerra de Ucrania
Dos hondureños fueron reclutados para combatir con el ejército ruso en la guerra de Ucrania tras aceptar falsas ofertas de trabajo.
Infobae ha registrado los casos de personas centroamericanas que, por medio de ofertas engañosas, son reclutadas en contra de su voluntad para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania.
El medio ha tenido acceso a las declaraciones de las hermanas de dos personas originarias de Honduras que fueron reclutadas bajo la premisa de una oportunidad laboral.
Wilfredo Lemuel Medina es uno de esos hombres. Según cuenta Infobae, el hombre, de 36 años y originario de El Progreso, se enfrentaba a una dura situación económica, pues no contaba con el dinero necesario para financiar el tratamiento de su hija de dos años, que sufre cuadros convulsivos.
El hombre fue contactado por supuestos reclutadores colombianos que le prometieron formar parte de una fábrica dedicada a la elaboración de arpones de pesca. Medina aceptó y, tras un trámite “rápido”, se fue el 29 de abril de 2026 a territorio ruso.
El medio cuenta que Medina no solo fue despojado de sus pertenencias e ingresos, sino que también fue sometido a un duro aislamiento de 15 días, durante el cual la comida escaseaba y, además, debía firmar documentos redactados en ruso, cuyo contenido desconocía.
Lo último que se sabe de Medina fue el pasado 10 de julio de 2026, cuando logró contactarse con su familia y les dijo que el ejército ruso planeaba enviarlo al Batallón Oriental de Dombás, una de las zonas más peligrosas de la guerra.
Esa fue la última llamada que la familia Medina tuvo de él. Actualmente, se desconoce su paradero.
El segundo caso es el de Héctor Gabriel Sandoval, un hombre de 31 años y padre de una niña de tres años.
En su caso, aplicó a una publicación en internet donde, sin dar detalles, se ofrecían ingresos millonarios si formaba parte del ejército ruso.
Primero iba a obtener un supuesto primer pago de más de US$15 mil, con un sueldo aproximado de US$3 mil mensuales.
También se le prometieron bonos diarios de casi US$30 mil, así como una “indemnización de US$150 mil en caso de lesiones o fallecimiento”.
Pese a que su familia intentó convencerlo de no aplicar, Sandoval lo hizo y el joven viajó el pasado 4 de mayo al Aeropuerto Internacional de Kazán.
El hombre mantenía contacto diario con su familia, con quienes hablaba de su entrenamiento. Pero también mencionaba las dificultades para obtener el dinero que le habían prometido. Al igual que Medina, lo hicieron firmar varios documentos en ruso.
La última vez que se supo de Sandoval fue el 15 de junio de 2026, cuando dijo a sus familiares que no solo lo habían separado de sus compañeros, sino que también le habían quitado su arma.
Dijo desconocer si iba a ser enviado al frente de batalla o a un taller para brindar otro tipo de apoyo. Esa fue la última comunicación que Sandoval tuvo con su familia.
Infobae afirma que estas dos historias coinciden con un reporte de abril de 2026, cuando las autoridades hondureñas confirmaron que los portales de inscripción para que los hondureños se reclutaran formaban parte de una complicada red de trata de personas.
Esto se dio a conocer luego de los reportes, en abril de 2026, sobre la fuga de cinco hondureños de los campos de entrenamiento de Rusia.
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