Un país ante el cáncer: la atención mientras se construye el nuevo hospital

Un país ante el cáncer: la atención mientras se construye el nuevo hospital

Mientras se construye el nuevo hospital, Salud deberá sostener la atención con compras de medicamentos, referencias al Incan, radioterapia externa y personal especializado.

6 octubre 2026
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El nuevo Hospital Especializado contra el Cáncer tiene una construcción estimada de unos tres años. Para los pacientes que hoy necesitan medicamentos, quimioterapia o radioterapia, la atención no puede esperar ese plazo.

El proyecto, financiado con US$35 millones por Taiwán, forma parte de la implementación de la Ley para la Atención Integral del Cáncer.

El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) prevé colocar la primera piedra en diciembre del 2026 y proyecta instalar inicialmente dos aceleradores lineales para radioterapia, con capacidad para cuatro.

Mientras la obra se construye, la atención dependerá de la capacidad instalada en los hospitales públicos, las compras de medicamentos, las referencias al Instituto de Cancerología (Incan) y otros mecanismos para prestar servicios que la red de Salud aún no ofrece.

61 medicamentos fueron adjudicados

Uno de esos frentes son los medicamentos. El ministro de Salud, Joaquín Barnoya, dijo a Prensa Libre el 1 de octubre que 61 medicamentos oncológicos habían sido adjudicados mediante contrato abierto y estaban pendientes de aprobación en el Ministerio de Finanzas.

El funcionario explicó que el precio de los fármacos contra el cáncer y los procesos de adquisición pública inciden en el ritmo con el que Salud utiliza los recursos destinados a la enfermedad.

“Comprar medicamentos de cáncer es complejo”, afirmó.

Añadió que la cartera también analiza otros mecanismos de adquisición. La disponibilidad es un punto sensible para los pacientes. Patricia Cifuentes, quien recibe tratamiento por cáncer de ovario metastásico en el Hospital Roosevelt, ha señalado que un porcentaje general de abastecimiento no necesariamente significa que esté disponible el medicamento específico que requiere cada paciente.

Al 1 de octubre, los 61 medicamentos habían sido adjudicados y esperaban la aprobación de Finanzas, según Barnoya.

Radioterapia en Quetzaltenango todavía no funciona

Otro reto inmediato es la radioterapia. Los pacientes atendidos por el Hospital Regional de Occidente (HRO), en Quetzaltenango, que necesitan ese tratamiento todavía son referidos a la Ciudad de Guatemala.

Barnoya informó que Salud trabaja en un mecanismo para que pacientes de la red pública reciban radioterapia en un centro privado de Quetzaltenango.

Sin embargo, fuentes del HRO consultadas por Prensa Libre precisaron que el esquema aún no funciona, permanece en proceso y no existe una fecha definida para iniciar las referencias.

El mecanismo ha sido planteado, pero todavía no está disponible para el paciente.

La evaluación imPACT realizada en Guatemala dimensionó esa brecha. Estimó que 9 mil 790 pacientes necesitaban radioterapia en el 2022 y alrededor de 4 mil 500 la recibieron. También identificó cuatro centros de radioterapia en funcionamiento, ninguno perteneciente al MSPAS o al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.

El INCAN seguirá recibiendo pacientes

Mientras Salud desarrolla capacidad propia, otra parte de la atención continuará dependiendo del INCAN. El Instituto de Cancerología pertenece a la Liga Nacional Contra el Cáncer, una entidad privada que recibe recursos estatales para atender a pacientes referidos por la red pública.

Para el 2026 tiene una asignación de Q170 millones. Al 29 de septiembre se habían desembolsado Q119 millones.

Barnoya afirmó que Salud trabaja con la Liga para que los pacientes de la red pública sean referidos oportunamente al INCAN y sostuvo que esa institución continuará teniendo un papel incluso después de que funcione el nuevo hospital.

La demanda, según el ministro, será mayor que la capacidad que pueda absorber una sola institución.

El hospital necesitará personal

Construir el edificio tampoco resuelve por sí solo la atención. La descentralización requiere presupuesto, espacio, equipo y recurso humano, reconoció Barnoya. El Ministerio trabaja con facultades de Medicina y mantiene acercamientos con el Intecap para la formación de enfermeras oncológicas.

La necesidad de especialistas ya estaba documentada antes de que comenzara el proyecto del hospital.

La evaluación imPACT contabilizó 16 oncólogos radioterapeutas y calculó que Guatemala necesitaría 44 para el 2030, cuando se proyecta que 11 mil 604 pacientes requerirán radioterapia.

Walter García, jefe de Cirugía Oncológica del INCAN, calcula que formar a un oncólogo puede tomar entre 13 y 15 años. Cuando esa institución abrió una maestría en Oncología Médica recibió un aspirante; para Cirugía Oncológica hubo 12.

“De poco sirve saber que existe un excelente tratamiento si la persona no lo puede recibir”.

Salud calcula unos tres años para levantar el nuevo hospital, pero preparar al personal especializado puede tomar más tiempo.

Tres años antes de abrir

El Hospital Especializado contra el Cáncer aumentará la capacidad pública para diagnóstico y tratamiento, principalmente en un servicio del que el MSPAS carece: radioterapia.

Pero, antes de que abra sus puertas, la atención dependerá de decisiones que deben ocurrir ahora.

Que los medicamentos adjudicados lleguen a los hospitales, que el mecanismo de radioterapia en Quetzaltenango comience a funcionar, que las referencias al INCAN permitan atender a quienes lo necesitan y que se forme el personal que requerirá la nueva infraestructura son parte de ese período de transición.

Durante esos tres años, para los pacientes, el hospital seguirá siendo un proyecto. La atención contra el cáncer tendrá que continuar con la capacidad que existe mientras se construye la que falta.

Fuente original: Prensa Libre

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