“Tengo una granada”: la broma que terminó con un cubano arrestado en el aeropuerto de Miami
Informar intencionalmente sobre una amenaza de bomba, a sabiendas de que es falsa, es ilegal y se castiga con severidad, según se procese como delito menor o grave.
Durante la tarde del pasado lunes 31 de agosto, un cubano de 52 años fue arrestado después de decirle “en broma” a un empleado de American Airlines, la aerolínea más grande del mundo en número de pasajeros transportados y vuelos diarios, en el Aeropuerto Internacional de Miami, Florida (MIA), que llevaba consigo una granada.
Conforme a lo expuesto por la cadena de televisión estadounidense Univisión, Osniel Blanco López, residente de Miami, una ciudad internacional en el extremo sureste de Florida, se encontraba en el mostrador de boletos cuando un agente de American Airlines le preguntó, como parte del protocolo, si llevaba algún “artículo peligroso”.
Por lo tanto, de acuerdo con el informe del arresto de las autoridades, Osniel Blanco López respondió que no llevaba ningún artículo peligroso, pero luego añadió en español: “Tengo una granada” y se rio. Sin embargo, otro agente de boletos le respondió que “eso no es una broma” y llamó a la Policía del Aeropuerto de Miami, Florida.
Frente a este escenario, aunque un perro K-9 de trabajo adiestrado específicamente para las tareas de seguridad, patrullaje, rescate y detección de explosivos no encontró granadas en el equipaje de Osniel Blanco López, el cubano de 52 años fue trasladado a la estación de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade en el aeropuerto internacional.
La broma terminó en detención
A pesar de que Osniel Blanco López recalcó a las autoridades que “solo estaba bromeando” cuando hizo el comentario sobre la granada, el cubano ahora enfrenta un cargo por presentar un reporte falso sobre la colocación de una bomba en un aeropuerto, una imputación penal que sanciona el acto de alertar maliciosamente al público.
Ante esta situación, Osniel Blanco López permaneció detenido en el Turner Guilford Knight Correctional Center hasta la noche del lunes 31 de agosto y un juez encontró causa probable y fijó su fianza en US$1 mil (Q8 mil), ya que, lejos de considerarse una simple broma, este comportamiento está tipificado en las leyes penales de EE. UU.
“Estas bromas provocan pánico masivo, interrumpen servicios esenciales y desvían costosos recursos de los cuerpos de emergencia. Lo que sí les puedo asegurar es que el chiste le costará bien caro: bienvenido a la lista de no vuelos para siempre”, agregó un usuario en redes sociales, donde el caso ha despertado duras críticas a Blanco López.
“Hay que estar loco o creerse muy chistoso para hacer esa broma. Por gracioso, en este país las palabras sí tienen peso y la ley también”, añadió otro internauta, quien aseguró que Osniel cometió un delito grave de segundo grado, de manera que las penas podían alcanzar hasta 15 años de prisión y multas de hasta US$10 mil (Q80 mil).
Consecuencias de la broma
De conformidad con el Código Penal de Florida, informar intencionalmente sobre una amenaza de bomba, a sabiendas de que es falsa, es ilegal y se castiga con severidad, dependiendo de si se procesa como delito menor o grave. Por ello, el bromista tiene la obligación de reembolsar al Estado las pérdidas económicas generadas por el caso.
Además, esta situación mancha los antecedentes penales del responsable, de manera que el registro de la broma será permanente y podría afectarlo en la búsqueda de empleo, su estatus migratorio o sus viajes internacionales, considerando que los cubanos en Estados Unidos forman la comunidad de la diáspora más grande de ese país.
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