
Turismo local impulsa crecimiento en Semana Santa 2026 en Centroamérica y Latinoamérica
La Semana Santa 2026 registra un significativo crecimiento del turismo interno en Centroamérica y Latinoamérica, con alta ocupación hotelera, nuevos destinos naturales y aumento en ingresos turísticos.
Durante la Semana Santa 2026, el sector turístico en Centroamérica y Latinoamérica muestra una dinámica positiva marcada por el fortalecimiento del turismo interno y la consolidación de destinos emergentes ligados a experiencias naturales y culturales. Este fenómeno ha impulsado la movilidad de viajeros, la ocupación hotelera y los ingresos económicos en la región, evidenciando tendencias relevantes para la industria turística en el presente año.
Incremento significativo en la movilidad y ocupación hotelera
En México, la Secretaría de Turismo proyecta la llegada de aproximadamente 4.03 millones de turistas durante el periodo de Semana Santa, lo que representa un aumento del 2.6% en comparación con 2025. La ocupación hotelera se estima en 63.85%, con ingresos por gastos turísticos que podrían alcanzar los 3,102 millones de dólares. Destaca el crecimiento notable de Mérida, en el sureste del país, cuyo flujo turístico aumentó un 18.5% interanual, posicionándose como un destino emergente de relevancia.
Brasil también reporta cifras alentadoras: se prevé una ocupación hotelera promedio del 78% en destinos clave como las playas del norte de Río de Janeiro y las Cataratas del Iguazú. El estado de São Paulo anticipa ingresos turísticos cercanos a los 505 millones de dólares. Además, el primer bimestre de 2026 ha registrado 2.6 millones de visitantes extranjeros, un récord que refleja la recuperación y expansión del turismo en el país.
Situación en otros países de Latinoamérica
Colombia espera movilizar más de 12 millones de viajeros durante la Semana Santa, con un crecimiento estimado del 7% en transporte terrestre y hasta un 4% en transporte aéreo, lo que confirma el protagonismo del turismo interno dentro del sector. Perú calcula un impacto económico que oscila entre 220 y 261 millones de dólares, con un flujo de 1.9 millones de viajeros y un gasto promedio por persona de aproximadamente 130 dólares, un 7.14% mayor en relación con el año anterior, impulsado en parte por el aumento en los costos de servicios turísticos.
En Ecuador, se proyectan cerca de 800 mil viajes con una ocupación hotelera alrededor del 45%, mientras que el impacto económico podría alcanzar los 70 millones de dólares, superando los 54 millones registrados en 2025. Argentina, por su parte, reporta niveles de reservas que anticipan una ocupación hotelera favorable en sus principales destinos turísticos, particularmente en la región de la Patagonia, donde algunos destinos alcanzan hasta un 87% de ocupación. Este dinamismo se ha visto reflejado en el movimiento de 2.7 millones de visitantes durante la Semana Santa del año anterior.
Venezuela prevé una ocupación hotelera del 90% en zonas turísticas clave como Nueva Esparta, que incluye las islas de Margarita, Coche y Cubagua. Se estima un incremento superior al 20% en la actividad turística con una movilización de alrededor de 13 millones de personas.
Desempeño y proyecciones en Centroamérica
En el Istmo, El Salvador anticipa la llegada de más de 145 mil turistas extranjeros, lo que representa un aumento interanual del 4.3%, con un impacto económico cercano al 10% del Producto Interno Bruto (PIB). Costa Rica reporta una ocupación hotelera promedio del 75%, alcanzando picos del 91% en la región de Guanacaste, consolidando su atractivo en turismo de naturaleza y aventura.
Paraguay destaca por sus atractivos culturales y religiosos en esta temporada, siendo las misiones jesuíticas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y el municipio de San Ignacio, donde se realiza la tradicional procesión con antorchas en Tañarandy, los principales puntos de interés para turistas nacionales e internacionales.
Panamá estima ingresos turísticos entre 100 y 200 millones de dólares, con una ocupación hotelera que supera el 85%. El Casco Antiguo de la Ciudad de Panamá se posiciona como un epicentro del turismo religioso, con una afluencia estimada de 300 mil visitantes durante la Semana Santa.
Tendencias en comportamiento y preferencias turísticas
El análisis del comportamiento turístico durante esta Semana Santa revela que el turismo interno continúa siendo el motor principal en varios países, incluyendo Colombia, Venezuela y Paraguay. Esta tendencia responde a factores como el incremento en los costos de los viajes internacionales y las condiciones económicas actuales, que incentivan a los viajeros a optar por destinos nacionales o regionales.
Sin embargo, también se observa un aumento en los viajes internacionales hacia países vecinos, como Argentina, donde el crecimiento de turistas extranjeros alcanza un 40%, favorecido por el tipo de cambio y la búsqueda de mejores precios en servicios turísticos.
Además, crece el interés por destinos emergentes y experiencias diferenciadas. En México, el turismo de bienestar y estética proyecta un crecimiento anual del 17% hasta 2028. Por otro lado, en países como Ecuador y Costa Rica, aumentan las preferencias por destinos de naturaleza, tales como la Amazonía y zonas de montaña, que ofrecen atractivos ambientales y de aventura.
Los eventos culturales y religiosos mantienen su importancia como atractivos turísticos. En Brasil, la representación de la Pasión de Cristo en Nova Jerusalém, con una tradición que data de 1968, atrae a miles de visitantes. En Latinoamérica, ciudades como Quito y Antigua Guatemala conservan sus procesiones tradicionales, que marcan el ritmo del turismo durante estas fechas.
En Puerto Rico, la promoción del turismo religioso incluye iniciativas como el evento “The Sounds of Puerto Rico: Worship Edition” en San Juan, que combina música, cultura y entretenimiento familiar, fortaleciendo la oferta turística durante la Semana Santa.
Retos y desafíos para el sector turístico
A pesar de las perspectivas positivas, el sector turístico enfrenta desafíos importantes en algunos países. En Chile, el aumento en los precios de los combustibles podría provocar una caída de hasta el 25% en las reservas hoteleras, con una ocupación proyectada del 56% en destinos como Valparaíso, cifra inferior a la registrada en años anteriores.
Asimismo, estudios de mercado indican que la mayoría de los viajeros planea reducir sus gastos durante el período vacacional, lo que sugiere un turismo más austero y selectivo, con una mayor atención al costo-beneficio de los servicios turísticos.
En Bolivia, las autoridades impulsan medidas estructurales para favorecer el crecimiento del turismo, como la flexibilización de requisitos de visado y la promoción internacional, con el objetivo de incrementar el flujo de visitantes en los próximos años y diversificar la oferta turística.
Conclusión
La Semana Santa 2026 evidencia un fortalecimiento del turismo interno en Centroamérica y Latinoamérica, acompañado de un auge en destinos emergentes y experiencias naturales que enriquecen la oferta regional. Aunque persisten retos derivados de la coyuntura económica y los costos asociados al viaje, la industria turística muestra señales de recuperación y adaptación, con una mayor diversificación y atención a las preferencias de los viajeros.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar este artículo.
Debes iniciar sesión para poder comentar.
Iniciar sesión