
Soldados caminan hacia operaciones en Petén por falta de recursos, afirma experto que respalda cooperación con EE. UU.
Robert Ellis, experto en seguridad hemisférica, considera que las limitaciones para controlar corredores estratégicos utilizados por el narcotráfico, como Petén, refuerzan la necesidad de ampliar la cooperación entre Guatemala y Estados Unidos.
El narcotráfico y el crimen organizado transnacional plantean desafíos cada vez mayores para Guatemala, particularmente en Petén y otras zonas fronterizas donde persisten limitaciones para ejercer control territorial, según Robert Evan Ellis, especialista en seguridad hemisférica del Strategic Studies Institute del U.S. Army War College.
Durante una entrevista con Prensa Libre Radio, Ellis señaló que las actividades de grupos criminales en la región han evolucionado en los últimos años, lo que ha incrementado la presión sobre las instituciones encargadas de la seguridad.
El analista recordó episodios recientes, como incursiones de grupos criminales procedentes de México y enfrentamientos registrados en áreas fronterizas, además de la persistencia de rutas utilizadas para el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
A su criterio, estos fenómenos evidencian la necesidad de fortalecer la presencia estatal en corredores estratégicos y mantener una coordinación más estrecha con socios regionales, particularmente con Estados Unidos y México.
Preocupación por corredores estratégicos
Ellis afirmó que Guatemala continúa siendo un país de tránsito para el narcotráfico, aunque observa señales preocupantes de una expansión de otras actividades criminales dentro del territorio nacional.
El experto mencionó el hallazgo de laboratorios de procesamiento de cocaína, así como el ingreso de precursores químicos utilizados para la elaboración de drogas sintéticas, factores que considera indicios de una transformación gradual de las operaciones criminales en la región.

“Lo que yo veo es una preocupación por la expansión de todas estas actividades, lo que requiere una presencia estatal más fuerte, especialmente en ciertas zonas que son como corredores para movilización y ciertas áreas de acceso remoto, como este parque nacional en Petén, además de departamentos como Huehuetenango y San Marcos”, indicó.
Según Ellis, la ausencia o limitada presencia estatal en algunos territorios podría facilitar que actividades que actualmente tienen una escala reducida evolucionen hacia estructuras criminales más complejas.
Capacidades limitadas
El analista también expresó preocupación por las capacidades disponibles para ejercer control territorial en zonas utilizadas por estructuras criminales.
“Me preocupa que hasta ahora, por falta de recursos, el Ejército de Guatemala tenga dificultades para cubrir estas áreas. La brigada de alta montaña realmente no está equipada para operar como una brigada de alta montaña y la brigada selvática no está bien equipada para cubrir Petén”, afirmó.
Ellis agregó que ha conocido casos que reflejan las limitaciones de movilidad para atender operaciones en áreas remotas del país.
“He escuchado historias de soldados caminando hacia operaciones en Petén por falta de aerotransporte, por ejemplo”, señaló.
Además, indicó que el país enfrenta dificultades para responder a otras modalidades del narcotráfico. “Guatemala intenta interceptar narcovuelos con helicópteros, con radares, que poco funciona. Entonces, todo esto de la producción, del tránsito y de otras actividades ilícitas continúa representando un desafío”, comentó.
“Sin más capacidades estatales para poner control sobre el territorio nacional, esos problemas grandes se ponen más grandes aún. Esa es mi preocupación”, advirtió.

Cooperación con Estados Unidos
Frente a este panorama, Ellis considera que la cooperación entre Guatemala y Estados Unidos puede contribuir al fortalecimiento de las capacidades nacionales.
El analista destacó que la colaboración bilateral ya incluye capacitación, intercambio de inteligencia, apoyo a fuerzas especiales y proyectos para fortalecer capacidades marítimas y logísticas.
También interpretó el reciente levantamiento de restricciones para la adquisición de equipo militar estadounidense como una muestra de confianza hacia Guatemala y una señal de interés por profundizar la cooperación.
“Lo que yo veo con este nuevo cambio es un reconocimiento de la confianza que los Estados Unidos tienen en Guatemala y este deseo de seguir cooperando de forma más estrecha”, afirmó.
No obstante, aclaró que el apoyo bilateral no es reciente. “No es algo completamente nuevo. Esta cooperación en armas, capacitación y capacidades ya sigue desde hace muchos años”, agregó.
Para Ellis, el principal desafío consiste en fortalecer las instituciones encargadas de la seguridad y ampliar las capacidades operativas del Estado para responder a una amenaza que continúa evolucionando en la región.
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