¿Qué es el impuesto del ICE? El impacto de las redadas en los empleos, los precios y la vivienda
La campaña de detenciones y deportaciones de Donald Trump provocó un alza de precios en bienes y servicios debido al “impuesto del ICE”.
Según America’s Voice (AV), organización sin fines de lucro de EE. UU. dedicada a promover reformas migratorias integrales y defender los derechos de los inmigrantes, la campaña de deportaciones del gobierno de Donald Trump no solo separa familias y cobra vidas, sino que también reduce la fuerza laboral en sectores económicos cruciales.
Asimismo, la campaña de detenciones y deportaciones del mandatario republicano provoca un alza de precios en bienes y servicios debido al “impuesto del ICE”, en referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, la agencia federal encargada de aplicar las leyes migratorias y aduaneras dentro del territorio de Estados Unidos.
De acuerdo con el último informe de America’s Voice (AV), “los precios están subiendo más rápidamente en las categorías que más dependen de la mano de obra migrante”, debido a que, desde que el presidente estadounidense Donald Trump asumió su segundo mandato, se ha intensificado una violenta campaña de controles migratorios.
Frente a este escenario, el reporte se basa en un análisis de Economic Insight and Research Consulting, una firma de consultoría enfocada en la investigación de políticas públicas, que encontró que “los precios básicos subieron un 2.6%, pero los bienes y servicios que requieren mano de obra migrante registraron alzas superiores a esa cifra”.
Aumenta la violencia migratoria
Conforme a lo expuesto en el análisis de Economic Insight and Research Consulting, las alzas fluctuaron entre el 6.3% y el 32.1%. Por ejemplo, “la lechuga subió un 32.1%, la fruta en conserva un 7.9%, los cítricos frescos un 6.3%, las manzanas un 7.1%, el cuidado asistido a domicilio un 10.7%, la jardinería un 10.8% y la leche un 9%” en EE. UU.
Por lo tanto, la violenta campaña de controles migratorios ha ido reduciendo la población inmigrante y trabajadora y, en consecuencia, la fuerza laboral estadounidense mediante deportaciones, autodeportaciones, la cancelación de permisos de trabajo y otras iniciativas para reducir tanto la migración autorizada como la indocumentada.
Esta situación impacta en sectores de la economía que dependen de la mano de obra indocumentada, dado que, según CNN, en la agricultura, el 68% de los trabajadores son migrantes y el 42% de ellos son indocumentados. El 39.8% de los cuidadores a domicilio son inmigrantes y, en la jardinería, el 39% de los trabajadores son migrantes.
A su vez, otro sector que se ha visto afectado es el de la construcción, donde el 26% de los trabajadores son inmigrantes y la mitad de ellos son indocumentados. Por ello, el reporte de AV indica que “la construcción se está estancando y las viviendas nuevas son más caras, precisamente donde la mano de obra inmigrante es más escasa”.
Deportaciones y desocupación
“Los estados que más dependen de los trabajadores migrantes de la construcción están experimentando descensos en el empleo, una caída en las licencias de construcción y un aumento en los precios de las viviendas nuevas, mientras que las regiones menos dependientes de mano de obra inmigrante registran crecimiento”, agregó el reporte.
Por ejemplo, en el oeste del país, donde el 25% de la fuerza laboral está compuesta por migrantes, el precio de las viviendas nuevas aumentó un 8.2%. En el sur, donde el 23% de la fuerza laboral es extranjera, el precio de las viviendas nuevas aumentó un 15.4%. Pero en el norte, con menos inmigrantes, el precio de las viviendas se mantuvo.
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