Tras la sentencia contra “El Mayo” Zambada, la DEA anuncia ofensiva contra redes criminales y funcionarios corruptos
La DEA aseguró que, tras la condena de Ismael “El Mayo” Zambada, intensificará la persecución contra líderes del narcotráfico y funcionarios corruptos.
La Administración para el Control de Drogas (DEA, en inglés) advirtió que, tras la condena a cadena perpetua de Ismael “El Mayo” Zambada, continuará las acciones contra los líderes del narcotráfico, las organizaciones criminales y los funcionarios gubernamentales vinculados con estas estructuras.
El director de la DEA, Terrance Cole, afirmó que la sentencia contra quien fuera uno de los principales líderes del cartel de Sinaloa representa un paso importante, pero aseguró que la labor de la agencia está lejos de concluir.
“Un gran día, por supuesto, pero déjenme ser claro. Esto no es el final, es solo el comienzo”, declaró Cole al salir de la Corte Federal de Brooklyn, en Nueva York, según una publicación del diario La Vanguardia.
El funcionario aseguró que la agencia continuará persiguiendo a quienes participen en el tráfico de drogas o colaboren con las organizaciones criminales desde cargos públicos.
“Es una advertencia para todos los líderes de carteles y empresas criminales globales: si trafican con drogas mortales, si lucran con el sustento de otros y amenazan a los ejércitos, la DEA va por ustedes. Bueno, si trafican con drogas o son funcionarios gubernamentales corruptos, la DEA va por ustedes”, afirmó.
Cole agregó que la estrategia de la agencia contempla desmantelar las estructuras financieras que sostienen a las organizaciones criminales.
“Nuestro trabajo está lejos de terminar. Desmantelaremos sus redes. Cortaremos sus líneas de vida financieras”, expresó.
En un comunicado divulgado por la DEA, el director sostuvo que la condena contra Zambada envía un mensaje a las organizaciones criminales de que las autoridades estadounidenses continuarán su persecución sin importar el tiempo que transcurra.
“La sentencia envía un mensaje claro a todos los carteles y a todos los líderes terroristas extranjeros: sin importar cuán poderosos lleguen a ser o cuánto tiempo evadan a la justicia, la DEA no dejará de perseguirlos”, indicó.
Asimismo, señaló que Ismael “El Mayo” Zambada García dirigió durante décadas una organización dedicada al narcotráfico, responsable de alimentar la violencia, corromper instituciones públicas y traficar fentanilo hacia Estados Unidos.
“Durante décadas, Ismael ‘El Mayo’ Zambada García ayudó a liderar el cartel de Sinaloa, alimentando la violencia, corrompiendo instituciones públicas y traficando fentanilo hacia Estados Unidos, donde se ha convertido en un arma de destrucción masiva que ha cobrado innumerables vidas estadounidenses. Este resultado refleja la determinación inquebrantable de la DEA y de nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley, quienes nunca dejaron de perseguir este caso. La justicia no tiene fecha de caducidad, y nuestra determinación tampoco. Seguiremos actuando contra los líderes del cartel de Sinaloa y contra toda organización criminal que amenace al pueblo estadounidense”, manifestó.
Más de cuatro décadas al frente del cartel de Sinaloa
Ismael “El Mayo” Zambada García, considerado durante décadas uno de los principales dirigentes del cartel de Sinaloa, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal federal de Nueva York, con lo que concluyó uno de los procesos judiciales más relevantes contra el narcotráfico mexicano.
Zambada, de 76 años, nació en el estado mexicano de Sinaloa, región que junto con Durango y Chihuahua integra el denominado Triángulo Dorado, una zona montañosa identificada históricamente como uno de los principales centros de producción de drogas en México.
A diferencia de otros capos del narcotráfico, Zambada mantuvo un perfil discreto durante gran parte de su trayectoria. Evitó la exposición pública y permaneció oculto durante décadas, mientras era buscado por las autoridades de México y Estados Unidos.
En una entrevista concedida a la revista Proceso en el 2010, una de las pocas que ofreció públicamente, afirmó:
“El monte es mi casa, mi familia, mi protección, mi tierra, el agua que bebo”.
De acuerdo con la información disponible, comenzó a trabajar desde joven en labores agrícolas y posteriormente se incorporó al narcotráfico en 1969.
Su ascenso dentro del crimen organizado coincidió con la desintegración del cartel de Guadalajara a finales de la década de 1980. Posteriormente consolidó el cartel de Sinaloa junto con Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, Héctor “El Güero” Palma y otros integrantes.
Mientras Guzmán Loera se convirtió en una figura ampliamente conocida, Zambada permaneció oculto en la sierra del noroeste de México.
En el 2021, durante una conversación con el periodista mexicano Diego Enrique Osorno, declaró:
“De (Pancho) Villa dijeron igual, que era terrorista… Ahora Estados Unidos nos va a decir terroristas a nosotros”.
Tras la captura y extradición de Joaquín “El Chapo” Guzmán entre el 2016 y el 2017, Zambada quedó como la principal figura histórica del cartel de Sinaloa, aunque la organización enfrentó múltiples procesos judiciales en Estados Unidos, entre ellos el de su hijo Vicente Zambada Niebla, alias “El Vicentillo”, quien colaboró con las autoridades estadounidenses.
Captura y sentencia
La captura de Zambada ocurrió en julio del 2024, cuando fue trasladado a Estados Unidos después de aterrizar en una avioneta cerca de Texas junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Según su versión, fue llevado al país contra su voluntad.
Posteriormente se declaró culpable de los cargos relacionados con narcotráfico que enfrentaba ante un tribunal federal de Nueva York.
El juez Brian Cogan, quien también presidió el juicio contra Guzmán Loera, le impuso cadena perpetua.
Antes de conocer la sentencia, Zambada dirigió un mensaje en el que pidió perdón a las víctimas de sus actividades criminales, pidió el fin de la violencia en México e instó a los jóvenes a mantenerse alejados del narcotráfico.
“Nadie gana en este tipo de guerra”.
También expresó:
“No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad”.
La resolución judicial no incluyó una multa económica, aunque ordenó el decomiso de US$15 mil millones, monto solicitado por la Fiscalía como equivalente a las ganancias obtenidas por sus actividades ilícitas.
La defensa solicitó que, debido a sus problemas de salud, fuera trasladado a una prisión con atención médica especializada. Durante la audiencia, Zambada ingresó caminando con dificultad y presentó problemas para seguir el proceso pese a contar con traducción simultánea.
En la entrevista concedida a Proceso en el 2010, también había reconocido que temía ser encarcelado en Estados Unidos.
“Si me atrapan o me matan, nada cambia (…) El narco está en la sociedad, arraigado como la corrupción”.
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