
Restauración del templo de San Andrés Xecul avanza pese a ausencia de trámite formal ante Cultura
La restauración del templo de San Andrés Xecul continúa en tres fases con la participación de artesanos locales, aunque el Ministerio de Cultura señala que no recibió solicitud formal para la intervención y mantiene un proceso de denuncia.
La restauración del templo de San Andrés Xecul, ubicado en Totonicapán, ha generado un debate entre artesanos locales y el Ministerio de Cultura y Deportes, luego de que los primeros avanzaran en el proceso sin que la cartera estatal haya recibido una solicitud formal para dicha intervención.
El proyecto de restauración, ejecutado por el colectivo artístico C. N. B’ALAM, se desarrolla en tres fases y se encuentra próximo a concluir, según han informado sus representantes. El trabajo no solo consiste en la aplicación de pintura, sino en un proceso integral que busca conservar y resaltar la identidad visual tradicional del templo.
Proceso y fases de la restauración
La primera etapa consistió en una limpieza profunda de la fachada con el objetivo de eliminar restos de pintura deteriorada que amenazaban con desprenderse, comprometiendo la integridad del inmueble. Posteriormente, se aplicó una capa base para mejorar la adherencia y durabilidad de la nueva pintura.
Conforme a publicaciones del colectivo en redes sociales, el inicio de los trabajos se registró el 4 de marzo de 2026, con la preparación de la superficie. Para el 8 de marzo, se había recubierto la fachada con pintura blanca, dando paso a la aplicación del característico amarillo intenso que distingue al templo de San Andrés Xecul.
Actualmente, la tercera fase se enfoca en la restauración de más de 200 figuras ornamentales que conforman la fachada del templo, retomando sus colores originales. Los artesanos han destacado que las labores cuentan con el respaldo de la comunidad local, que ha mostrado interés en mantener en condiciones óptimas este patrimonio cultural.
El representante del colectivo expresó que los trabajos podrían finalizar en un plazo estimado de siete a ocho días, alrededor de mediados de marzo de 2026. Este avance ha sido documentado y difundido a través de diferentes medios y plataformas digitales, mostrando el antes y después de la intervención.
Posición del Ministerio de Cultura y Deportes
Por su parte, el Ministerio de Cultura y Deportes ha manifestado que no ha recibido ninguna solicitud formal para autorizar la restauración del templo. La institución explicó que el 17 de febrero de 2026 se notificó al comité de la iglesia sobre los procedimientos administrativos que se deben seguir para solicitar la autorización correspondiente ante la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural.
Según la cartera, dicho proceso no fue iniciado por parte de los vecinos, cofradías o autoridades comunitarias. Además, se informó que una visita de supervisión programada para el 7 de marzo no pudo llevarse a cabo debido a la oposición manifestada por algunos miembros de la comunidad, quienes solicitaron que el equipo se retirara.
El Ministerio reiteró su disposición para establecer un diálogo con el párroco y los vecinos con el fin de colaborar en la preservación del patrimonio cultural, enfatizando que la ausencia de un trámite formal impide que se puedan supervisar y garantizar la correcta ejecución de los trabajos.
Procedimiento oficial para intervenciones en patrimonio cultural
La normativa vigente en Guatemala establece que cualquier intervención en bienes culturales inmuebles debe ser previamente autorizada por la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural. Para ello, las comunidades, parroquias o autoridades locales deben presentar una solicitud acompañada de un expediente técnico que incluya un análisis histórico del inmueble, evaluación de materiales, diagnóstico de deterioro y un plan detallado de restauración.
Este expediente es evaluado por instancias especializadas como el Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Inmuebles, que emite un dictamen sobre la procedencia y viabilidad de los trabajos. Solo tras la aprobación y emisión de una resolución administrativa se permite iniciar la intervención.
Durante el desarrollo del proyecto autorizado, las autoridades tienen la facultad de efectuar supervisiones para garantizar que se cumplan los estándares técnicos y de conservación establecidos. El incumplimiento de este procedimiento puede derivar en denuncias y acciones legales para proteger el patrimonio cultural.
Contexto local y relevancia patrimonial
El templo de San Andrés Xecul es un referente cultural y arquitectónico en Totonicapán, reconocido por su fachada tradicional pintada en amarillo intenso y decorada con numerosas figuras ornamentales. Este inmueble forma parte del patrimonio cultural intangible y tangible de Guatemala, representando la identidad y tradición de la comunidad local.
La intervención sobre este tipo de bienes requiere especial atención y respeto por los procesos legales, técnicos y comunitarios para garantizar su conservación a largo plazo, evitando daños irreversibles.
Conclusión
La restauración del templo de San Andrés Xecul se encuentra en una etapa avanzada gracias al trabajo de artesanos locales, quienes buscan preservar la estética y el valor cultural del inmueble. Sin embargo, la falta de un procedimiento formal ante el Ministerio de Cultura y Deportes ha generado un proceso de denuncia y mantiene en vilo la legalidad de la intervención.
Es fundamental que las comunidades y autoridades locales sigan los protocolos establecidos para la protección del patrimonio cultural, garantizando que las restauraciones se realicen con el aval técnico y legal correspondiente. La colaboración entre el Estado y las comunidades es clave para conservar el legado histórico de Guatemala de manera sostenible y respetuosa.
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