Solo 60 km de la CA-2 cumplen estándares mínimos de seguridad vial hacia México

Solo 60 km de la CA-2 cumplen estándares mínimos de seguridad vial hacia México

Un reciente estudio sobre la carretera CA-2 hacia México identificó que apenas 60 km cumplen con los estándares mínimos de seguridad vial, poniendo en riesgo a motociclistas, ciclistas y peatones. Se propone un plan de inversión de Q1,300 millones para...

5 febrero 2026
0

La carretera CA-2 Occidente, que conecta el departamento de Escuintla con Tecún Umán en San Marcos y forma parte del corredor Puebla-Panamá, enfrenta serias deficiencias en materia de seguridad vial. Un análisis realizado con la tecnología del Programa Internacional de Evaluación de Carreteras (iRAP) ha revelado que solo cerca de 60 kilómetros del tramo de 200 kilómetros evaluados cumplen con los estándares mínimos internacionales para garantizar la seguridad de los usuarios.

Este corredor es fundamental para la movilidad regional, el comercio y el transporte de carga, además de ser transitado diariamente por aproximadamente 450 mil personas. Sin embargo, la infraestructura actual no ofrece condiciones adecuadas para proteger a los usuarios más vulnerables, como motociclistas, ciclistas y peatones.

Evaluación de seguridad vial y hallazgos clave

El estudio, que abarcó tanto calzadas principales como segmentos divididos, utilizó una metodología internacional que clasifica las carreteras según un sistema de estrellas donde una representa mayor riesgo y cinco, condiciones óptimas. Los resultados fueron preocupantes: solo el 30 % del tramo evaluado alcanzó tres estrellas, el mínimo recomendado para ocupantes de vehículos. El 70 % restante se ubicó entre una y dos estrellas, indicando niveles críticos de riesgo.

Para los motociclistas, quienes representan entre el 20 % y el 40 % del tránsito en esta vía, apenas el 15 % del tramo obtiene una calificación de tres estrellas o superior. De hecho, el 50 % de las víctimas fatales registradas en 2024 estuvieron relacionadas con motociclistas, uno de los grupos más vulnerables.

La situación para peatones y ciclistas es aún más alarmante: la mayoría de los tramos evaluados reciben una estrella, la calificación más baja, debido a la ausencia de infraestructura adecuada, lo que incrementa el riesgo de accidentes graves y fatales.

Factores de riesgo identificados

Impacto de la inseguridad vial y costos asociados

Guatemala registra anualmente más de 2 mil muertes por siniestros viales, con una tasa de mortalidad cercana a 12 por cada 100 mil habitantes, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, aproximadamente 104 mil personas resultan lesionadas en accidentes de tránsito cada año. Estos siniestros representan un costo económico equivalente al 3.1 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

El análisis realizado concluye que, sin intervenciones, en las próximas dos décadas podrían registrarse alrededor de 25 mil 600 víctimas fatales y lesiones graves en la CA-2. Sin embargo, la implementación de un plan integral permitiría reducir estas cifras en un 80 %, previniendo cerca de 20 mil muertes y lesiones graves.

Propuesta de mejora e inversión

El plan de intervención contempla 94 medidas específicas con una inversión estimada en Q1,300 millones, orientadas a elevar la seguridad vial y la calificación de la carretera. Entre las acciones principales destacan:

Retos y recomendaciones para la seguridad vial en Guatemala

La falta de infraestructura vial segura no solo representa un problema individual, sino un desafío sistémico que requiere un enfoque integral en el diseño, construcción y gestión de las vías. Tradicionalmente, la seguridad vial se ha abordado desde el comportamiento de los usuarios, pero hoy se reconoce que la infraestructura juega un papel fundamental en prevenir accidentes y salvar vidas.

Uno de los retos destacados es la necesidad de formar profesionales locales especializados en seguridad vial que puedan realizar evaluaciones constantes y promover políticas públicas basadas en evidencia. Además, es fundamental institucionalizar estos análisis para garantizar su permanencia y aplicación en la planificación vial a largo plazo.

Finalmente, la asignación eficiente de recursos públicos debe orientarse hacia intervenciones que maximicen el impacto en la reducción de siniestros, entendiendo la seguridad vial como una inversión inteligente y no como un gasto adicional.

Conclusión

La evaluación de la carretera CA-2 que conecta Escuintla con San Marcos expone la urgente necesidad de mejorar la seguridad vial en una vía estratégica para Guatemala. Solo un pequeño porcentaje del tramo cumple con los estándares internacionales mínimos, poniendo en riesgo a miles de usuarios cada día. La propuesta de un plan integral con inversión considerable apunta a salvar vidas y reducir costos económicos asociados a los accidentes de tránsito, marcando un camino necesario para avanzar hacia carreteras más seguras y sostenibles para todos.

Comentarios (0)

Sé el primero en comentar este artículo.

Debes iniciar sesión para poder comentar.

Iniciar sesión