¿Por qué sube el diésel en Guatemala? Banguat identifica tres factores que presionan la inflación

¿Por qué sube el diésel en Guatemala? Banguat identifica tres factores que presionan la inflación

Aunque Guatemala aún cuenta con cierto margen frente a las presiones inflacionarias, el aumento de los precios de los combustibles, especialmente del diésel, ya está trasladando inflación importada a la economía nacional.

30 septiembre 2026
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Los integrantes de la Junta Monetaria (JM) ajustaron al alza la previsión de inflación para el 2026, de 3.5% a 4%, lo que representa un incremento de 0.5 puntos porcentuales respecto de la estimación original. El ajuste está asociado, principalmente, a los efectos de la inflación importada, que se han trasladado a la economía nacional por medio del encarecimiento del diésel en el mercado local.

En contraste, se mantiene la proyección de crecimiento económico en 4.3% para este año y en 4% para el 2027, según el reporte de cierre estimado para el 2026 y las perspectivas para el próximo año, elaborado en medio de un entorno internacional marcado por la incertidumbre.

El informe señala que las presiones sobre los precios no provienen únicamente de la inflación importada. También incorpora los efectos asociados al fenómeno de El Niño, por lo que advierte sobre una combinación de choques externos e internos al hacer un balance de los principales indicadores económicos internacionales y nacionales.

El análisis se conoce, además, en momentos de cambios en las principales autoridades económicas y financieras del país. Este miércoles 30 de septiembre concluyen los mandatos de Álvaro González Ricci y José Alfredo Blanco Valdés en la presidencia y vicepresidencia de la Junta Monetaria, respectivamente, así como el período de Saulo De León Durán como superintendente de Bancos.

Banguat eleva a 4% la previsión de inflación para 2026

El reporte señala que en agosto el ritmo inflacionario se situó en 3.37%, dentro del rango de la meta establecida. Para finales del 2026 y durante el 2027 se proyecta que el indicador converja hacia el valor central de la meta de inflación, fijado en 4%.

Esta proyección fue revisada recientemente por los cuerpos técnicos del Banco de Guatemala (Banguat), en un contexto en el que el comportamiento de los combustibles ha cobrado mayor relevancia en la evolución de los precios.

Johny Gramajo Marroquín, gerente económico del Banguat, explicó que, al analizar la variación interanual de las divisiones de gasto que integran la inflación, transporte registró en agosto un incremento de 13.25%, superior al observado en alimentos; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; así como en las demás divisiones.

El desglose presentado por el Banguat también muestra la evolución de los precios de la gasolina superior, la gasolina regular y el diésel, los cuales han seguido una trayectoria similar a la observada en los mercados internacionales.

Ese comportamiento tuvo una excepción durante la vigencia del primer esquema de apoyo temporal a los combustibles, que amortiguó parcialmente el traslado de los precios internacionales al mercado guatemalteco y cuya vigencia concluyó en julio.

Las autoridades explicaron que, con la entrada en vigor de la exención temporal de impuestos a las gasolinas y al diésel, se esperaría una reducción en los precios que podría incidir posteriormente en el índice general de precios.

Por otro lado, indicaron que el aumento de la demanda de diésel también está asociado con un mayor dinamismo de la actividad económica, debido a la importancia de este combustible para el transporte y otras actividades productivas.

Tres factores externos presionan el precio del diésel

El análisis identifica al menos tres factores externos que han incidido en el comportamiento del precio internacional del diésel: las tensiones en Oriente Medio, los cambios en la demanda originados durante la pandemia de covid-19 y las consecuencias del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Al analizar la variación interanual de las divisiones de gasto que integran la inflación, transporte registró en agosto un incremento de 13.25%, superior al observado en alimentos; vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; así como en las demás divisiones.

En el caso de Oriente Medio, la interrupción del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz afectó la disponibilidad de petróleo y productos refinados, entre ellos el diésel con destino a Europa y Asia. Esto generó presiones sobre los inventarios y el funcionamiento de las refinerías a escala mundial.

Otro elemento se remonta a la pandemia de covid-19, cuando se registró una elevada demanda de diésel vinculada al transporte de carga. De acuerdo con el análisis, ese consumo se mantuvo durante el posterior proceso de recuperación de la actividad económica mundial.

El tercer factor corresponde al conflicto entre Rusia y Ucrania. Desde el 2022, las sanciones internacionales contra Rusia modificaron los flujos mundiales de combustibles. La Unión Europea prohibió las importaciones de diésel ruso y sustituyó parte de ese suministro con productos refinados procedentes de Asia y Estados Unidos, mientras Rusia redirigió exportaciones hacia otros mercados, entre ellos China e India.

A estas alteraciones se sumaron en el 2026 los ataques ucranianos con drones contra infraestructura de refinación rusa y las restricciones a las exportaciones de diésel, factores que redujeron la disponibilidad del producto y obligaron a algunos compradores a buscar fuentes alternativas de abastecimiento.

Tres factores internos amplifican el alza del diésel

En el contexto interno, existen condiciones que amplifican la transmisión de los precios internacionales del diésel al mercado guatemalteco. Entre estas figuran la dependencia de las importaciones, el aumento de la demanda y el nivel de los inventarios internos.

Gramajo Marroquín explicó que el país es un importador neto de combustibles y, por lo tanto, está directamente expuesto a las variaciones de los precios internacionales.

Guatemala importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que se considera un “tomador de precios”. Esto significa que el país no determina el precio de estos productos y que los movimientos del mercado energético internacional se trasladan al mercado local.

A esta dependencia se suma una mayor demanda interna de diésel. Según Gramajo Marroquín, el dinamismo de la actividad económica ha provocado que su consumo registre tasas de crecimiento positivas durante los últimos años, aumentando así los requerimientos de este combustible en el país.

El tercer factor corresponde a los inventarios internos. El análisis del Banguat establece que actualmente tienen una cobertura aproximada de 18 días y se encuentran por debajo del 50% de la capacidad instalada de almacenamiento, una condición que incrementa la exposición del mercado nacional ante las variaciones externas.

Fuente original: Prensa Libre

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