Virgen de la Asunción: 250 años de fe y tradición que acompañan la historia de la Ciudad de Guatemala
La celebración del 15 de agosto une el dogma de la Asunción de María con una tradición arraigada en la capital desde su traslado al Valle de la Ermita. Este 2026, los fieles conmemoran además 250 años del patronazgo de la Virgen de la Asunción.
Cada 15 de agosto, la ciudad de Guatemala vive una de sus celebraciones religiosas y populares más arraigadas. La devoción a la Virgen de la Asunción vuelve a reunir a fieles en templos, calles y procesiones, mientras la tradicional Feria de Jocotenango complementa una festividad que forma parte de la historia y cultura de la capital.
La conmemoración adquiere un significado especial en 2026: se cumplen 250 años del patronazgo de la Virgen de la Asunción en la Ciudad de Guatemala, una historia vinculada con el traslado de la capital al Valle de la Ermita después de los terremotos de Santa Marta de 1773.
Edgar Arauz Aguilar, párroco de Nuestra Señora de la Asunción desde hace cinco años, explica que, antes de la fiesta popular que rodea la fecha, para la Iglesia católica el 15 de agosto tiene un significado esencialmente religioso: se conmemora el dogma de la Asunción de María.
“El 15 de agosto se celebra el dogma de la Asunción de María Santísima”, afirma Arauz Aguilar. El sacerdote explica que un dogma constituye una verdad de fe declarada por la autoridad de la Iglesia y recuerda que la Asunción fue proclamada formalmente por el papa Pío XII.
Según la enseñanza católica explicada por el párroco, María fue elevada al cielo, creencia que los fieles sostenían desde mucho antes de su proclamación como dogma. Esta idea también quedó plasmada en el arte religioso que acompaña la devoción.

“Lo que expresamos en el arte, como en el caso de aquí, la imagen de la Virgen de la Asunción, abajo unos angelitos que parecen que la llevan al cielo”, describe el sacerdote.
250 años como patrona de la ciudad
La celebración de este año también dirige la mirada hacia la historia de la Ciudad de Guatemala. Arauz Aguilar destaca que se conmemoran 250 años desde que la imagen de la Virgen de la Asunción es reconocida como patrona de la capital.
La historia de esta devoción está relacionada con los acontecimientos que transformaron la organización territorial de Guatemala durante el siglo XVIII. Los terremotos de Santa Marta, ocurridos el 29 de julio de 1773, provocaron el traslado de la entonces capital desde el Valle de Panchoy hacia el Valle de la Ermita.
“Nosotros aquí hoy estamos celebrando también los 250 años que esta imagen es la patrona de la Ciudad de Guatemala”, señala.
La nueva ciudad comenzó a establecerse en 1776 y la advocación de la Virgen de la Asunción quedó estrechamente vinculada con ella, incluso en su nombre: Nueva Guatemala de la Asunción.
Arauz Aguilar explica que la imagen llegó desde Jocotenango después de los terremotos y que esa historia es parte de los 250 años de patronazgo que ahora conmemoran los fieles.

La tradición religiosa se mantiene hasta la actualidad mediante misas, actividades de fe y el cortejo procesional de la Virgen de la Asunción, que recorre calles y avenidas de la capital durante las celebraciones patronales.
De la devoción a la Feria de Jocotenango
Con el paso de los años, la conmemoración religiosa también quedó ligada a una de las expresiones populares más reconocidas de agosto en la capital: la Feria de Jocotenango, instalada tradicionalmente en el sector del Hipódromo del Norte, zona 2.
La feria reúne gastronomía, juegos, ventas y actividades familiares, pero Arauz Aguilar insiste en diferenciar la celebración religiosa de las actividades populares que se desarrollan alrededor de ella.
“Primero la fe, primero celebrar el dogma de la Asunción y también hay una parte festiva, está la Feria de Jocotenango”, expresa.
Para el párroco, ambas manifestaciones pueden formar parte de la jornada, pero invita a los católicos a mantener como prioridad el significado religioso de la fecha y participar después en las actividades populares.

“Primero esta parte y después se echan una pasadita por la feria”, comenta el sacerdote al invitar a los fieles a participar en la celebración.
Así, 250 años después de que la devoción quedara ligada a la nueva capital, el 15 de agosto continúa combinando fe, historia y expresiones populares. La Virgen de la Asunción permanece como un símbolo religioso estrechamente relacionado con la identidad de la Ciudad de Guatemala, mientras la Feria de Jocotenango mantiene viva la dimensión cultural y popular que creció alrededor de su festividad.
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