San José Pinula aguarda la beatificación del padre Hermógenes López Coarchita, símbolo de fe y servicio

San José Pinula aguarda la beatificación del padre Hermógenes López Coarchita, símbolo de fe y servicio

San José Pinula se prepara con esperanza para la posible beatificación del padre Hermógenes López Coarchita, asesinado en 1978 y reconocido por su servicio y fe heroica.

8 marzo 2026
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San José Pinula, municipio de Guatemala, se encuentra expectante ante el posible avance en la causa de beatificación del padre Eufemio Hermógenes López Coarchita, quien fuera párroco de esta localidad y asesinado en 1978. El proceso, que lleva casi dos décadas desde su apertura formal, está siendo analizado actualmente por los consultores teológicos del Dicasterio de los Santos en Roma, y se espera una respuesta en los próximos días.

El padre Hermógenes fue nombrado párroco de San José Pinula el 28 de noviembre de 1966, desempeñando su ministerio por doce años hasta su muerte el 30 de junio de 1978, cuando fue asesinado al regresar de la visita a un enfermo. Su vida y obra han dejado una huella profunda en la comunidad local, que aún recuerda con cariño y respeto su entrega, humildad y servicio a los más necesitados.

Un legado de fe y servicio en San José Pinula

Vecinos y feligreses de San José Pinula, a quienes el sacerdote solía llamar cariñosamente “mis pinulas”, mantienen viva su memoria como un ejemplo de vida cristiana. Graciela García, residente del municipio, expresó que en su hogar esperan con fe el anuncio oficial del Vaticano: “Ya tenemos la ametralladora comprada. Esperamos que pronto se dé su tan merecido ascenso a los altares. El padre Hermógenes ha estado siempre presente en nuestras familias y en nuestra vida de fe desde que éramos niños”.

Para Luis Guillermo Ramírez, otro miembro de la comunidad, la causa de beatificación es un reconocimiento a la valentía y la autenticidad de la fe del sacerdote: “Él vivió su fe de manera heroica, prodigando amor y servicio. La fe cristiana es amor al límite, y él dio su vida entera por amor a sus pinulas”.

El proceso de beatificación y su evolución

En 2006 la Arquidiócesis de Guatemala solicitó formalmente a la Congregación de las Causas de los Santos que se iniciara la causa de beatificación y canonización del padre Hermógenes. Un año después, el 2007, se abrió la causa y fue declarado “Siervo de Dios”. Desde entonces, se han recopilado testimonios, documentos y evidencias para fundamentar su vida de virtudes heroicas y martirio.

El 5 de marzo de 2026, el Dicasterio de los Santos inició el análisis de la Positio, documento que compila la investigación diocesana. Este paso es fundamental para que, si es aprobado, el padre Hermógenes pueda ser declarado “Beato”.

La esperanza crece en San José Pinula y en distintos sectores eclesiásticos. La hermana Nancy Monterroso, de la congregación terciaria capuchina, compartió que desde que se enteró del análisis de la Positio ha intensificado sus oraciones: “Estoy más al pendiente de las noticias de la Arquidiócesis, con ilusión y esperanza de que se reconozca su entrega y amor a Cristo y a nuestro pueblo”.

De manera similar, la hermana Elsa Rosales Montezuma expresó su confianza en que el testimonio activo y profético del padre Hermógenes sea reconocido en la Iglesia universal.

Memorias y testimonios que mantienen viva su figura

Numerosos pinultecos recuerdan al sacerdote por su cercanía y dedicación, y trasmiten su legado a las nuevas generaciones. Por ejemplo, Amanda Solares rememoró que cuando era niña el padre Hermógenes compartía con los niños, regalaba dulces y se preocupaba por el bienestar de la comunidad: “Nos hizo un quiosquito para hacer tareas y nos invitaba a tomar café u horchata. Durante el terremoto de 1974, visitaba casa por casa para verificar el estado de la gente”.

Alan Pérez, quien recibió las historias de su familia sobre el sacerdote, destacó que la fe en el padre Hermógenes ha sido transmitida desde su bisabuela hasta él mismo, reforzada por la imagen del “Padrecito bueno” que siempre estuvo cercano a sus feligreses.

Por su parte, Celeste Castillo narró que en momentos de incertidumbre acudió a la capilla donde reposan los restos del sacerdote y sintió una respuesta espiritual que fortaleció su fe.

Para José Iboy, los grupos parroquiales continúan pidiendo a Dios por la beatificación, reconociendo el impacto del padre Hermógenes no solo por su martirio, sino también por su planificación y legado organizativo dentro de la comunidad.

Jóvenes como Alexander Rosales ven en la vida del sacerdote un modelo de amor, entrega y servicio, y esperan que su intercesión sea reconocida oficialmente en la Iglesia.

Un símbolo de esperanza y fe para San José Pinula

La posible beatificación del padre Hermógenes representa para muchos habitantes un motivo de orgullo y alegría, así como una fuente de esperanza espiritual. Nelson García expresó que contar con un santo en San José Pinula sería algo maravilloso y una bendición para la comunidad.

Evelyn Recinos destacó que la espera ha sido acompañada por oración constante y confianza en que pronto se reconozca su santidad debido a los testimonios de milagros atribuidos a su intercesión.

Asimismo, Amílcar Castellanos recordó que su padre recibió la primera comunión de manos del padre Hermógenes, y la posibilidad de que sea reconocido internacionalmente como santo llena de alegría a muchas familias del municipio.

Trayectoria y vida del padre Hermógenes López Coarchita

El padre Hermógenes nació el 16 de septiembre de 1928 en Ciudad Vieja, Sacatepéquez, siendo el tercero de ocho hermanos. Ingresó al Seminario Conciliar de la Arquidiócesis a los 15 años y fue ordenado sacerdote el 7 de noviembre de 1954.

Tras llegar a San José Pinula en noviembre de 1966, dedicó su ministerio a acompañar y servir a la comunidad durante doce años, hasta su trágica muerte en 1978. Su vida se caracterizó por un compromiso profundo con la fe, el servicio a los pobres y la defensa de los derechos humanos, valores que lo han hecho merecedor del respeto y devoción de sus feligreses.

Actualmente, la evaluación en Roma del Dicasterio de los Santos es un paso decisivo para que el padre Hermógenes sea declarado beato, lo que abriría el camino a su canonización y al reconocimiento oficial de su santidad a nivel mundial.

San José Pinula y Guatemala en general aguardan con esperanza y fervor esta noticia que podría honrar la memoria de uno de sus hijos más queridos y ejemplares, reflejo de la fe y el amor cristiano vividos hasta el sacrificio máximo.

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