
Trasladan a alias “El Lobo” y cabecillas de la Rueda del Barrio 18 a área restringida en Granja Canadá
Nueve integrantes de la Rueda del Barrio 18, entre ellos alias “El Lobo”, fueron trasladados a un sector restringido de la Granja Penal Canadá, donde permanecen aislados e incomunicados bajo estrictos protocolos de seguridad.
En un operativo de alta seguridad realizado durante el fin de semana, nueve integrantes de la estructura criminal conocida como la Rueda del Barrio 18, entre ellos su cabecilla Aldo Dupié Ochoa Mejía, conocido como alias “El Lobo”, fueron trasladados desde la cárcel Renovación 1 hacia un área restringida dentro de la Granja Penal Canadá, ubicada en Escuintla. Este traslado forma parte de las estrategias implementadas por el Ministerio de Gobernación y el Sistema Penitenciario para reforzar el control sobre estructuras criminales de alta peligrosidad en el sistema penitenciario guatemalteco.
Medidas estrictas de aislamiento e incomunicación
El viceministro de Seguridad, Roberto Solórzano, informó que el traslado se efectuó en horas de la medianoche y contó con la participación de fuerzas especiales del Sistema Penitenciario, así como el apoyo de agentes de la Policía Nacional Civil y del Ejército de Guatemala, debido al perfil de peligrosidad de los reclusos implicados.
Solórzano detalló que el sector donde fueron recluidos los nueve reos fue modificado para incluir estructuras metálicas y sistemas electrónicos que facilitan un estricto control de vigilancia y aislamiento. “Se hicieron adecuaciones tanto metálicas como electrónicas para mantener a estas personas debidamente aisladas, controladas e incomunicadas, como debe ser”, afirmó el viceministro.
Actualmente, los reos permanecen sin autorización para recibir visitas ni encomiendas. Además, están bajo nuevos protocolos de seguridad que incluyen controles estrictos de requisas y espacios diseñados para su aislamiento individual.
Reubicación estratégica en el sistema penitenciario
El traslado de estos líderes criminales responde a un proceso de clasificación y redistribución de internos que se está desarrollando en el Sistema Penitenciario, con base en el perfil criminal y nivel de riesgo de cada privado de libertad. Esta acción se alinea con la implementación de la Ley Antipandillas, cuyo objetivo es fortalecer la lucha contra estas estructuras dentro de las prisiones.
El viceministro Solórzano explicó que los espacios vacíos en Renovación 1, particularmente los galpones y contenedores que antes albergaban a estos reos, serán reasignados para otros privados de libertad considerados de alta peligrosidad. “Estamos haciendo una reubicación de personas de alta peligrosidad para tenerlas debidamente controladas. Venimos trabajando para dar cumplimiento a la Ley Antipandillas”, señaló.
Contexto y antecedentes
En febrero de este mismo año, el Sistema Penitenciario informó sobre la reubicación de varios reos, entre ellos Aldo Dupié Ochoa Mejía, alias “El Lobo”, a celdas adaptadas dentro de contenedores en la prisión de máxima seguridad Renovación 1. En esos espacios, los internos solo tenían acceso a una hora de sol al día, como parte de las medidas para limitar su movilidad y comunicación.
La Rueda del Barrio 18 es una de las facciones más violentas y organizadas dentro de la pandilla Barrio 18, con amplia influencia en diversas zonas del país. El control y aislamiento de sus máximos líderes en centros penitenciarios de alta seguridad forma parte de las estrategias gubernamentales para debilitar su estructura y disminuir su impacto en la criminalidad nacional.
Implicaciones para la seguridad nacional
La reubicación y aislamiento de cabecillas de pandillas en instalaciones penitenciarias de alta seguridad responde a la necesidad de mantener el orden dentro de los centros carcelarios y disminuir la capacidad de estas organizaciones para operar desde prisión. La estrategia también busca prevenir fugas, actos violentos y el control de actividades ilícitas dentro y fuera de las cárceles.
El Ministerio de Gobernación y el Sistema Penitenciario continúan implementando medidas para fortalecer el control interno y garantizar la seguridad de los reclusos, el personal y la sociedad en general. Estas acciones forman parte de un esfuerzo integral para enfrentar la criminalidad organizada y cumplir con los mandatos legales establecidos en la Ley Antipandillas.
Compromiso institucional
Las autoridades reiteran su compromiso de mantener un sistema penitenciario que garantice la seguridad y el orden, aplicando protocolos que permitan identificar, clasificar y controlar a los internos con base en sus niveles de peligrosidad. La reciente transferencia de alias “El Lobo” y otros cabecillas de la Rueda del Barrio 18 a la Granja Penal Canadá representa un paso importante en esta dirección.
Mientras tanto, el Sistema Penitenciario seguirá trabajando en la adecuación de espacios y el fortalecimiento de controles para asegurar que los privados de libertad considerados de alto riesgo permanezcan aislados y bajo vigilancia constante, con el fin de minimizar su capacidad de influencia y operación criminal desde el interior de las prisiones.
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